
En el comienzo de la ya célebre Succession, el personaje de Logan Roy interpretado por Brian Cox está pensando en anunciar quién será su sucesor cuando dé un paso al costado de la mega compañía Waystar Royco hasta que le da un ACV que lo manda al hospital. Esto provoca un segundo episodio repleto de incertidumbre nocturna mientras intentan definir quién tomará el mando hasta saber si Logan se recuperará. La web que el hijo pródigo Kendall quería comprar, Vaulter, se entera de lo acontecido y titula la noticia "Shitshow at the Fuck Factory"—traducida en España como "Pifostio en la casa de putas". Eso provoca que se apresuren para decidir que Kendall reemplazará a su padre, hasta que en el final del episodio Logan despierta. El resto de la temporada y las siguientes, como sabemos, será una lucha por obtener el control de la compañía entre sus hijos (particularmente Ken y Siobhan pero también Roman) mientras Logan a veces parece inclinarse por uno y otras veces por otro al tiempo que las presiones judiciales van aumentando. Sobre el final de la segunda temporada el patriarca decide poner al mando a Rhea Jarrell de una compañía rival—con quien tiene una relación amorosa.
Algo similar sucedió en la Argentina en Juntos por el Cambio, particularmente en el PRO. Al darse cuenta de que Macri no medía lo suficiente para ganar, Rodríguez Larreta y Patricia Bullrich se enfrentaron para tomar las riendas y Macri se suponía que apoyaba a la ex montonera pero mientras tanto siempre coqueteó con Milei. Ante la derrota electoral, no dudó dos veces y corrió a apoyar al libertario—posiblemente para impedir que se bajara del ballottage. Lo cierto es que es evidente que nunca estuvo realmente a favor con que lo "jubilaran" como líder de su partido así que probablemente habría preferido ir con Milei incluso antes. Bullrich, siendo la hija que más tiempo había estado apartada del padre, decidió sumarse mientras que Larreta opta por rebelarse tras 20 años de estar al lado de Macri. El paralelismo con Kendall puede parecer medio forzado (aunque no tanto como el de Siobhan y Pato) pero a efectos prácticos funciona, sobre todo teniendo en cuenta la útlima escena de la segunda temporada. Del mismo modo, no hay que descartar que en la decisión de Macri haya pesado la posibilidad del avance de causas judiciales en su contra como en el caso de Logan. Aunque que haya tenido una relación amorosa con Milei es más controvertido.


Como había ocurrido en las PASO con el triunfo de Milei, la remontada de Massa nos tomó por sorpresa a muchos. Yo sabía que había un gran movimiento entre militantes (no así entre dirigentes) pero creía que era un fenómeno más de gente híperpolitizada así que no imaginaba que pudiera prácticamente igualar la elección de Sholi en 2015—que para los números históricos del peronismo fue muy floja pero ahora todos los indicadores dan peor. Sumado a eso, la fragmentación opositora en la provincia de Buenos Aires esta vez sí consiguió asegurar la reelección de Kicillof, que tendrá muchos defectos pero evidentemente no genera el mismo rechazo que Aníbal. El escenario de la noche del 22 de octubre hacía suponer que la ventaja esta vez sería decisiva y Milei no podría hacer lo mismo que Macri (que recordemos que a pesar de que Sholi había salido primero la sensación era de derrota). Sin embargo, lo rápido que se dieron vuelta en Juntos por el Cambio tanto dirigentes como votantes planteó una mayor paridad que se mantiene hasta el día de hoy. El caso de los votantes fue el más notable porque me hizo pensar que si hubiesen optado por Milei en las generales nos habrían ahorrado tener que votar de nuevo, aunque claramente esto no se traslade al total de la población.
Con el resultado conseguido por Massa y el derrumbe total de Juntos por el Cambio, el panorama legislativo asoma muy diferente al planteado en la entrada anterior. Las 44/45 bancas proyectadas para Unión por la Patria se convirtieron en 55 por lo que sólo perdieron 13 de las que ponían en juego, totalizando 103 (105 si le sumamos las dos bancas ganadas por el Frente Renovador de la Concordia, que de ganar Massa seguiría acompañando al oficialismo). Juntos por el Cambio pasó de las 45 proyectadas a 32*, o sea que estaría perdiendo 23 bancas de las 55 obtenidas en 2019 y quedaría con 93 antes de que se produzcan rupturas. La Libertad Avanza suma 35 a sus 3 del 2021 para un total de 38 mientras que Hacemos, el frente entre el socialismo, el cordobesismo y otros peronistas federales sumó una banca más tras la gran elección de Schiaretti—particularmente en Córdoba y en Santa Fe—y quedó con 9. Por último, el FIT que tampoco ponía en juego ninguna banca sumó una en Buenos Aires y quedó con 4.
