domingo, 5 de noviembre de 2023

Pifostio en la casa de putas

 


    En el comienzo de la ya célebre Succession, el personaje de Logan Roy interpretado por Brian Cox está pensando en anunciar quién será su sucesor cuando dé un paso al costado de la mega compañía Waystar Royco hasta que le da un ACV que lo manda al hospital. Esto provoca un segundo episodio repleto de incertidumbre nocturna mientras intentan definir quién tomará el mando hasta saber si Logan se recuperará. La web que el hijo pródigo Kendall quería comprar, Vaulter, se entera de lo acontecido y titula la noticia "Shitshow at the Fuck Factory"—traducida en España como "Pifostio en la casa de putas". Eso provoca que se apresuren para decidir que Kendall reemplazará a su padre, hasta que en el final del episodio Logan despierta. El resto de la temporada y las siguientes, como sabemos, será una lucha por obtener el control de la compañía entre sus hijos (particularmente Ken y Siobhan pero también Roman) mientras Logan a veces parece inclinarse por uno y otras veces por otro al tiempo que las presiones judiciales van aumentando. Sobre el final de la segunda temporada el patriarca decide poner al mando a Rhea Jarrell de una compañía rival—con quien tiene una relación amorosa. 

    Algo similar sucedió en la Argentina en Juntos por el Cambio, particularmente en el PRO. Al darse cuenta de que Macri no medía lo suficiente para ganar, Rodríguez Larreta y Patricia Bullrich se enfrentaron para tomar las riendas y Macri se suponía que apoyaba a la ex montonera pero mientras tanto siempre coqueteó con Milei. Ante la derrota electoral, no dudó dos veces y corrió a apoyar al libertario—posiblemente para impedir que se bajara del ballottage. Lo cierto es que es evidente que nunca estuvo realmente a favor con que lo "jubilaran" como líder de su partido así que probablemente habría preferido ir con Milei incluso antes. Bullrich, siendo la hija que más tiempo había estado apartada del padre, decidió sumarse mientras que Larreta opta por rebelarse tras 20 años de estar al lado de Macri. El paralelismo con Kendall puede parecer medio forzado (aunque no tanto como el de Siobhan y Pato) pero a efectos prácticos funciona, sobre todo teniendo en cuenta la útlima escena de la segunda temporada. Del mismo modo, no hay que descartar que en la decisión de Macri haya pesado la posibilidad del avance de causas judiciales en su contra como en el caso de Logan. Aunque que haya tenido una relación amorosa con Milei es más controvertido. 



    Como había ocurrido en las PASO con el triunfo de Milei, la remontada de Massa nos tomó por sorpresa a muchos. Yo sabía que había un gran movimiento entre militantes (no así entre dirigentes) pero creía que era un fenómeno más de gente híperpolitizada así que no imaginaba que pudiera prácticamente igualar la elección de Sholi en 2015—que para los números históricos del peronismo fue muy floja pero ahora todos los indicadores dan peor. Sumado a eso, la fragmentación opositora en la provincia de Buenos Aires esta vez sí consiguió asegurar la reelección de Kicillof, que tendrá muchos defectos pero evidentemente no genera el mismo rechazo que Aníbal. El escenario de la noche del 22 de octubre hacía suponer que la ventaja esta vez sería decisiva y Milei no podría hacer lo mismo que Macri (que recordemos que a pesar de que Sholi había salido primero la sensación era de derrota). Sin embargo, lo rápido que se dieron vuelta en Juntos por el Cambio tanto dirigentes como votantes planteó una mayor paridad que se mantiene hasta el día de hoy. El caso de los votantes fue el más notable porque me hizo pensar que si hubiesen optado por Milei en las generales nos habrían ahorrado tener que votar de nuevo, aunque claramente esto no se traslade al total de la población.

    Con el resultado conseguido por Massa y el derrumbe total de Juntos por el Cambio, el panorama legislativo asoma muy diferente al planteado en la entrada anterior. Las 44/45 bancas proyectadas para Unión por la Patria se convirtieron en 55 por lo que sólo perdieron 13 de las que ponían en juego, totalizando 103 (105 si le sumamos las dos bancas ganadas por el Frente Renovador de la Concordia, que de ganar Massa seguiría acompañando al oficialismo). Juntos por el Cambio pasó de las 45 proyectadas a 32*, o sea que estaría perdiendo 23 bancas de las 55 obtenidas en 2019 y quedaría con 93 antes de que se produzcan rupturas. La Libertad Avanza suma 35 a sus 3 del 2021 para un total de 38 mientras que Hacemos, el frente entre el socialismo, el cordobesismo y otros peronistas federales sumó una banca más tras la gran elección de Schiaretti—particularmente en Córdoba y en Santa Fe—y quedó con 9. Por último, el FIT que tampoco ponía en juego ninguna banca sumó una en Buenos Aires y quedó con 4.
    Mientras tanto, en el Senado UxP se llevó 11** bancas por lo que sumó dos más a las 9 que ponía en juego, y con las 2 del Frente Renovador de la Concordia llegaría a las 33; quedando cerca de las 37 y el quorum propio. Juntos por el Cambio defendía 11 y se llevó sólo 4*, quedando muy lejos con 26. LLA no tenía ningún senador así que pasaría a tener un bloque de 7**.

* Cabe aclarar que la banca de diputados y las dos de senadores del frente Por Santa Cruz, del gobernador electo Claudio Vidal, son producto de una escisión en la que el PRO apoyó a este candidato y el radicalismo fue aparte y salió tercero. Como todavía no se sabe en qué resultará la división de Juntos por el Cambio tras la derrota opté por contarlos adentro, no sé si efectivamente quedarán así.
** Originalmente La Libertad Avanza había sido más votada en San Juan por una diferencia escasa pero eso se revirtió en el escrutinio definitivo así que Unión por la Patria sumó una banca.

    Como ya comenté, todo esto es con la información fría de las elecciones. Además de que no sabemos qué ocurrirá con Juntos por el Cambio a partir de diciembre (tanto si gana Massa como si logra triunfar Milei) un grupo de diputados de La Libertad Avanza que probablemente eran parte de un acuerdo con el dirigente del Frente Renovador decidió irse del aun no constituido bloque tras el acuerdo con Macri.

    De cara al ballottage hay más incógnitas que información definitiva. Sabemos que una enorme cantidad de gente (mucha que ya se había pronunciado en 2019 por Alberto pero también otra que no votaba peronismo) se pronunció por Massa para evitar que gane Milei y todo lo que viene detrás de él—particularmente la que estaría primera en la línea de sucesión. También sabemos que fueron más los dirigentes de Juntos por el Cambio que se pronunciaron enfáticamente por el libertario en contraposición al grupo de radicales y larretistas que decidió no apoyar a quien todo el tiempo insulta al radicalismo y a Larreta. También sabemos que si hubiera una suma aritmética de los votos de Milei y Bullrich el partido ya estaría definido pero lo más probable es que no ocurra, entonces todo el resto es nebuloso. ¿Cómo encontrar un poco de claridad? Por mi parte, sólo puedo estudiar el mapa e intentar derivar conclusiones.

Buenos Aires: 13,124,435 (37.06%)
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Ciudad de Buenos Aires: 2,526,676 (7.14%)
Córdoba: 3,060,943 (8.64%)
Santa Fe: 2,827,794 (7.99%)
Entre Ríos: 1,145,440 (3.24%)
Mendoza: 1,494,888 (4.22%)
San Juan: 607,413 (1.72%)
San Luis: 421,017 (1.19%)
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Centro + CABA + Cuyo: 12,084,171 (34.13%)
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Jujuy: 590,950 (1.67%)
Salta: 1,091,792 (3.08%)
Tucumán: 1,319,493 (3.73%)
Catamarca: 340,606 (0.96%)
La Rioja: 304,409 (0.86%)
Santiago del Estero: 814,128 (2.30%)
Chaco: 1,000,094 (2.82%)
Formosa: 482,420 (1.36%)
Corrientes: 930,212 (2.63%)
Misiones: 989,204 (2.79%)
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Norte Grande: 7,8633,308 (22.21%)
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La Pampa: 300,032 (0.85%)
Neuquén: 554,077 (1.56%)
Río Negro: 595,968 (1.68%)
Chubut: 474,701 (1.34%)
Santa Cruz: 265,400 (0.75%)
Tierra del Fuego: 147,968 (0.42%)
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Patagonia: 2,338,146 (6.60%)
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Total país: 35,410,080 (100%)