Mientras tanto, en el Senado UxP se llevó 11** bancas por lo que sumó dos más a las 9 que ponía en juego, y con las 2 del Frente Renovador de la Concordia llegaría a las 33; quedando cerca de las 37 y el quorum propio. Juntos por el Cambio defendía 11 y se llevó sólo 4*, quedando muy lejos con 26. LLA no tenía ningún senador así que pasaría a tener un bloque de 7**.
* Cabe aclarar que la banca de diputados y las dos de senadores del frente Por Santa Cruz, del gobernador electo Claudio Vidal, son producto de una escisión en la que el PRO apoyó a este candidato y el radicalismo fue aparte y salió tercero. Como todavía no se sabe en qué resultará la división de Juntos por el Cambio tras la derrota opté por contarlos adentro, no sé si efectivamente quedarán así.
** Originalmente La Libertad Avanza había sido más votada en San Juan por una diferencia escasa pero eso se revirtió en el escrutinio definitivo así que Unión por la Patria sumó una banca.
Como ya comenté, todo esto es con la información fría de las elecciones. Además de que no sabemos qué ocurrirá con Juntos por el Cambio a partir de diciembre (tanto si gana Massa como si logra triunfar Milei) un grupo de diputados de La Libertad Avanza que probablemente eran parte de un acuerdo con el dirigente del Frente Renovador decidió irse del aun no constituido bloque tras el acuerdo con Macri.
De cara al ballottage hay más incógnitas que información definitiva. Sabemos que una enorme cantidad de gente (mucha que ya se había pronunciado en 2019 por Alberto pero también otra que no votaba peronismo) se pronunció por Massa para evitar que gane Milei y todo lo que viene detrás de él—particularmente la que estaría primera en la línea de sucesión. También sabemos que fueron más los dirigentes de Juntos por el Cambio que se pronunciaron enfáticamente por el libertario en contraposición al grupo de radicales y larretistas que decidió no apoyar a quien todo el tiempo insulta al radicalismo y a Larreta. También sabemos que si hubiera una suma aritmética de los votos de Milei y Bullrich el partido ya estaría definido pero lo más probable es que no ocurra, entonces todo el resto es nebuloso. ¿Cómo encontrar un poco de claridad? Por mi parte, sólo puedo estudiar el mapa e intentar derivar conclusiones.
Buenos Aires: 13,124,435 (37.06%)
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Ciudad de Buenos Aires: 2,526,676 (7.14%)
Córdoba: 3,060,943 (8.64%)
Santa Fe: 2,827,794 (7.99%)
Entre Ríos: 1,145,440 (3.24%)
Mendoza: 1,494,888 (4.22%)
San Juan: 607,413 (1.72%)
San Luis: 421,017 (1.19%)
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Centro + CABA + Cuyo: 12,084,171 (34.13%)
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Jujuy: 590,950 (1.67%)
Salta: 1,091,792 (3.08%)
Tucumán: 1,319,493 (3.73%)
Catamarca: 340,606 (0.96%)
La Rioja: 304,409 (0.86%)
Santiago del Estero: 814,128 (2.30%)
Chaco: 1,000,094 (2.82%)
Formosa: 482,420 (1.36%)
Corrientes: 930,212 (2.63%)
Misiones: 989,204 (2.79%)
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Norte Grande: 7,8633,308 (22.21%)
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La Pampa: 300,032 (0.85%)
Neuquén: 554,077 (1.56%)
Río Negro: 595,968 (1.68%)
Chubut: 474,701 (1.34%)
Santa Cruz: 265,400 (0.75%)
Tierra del Fuego: 147,968 (0.42%)
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Patagonia: 2,338,146 (6.60%)
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Total país: 35,410,080 (100%)
Sabemos que en la zona centro + CABA y Cuyo probablemente es donde saque mayor diferencia Milei, mientras que en la provincia de Buenos Aires Massa tendría una buena ventaja. La pregunta es cómo se distribuirán numéricamente esos dos grandes tercios si la amplitud del triunfo en Córdoba, Santa Fe y Mendoza será compensada por Buenos Aires (como casi ocurre en el 2015 cuando luego de que Sholi reconociera la derrota empezaron a ser cargados los votos del conurbano y terminó siendo mucho más pareja). También es una incógnita qué ocurrirá en el Norte Grande y en menor medida en la Patagonia, donde se supone que tiene resultados más sólidos el peronismo pero se ha emparejado mucho más en estos años—llegando a que la oposición ahora gobierne Jujuy, Corrientes, Chaco, Chubut y Santa Cruz.