    Sabemos que en la zona centro + CABA y Cuyo probablemente es donde saque mayor diferencia Milei, mientras que en la provincia de Buenos Aires Massa tendría una buena ventaja. La pregunta es cómo se distribuirán numéricamente esos dos grandes tercios si la amplitud del triunfo en Córdoba, Santa Fe y Mendoza será compensada por Buenos Aires (como casi ocurre en el 2015 cuando luego de que Sholi reconociera la derrota empezaron a ser cargados los votos del conurbano y terminó siendo mucho más pareja). También es una incógnita qué ocurrirá en el Norte Grande y en menor medida en la Patagonia, donde se supone que tiene resultados más sólidos el peronismo pero se ha emparejado mucho más en estos años—llegando a que la oposición ahora gobierne Jujuy, Corrientes, Chaco, Chubut y Santa Cruz. 

domingo, 24 de septiembre de 2023

María Antonieta vive en el pueblo


     Hace más de veinte años, antes de que Menem se bajase del ballottage contra Néstor Kirchner y la Argentina "hubiera resuelto darse un gobierno por un año", en las ya célebres palabras del analizando la situación de desintegración de las fuerzas políticas y, sobre el final, citando a Guillermo O'Donnell con su alerta por la muerte lenta de la democracia liberal y cómo se iban carcomiendo sus cimientos, no de forma explosiva sino lentamente, con los actores no dándose cuenta hasta que sea tarde. Esa columna es la conocida María Antonieta, que yo recomendé muchas veces a pesar de que el propio Verbitsky la diera por muerta porque todo es transitorio—incluso la creencia en la democracia como el mejor sistema de gobierno, desafortunadamente. Las palabras de O'Donnell resuenan muy fuerte en estos momentos:






Fuente: fragmentos de "María Antonieta" de Horacio Verbitsky
en Página 12, 12 de enero de 2003

    No me considero un visionario ni mucho menos por haber mencionado esta nota tras el triunfo de (en ese entonces) Cambiemos en 2015, en la entrada "These people are mean, man (Crónica de una muerte anunciada)". El riesgo de que un fracaso de Macri llevara a una erosión de las convicciones democráticas de una sociedad o partes de ella que ha sido golpeada reiteradas veces por las crisis estaba latente, y su incapacidad para poder gestionar el apoyo político que recibió llevaron a que triunfara Alberto Fernández—regreso al FMI medianteposiblemente el presidente más débil que tuvimos desde 1983. Desgraciadamente el huevo de la serpiente ya estaba allí, con la editorial de La Nación promoviendo el fin de los juicios a represores y el ánimo revanchista de gente que no entendía que el modelo kirchnerista se había terminado mucho antes del triunfo de Macri.
    Algo sí curioso es que en aquella entrada mencionara por primera vez a Javier Milei, que aunque no era ignoto no tenía gran conocimiento fuera de unos pocos programas políticos como Hora Clave de Mariano Grondona y Pablo Rossi o el programa de radio que tenía Carlos Maslatón (otro que en ese momento gozaba de mucho menor popularidad), aunque formaba parte del equipo de asesores de Sholi. La mención venía a cuenta de que su propuesta de un bono para absorber los miles de millones de pesos sobrantes que provocaban el déficit fiscal. Las chances de que funcionaran probablemente eran muy bajas pero de todas maneras era la única opción diferente a salir del cepo devaluando, aumentar tarifas, y otras medidas inflacionarias que se implementaron y que vieron que años después sigamos con los mismos problemas pero además con una deuda considerable. Ahora ya es tarde y tenemos que soportar que vengan a proponernos soluciones mágicas como la dolarización o cerrar el Banco Central—que vengan desde la misma persona de Milei es un detalle.

    Aunque ya en la previa de las PASO consideraba preocupante que su figura fuese lo suficientemente popular para llegar a ser una tercera fuerza, está claro que nunca habría esperado que llegara a los 30 puntos; lo más probable era que estuviera debajo de los 20, en todo caso. Partiendo eso no tiene mucho sentido analizar el resultado con el diario del lunes, aunque sí fue sorprendente la poca cosecha de votos de Larreta en la interna luego de todos los recursos que había invertido. El triunfo de Bullrich estaba claro pero que la suma de Juntos por el Cambio estuviera tan por debajo de los 32 de piso sólo se explica por lo autodestructiva que fue toda la campaña del jefe de gobierno de Buenos Aires desde que Alberto y Cristina lo nombraron como el principal opositor. Tan sorpresivos fueron los 11 puntos de Larreta como los 6 de Grabois en la interna con Massa. El actual ministro de Economía terminó sacando individualmente poco más que allá por el 2015 en la interna con José Manuel de la Sota, aunque difícilmente haya habido mucha gente que lo votó en ambas oportunidades.
    Esa combinación de resultados provocó el inusual escenario de que la fuerza que en las legislativas del 2021 había arrasado y que se estaba quedando con bastantes provincias que pertenecían al PJ o aliados (Chubut, San Juan, San Luis, más las PASO de Santa Fe y Chaco) y que incluso el mismo 11 de agosto triunfó en las primarias de Entre Ríos y las generales de Santa Cruz haya quedado desdibujado en el mapa electoral. Conviene aclarar que esto no se traduce en un aplastante triunfo de Milei en legisladores porque hubo varios casos en donde no presentó listas o se las bajaron, al mismo tiempo que salió tercero en Buenos Aires y CABA que reparten 35 y 12 diputados, respectivamente más dos senadores por la mayoría y uno por la minoría en la provincia.
Elecciones PASO 2023
Fuente: Página 12
Elecciones Generales 2021
Fuente: Infobae
Elecciones a Gobernador 2023 hasta el 24/09
Fuente: Elaboración propia



    A pesar de que, si se mira los resultados sumando las internas, el escenario es de prácticamente tres tercios (como decían meses antes de las PASO analistas políticos y CFK, y muchos creímos que era una operación para subirle el precio a Milei) de 30-28-27, lo cierto es que el mapa electoral hace pensar otra cosa, con el autodenominado "libertario" ganando en provincias firmemente antikirchneristas como Santa Fe, Córdoba o Mendoza y también en históricos bastiones peronistas como Tucumán, La Rioja o La Pampa. En algunos de estos distritos las diferencias son lo suficientemente cortas como para que cambien de color en las generales pero también puede pasar que muchos se suban a la "ola" del presunto vencedor y decidan acompañar a Milei. Todo está por verse.
    En cuanto al Congreso, si se repitieran los resultados veríamos un aumento lógico del caudal de La Libertad Avanza en ambas cámaras a expensas de Juntos por el Cambio en el Senado (porque se renuevan las bancas conseguidas en el 2017, año de triunfo macrista) y de ambos pero mayoritariamente del ex Frente de Todos en la Cámara Baja.
    Esta es la distribución de escaños:

- Senado (período 2017-2023):
    ° Juntos por el Cambio 11
        · Buenos Aires 2
        · Formosa 1
        · Jujuy 2
        · Misiones 1
        · La Rioja 1
        · San Juan 1
        · San Luis 1
        · Santa Cruz 2
    º Frente de Todos 9
        · Buenos Aires 1
        · Formosa 2
        · La Rioja 2*
        · San Juan 2
        · San Luis 1**
        · Santa Cruz 1
    ° Frente Renovador de la Concordia 2
        · Misiones 2
    ° Unidad Popular 2***
        · Jujuy 1 
        · San Luis 1

- Diputados (período 2019-2023):
    ° Frente de Todos 68
        · Buenos Aires 19
        · Ciudad de Buenos Aires 4
        · Catamarca 1
        · Chaco 2
        · Chubut 2
        · Córdoba 2
        · Corrientes 2
        · Entre Ríos 2
        · Formosa 2
        · Jujuy 2
        · La Pampa 1
        · La Rioja 2
        · Mendoza 2
        · Misiones 2
        · Neuquén 1
        · Río Negro 2
        · Salta 2
        · San Juan 2
        · San Luis 1
        · Santa Cruz 2
        · Santa Fe 4
        · Santiago del Estero 4
        · Tierra del Fuego 2
        · Tucumán 3

    ° Juntos por el Cambio 55
        · Buenos Aires 14
        · Ciudad de Buenos Aires 8
        · Catamarca 1
        · Chaco 1
        · Chubut 1
        · Córdoba 6
        · Corrientes 2
        · Entre Ríos 2
        · Formosa 1
        · Jujuy 1
        · La Pampa 1
        · Mendoza 3
        · Misiones 1
        · Neuquén 1
        · Salta 2
        · San Juan 1
        · San Luis 1
        · Santa Fe 5
        · Tierra del Fuego 1
        · Tucumán 2

    ° Peronismo Federal 3
        · Buenos Aires 2
        · Córdoba 1
    ° Frente Renovador de la Concordia 1
        · Misiones 1
    ° Juntos Somos Río Negro 1
        · Río Negro 1
    ° Socialismo 1
        · Santa Fe 1
    ° SER 1
        · La Rioja 1****
        
* La senadora riojana María Clara del Valle Vega ingresó por Cambiemos pero se peleó y armó un monobloque; ahora apoya a Sergio Massa.
** Aunque Adolfo Rodríguez Saá ingresó con el Frente de Todos y participa de uno de los bloques, apoyó a Claudio Poggi, el candidato de Juntos por el Cambio, como gobernador de San Luis.
*** Este bloque está separado de los que conforman el Frente de Todos pero apoya formalmente a Sergio Massa para presidente.
**** Aunque el monobloque de Felipe Álvarez no está en el interbloque de Juntos por el Cambio apoya a esta fuerza.

Y así quedarían de repetirse los resultados de las PASO:

- Senado (período 2023-2029):
    ° Unión por la Patria 9
        · Buenos Aires 2
        · Formosa 2
        · La Rioja 1
        · San Juan 2
        · Santa Cruz 2

    ° La Libertad Avanza 8
        · Formosa 1
        · Jujuy 2
        · La Rioja 2
        · San Juan 1
        · San Luis 2

    ° Juntos por el Cambio 5
        · Buenos Aires 1
        · Jujuy 1
        · Misiones 1
        · San Luis 1
        · Santa Cruz 1

    ° Frente Renovador de la Concordia 2
        · Misiones 2

- Diputados (período 2023-2027):
    ° Unión por la Patria 44*
        · Buenos Aires 13
        · Ciudad de Buenos Aires 3
        · Catamarca 2
        · Chaco 1
        · Chubut 1
        · Corrientes 1
        · Córdoba 3
        · Entre Ríos 2
        · Formosa 2
        · Jujuy 1
        · La Pampa 1
        · La Rioja 1
        · Mendoza 1
        · Río Negro 1
        · Salta 1
        · San Juan 1
        · Santa Cruz 1
        · Santa Fe 2
        · Santiago del Estero 3*
        · Tierra del Fuego 1
        · Tucumán 2

    ° Juntos por el Cambio 45
        · Buenos Aires 12
        · Ciudad de Buenos Aires 7
        · Chaco 1
        · Chubut 1
        · Corrientes 2
        · Córdoba 3
        · Entre Ríos 1
        · Jujuy 1
        · La Pampa 1
        · La Rioja 1
        · Mendoza 1
        · Misiones 2
        · Neuquén 1
        · Río Negro 1
        · Salta 1
        · San Juan 1
        · San Luis 1
        · Santa Cruz 1
        · Santa Fe 4
        · Tierra del Fuego 1
        · Tucumán 1

    ° La Libertad Avanza 38*
        · Buenos Aires 9
        · Ciudad de Buenos Aires 2
        · Chaco 1
        · Chubut 1
        · Corrientes 1
        · Córdoba 3
        · Entre Ríos 1
        · Formosa 1
        · Jujuy 1
        · La Rioja 1
        · Mendoza 3
        · Neuquén 1
        · Río Negro 1
        · Salta 2
        · San Juan 1
        · San Luis 1
        · Santa Fe 4
        · Santiago del Estero 1*
        · Tierra del Fuego 1
        · Tucumán 2

    º Frente Renovador de la Concordia 2
        · Misiones 2

    º FIT
        · Buenos Aires 1

 * Como bajaron la lista de diputados de Milei en Santiago del Estero lo más probable es que las cuatro bancas se las lleve el Frente Cívico (aliado a Unión por la Patria).

    Suponiendo que se dan los mismos resultados en las generales (lo que probablemente no ocurra), en el Senado Unión por la Patria mantendría los 9 senadores que pone en juego pero sus aliados de Unidad Popular perderían dos así que quedarían con 31 y 3 respectivamente. Cabe aclarar que dentro de esos 31 se encuentra Maurice Closs del Frente Renovador de la Concordia que quizás no seguiría en el bloque si Massa perdiera. Mientras, Juntos por el Cambio bajaría de 33 a 27 senadores al no poder mantener los 11 escaños que renueva y La Libertad Avanza conseguiría sus primeros 8 senadores. De ganar Milei ni siquiera sumando a todo Juntos por el Cambio—dudoso considerando que detesta a los radicales—llegaría a los 37 para garantizarse la mayoría así que debería negociar con las provincias peronistas.
    Por otro lado, en la Cámara Baja el ex Frente de Todos sólo mantendría 44 (45 suponiendo que el zamorismo se lleva las cuatro bancas santiagueñas) de las 68 bancas en juego así que quedaría con 94/95 en total en vez de 118. Juntos por el Cambio perdería 10 escaños y pasaría a 107 en total mientras que La Libertad Avanza sumaría 38/37 a sus 3 actuales para completar 41/40. Muy lejos de poder legislar solo pero siendo más factible conseguir votos para llegar a los 129—sobre todo considerando que muchos de los legisladores que metió JxC tienen posiciones bastante alejadas del presunto "obamismo" inicial de Macri. Fuera de eso, tanto los misioneros como el FIT sumarían una banca más.

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    El día después de las elecciones, nos despertamos con que el dólar oficial había pegado un salto del 22% que provocó que todos los otros dólares también subieran y que por unos días no hubiera precios ya que los comercios no sabían a cuánto tendrían que reponer los productos. Previo a las PASO yo pensaba que Massa no podía ser al mismo tiempo ministro y candidato pero ante ese escenario me corregí: no puede ser ni ministro ni candidato. El costo de esa devaluación que atribuyó al pedido del FMI provocó que en agosto la inflación fuera de dos dígitos y que en septiembre se espere lo mismo, lo que hizo que el dólar oficial volviera a quedar atrasado y demostrara que había sido una medida inútil—como cuando devaluó Kicillof a comienzos del 2014. Mientras el ministro tenía que lidiar con ese costo el candidato decidió que lo mejor era dejar de preocuparse por la baja del déficit fiscal y compensar a la población con baja de impuestos. Massa tenía desde hace una década el caballito de batalla de eliminar el impuesto a las ganancias porque "el salario no es ganancia" y los kirchneristas que en ese momento lo criticaban por hacer demagogia con los recursos públicos ahora lo aplaudieron. Lo cierto es que como dije allá por 2015, una cosa es cambiar la ley para que se actualicen las escalas automáticamente pero otra muy diferente es pretender que los trabajadores que más ganan no paguen ni un centavo con ese argumento estúpido del que se agarró el ex presidente de la Corter Suprema santafesina y ex cuñado de Carlos Reutemann Rafael Gutiérrez. Sigue siendo el impuesto más progresivo, después de todo. Por otro lado, la devolución del IVA es siempre positiva aunque no tenga impacto real en los precios, el tema es siempre qué gasto se baja para acompañar la menor recaudación. Si no, pasa como con las Reaganomics que el ex presidente estadounidense provocó una baja tan fuerte de impuestos que luego tuvo que subirlos varias veces a la clase media para compensar el agujero fiscal generado.
    Mientras tanto, la Patricia Bullrich ganadora de la interna que había estado contenta por la elección de Milei (igual que Macri, que como expresidente demostró ser mucho peor que como presidente) de repente se dio cuenta de lo que significaba para ella el resultado. Había hecho campaña diciendo "si no es todo, es nada" pero con el triunfo del libertario se encontraba en la posición incómoda de decir "bueno dije todo pero tampoco la pavada" para pedir el voto. Estuvo mucho tiempo bamboléandose entre criticar las medidas de Milei por extremistas o argumentar que él no era la verdadera oposición al kirchnerismo, hasta que decidió que Melconian se encargara de ridiculizar las propuestas de La Libertad Avanza y ella podía concentrarse en, palabras más palabras menos, declamar que ella era la única garantía del total exterminio (político, claro; ¿claro?) de los kirchneristas y que de ganar Milei ellos volverían al poco tiempo. Estrategia que tiene sentido si lo que piensa es robarle votos a él para llegar al ballottage con Massa pero que imagino que podría no ser la mejor para pedir el voto contra Milei en caso de que la segunda vuelta fuera contra el peluca. La dificultad de tener que sostener posturas extremas cuando el electorado te ha colocado en el medio.
    Con este estado de situación parecería que el austríaco (no por ese austríaco, aclaro) tiene un camino fácil para ganar pero demuestra que el plan de dolarización no es algo serio, teniendo como alternativas un plan Bonex para absorber todos los ahorros o esperar a que se espiralice la inflación—el viejo y conocido "ajusta el mercado". No sólo su solución mágica podría ser muy costosa sino que requeriría para aprobar sus proyectos de negociar con los gobernadores ajenos porque apenas tiene suficiente gente para llenar un municipio. Nuestros políticos ya demostraron estar dispuestos a salir en ayuda del vencedor cuando Maximiliano Pullaro dijo que entre Milei y Massa optaría por Milei (aparentemente sin costarle más de un voto, a pesar de que el libertario vive insultando a radicales y a sus aliados socialistas) y el saliente gobernador Omar Perotti declaró lo propio entre Milei y Bullrich. Algo parecido ocurrió con el gobernador cordobés y candidato presidencial Juan Schiaretti cuando el mismo día de las PASO lo felicitó calurosamente, casi candidateándose para alinear a los gobernadores incluso antes de tener resultados oficiales. Difícil alertar sobre la necesidad de acuerdos políticos ante el avance de tendencias autoritarias si los propios dirigentes no le conceden a sus oponentes tradicionales la virtud democrática.
    Lo curioso de estas elecciones es que puede haber ocurrido que un rosarino votara a Pullaro para gobernador, a la ex vedette Amalia Granata para diputada, al marxista Monteverde para intendente y a Milei para presidente, así como debe haber habido casos de gente que votó a Cristina en 2011, a Macri en el ballottage 2015, a Alberto en 2019 y ahora a Milei en las PASO (el famoso voto ganador, también voto Maslatón). El enojo con la clase política puede generar un ánimo de "Mah sí, que gane X y vuele todo por los aires" pero eso sólo tiene sentido si uno sabe que no lo van a tocar las esquirlas. La idea de "no hay nada que perder" tiene el inconveniente de que siempre se puede perder más, incluso cosas que uno daba por sentado. A cuarenta años del triunfo de Alfonsín tenemos como más votado a un hombre que propone cerrar el Banco Central y convertir a la educación, la salud y la obra públicas en negocios cuando son los servicios esenciales del estado, que si le preguntan si cree en la democracia cita el teorema de imposibilidad de Arrow y cuando opina sobre la última dictadura dice que fue una guerra en la que ambos bandos cometieron excesos. Peor aun, lleva en su fórmula a una joven abogada defensora de criminales de lesa humanidad (lo que en sí no está mal porque todos tienen derecho a la defensa) que no sólo es negacionista de los crímenes del Proceso, cree que se quedaron cortos. Algo así como "No fueron treinta mil... desgraciadamente". Uno querría creer que nuestros militares ahora son democráticos pero cuando esa es la fórmula más apoyada en zonas con fuerte presencia del Ejército la sombra de duda se hace presente.

    ¿En cuanto a la economía? Ya sabemos de los riesgos de la dolarización. El equipo de Bullrich propone un bimonetarismo que no parecería ser muy diferente aunque sin la necesidad de quedarse forzosamente con los ahorros de los argentinos y Massa nos está llevando al precipicio de la hiperinflación o el Rodrigazo y promete dar un paso adelante, lo que no es muy esperanzador. Su plan en este año de gestión se centró en que le ingresaran los dólares por las cosechas y se les fueran para subsidiar importaciones o mantener el oficial artificialmente barato, lo que voló por los aires con la sequía. Quién sabe, quizás el año que viene llueve y nos salvamos.
    Yo no soy quien para dar consejos de economía pero tras leer Diario de una Temporada en el Quinto Piso de Juan Carlos Torre llegué a la conclusión de que el Plan Austral (que fue muy alabado internacionalmente en sus comienzos, e incluso llevó a Israel a realizar su propio plan antiinflacionario) no falló por la así llamada "puja distributiva" como aprendí en Sociedad y Estado sino porque el único radical del gobierno alfonsinista que apoyaba al ministro Sourrouille era el propio presidente, con los dirigentes de otras carteras negociando siempre por encima de la inflación. Como demostró este gobierno cuando el sector que responde a Cristina Kirchner le renunció en masa a Alberto derrota legislativa para forzarle la mano y luego se quedaron todos, ningún plan económico resiste ser bombardeado desde adentro. Sé que la sola mención haría que todos se agarren la cabeza y nunca ocurriría pero siempre me pregunto si un plan como el Austral no podría funcionar con otro gobierno; sobre todo cuando medidas esenciales como eliminar subsidios a los servicios públicos y salir del cepo cuando la inflación corre al 150% anual son un muy peligroso juego de jenga. Pero bueno, suficientes fantasías.
    
    Así las cosas, y suponiendo que Milei está presente en el ballottage, desearía que en este 40º aniversario de la recuperación democrática pudiera reaccionar ante el riesgo que su triunfo implica como ocurrió en Francia cuando tanto Jean-Marie Le Pen como su hija Marine estuvieron cerca de ganar. Desafortunadamente no parece ser el caso porque tanto el ministro de Economía como la ex ministra de Seguridad son candidatos que generan tanto rechazo en sectores de la población que como máximo podrían llegar a votar en blanco. Un poco de esperanza queda cuando se ve la última elección de Macron que triunfó siendo repudiado en las calles pero no estoy tan seguro. Lo cierto es que incluso si llegara a perder Milei es muy difícil que los años que sigan sean mejores.

    Ojalá me equivoque. De verdad.

domingo, 21 de noviembre de 2021

Veep o la política como el arte del disimulo

 
    [SPOILER ALERT] En la cuarta temporada de la aclamada serie Veep, en donde Julia Louis-Dreyfus interpreta a Selina Meyer (vicepresidenta de Estados Unidos que se lleva mal con el primer mandatario y se convierte en la primera mujer presidenta al dimitir éste por problemas de su esposa), durante la campaña electoral se nos presenta una ficción política—dentro de la ficción política. La presidenta en ejercicio había promovido la ley Families First (Familias Primero) pensando que sería muy popular pero se da cuenta de que en realidad no es así y que de ser aprobada probablemente afecte su desempeño en las urnas. Por eso decide que lo mejor es intentar bombardear su propio proyecto para que no sea aprobado, utilizando a la dupla
comic relief de Jonah Ryan y Richard Splett (que creen honestamente que están intentando que se apruebe) para voltear indecisos. Como es una comedia hay un enredo ya que al mismo tiempo la administración ha contratado a los ex funcionarios Amy Brockheimer y Dan Egan para que hagan lobby contra la ley y terminan hablando con los mismos legisladores, provocando una investigación. A fin de cuentas la presidenta se debe involucrar en la operación encubierta para conseguir el último voto en contra y finalmente voltear su proyecto, llevando a que emita la declaración de la imagen.

  ¿Qué lleva a un presidente a festejar un resultado negativo luego de haber saboteado su administración? Probablemente el cálculo político haga que piense que es la mejor manera de asegurarse la sobrevida política. Así, Alberto Fernández festeja una derrota electoral que no fue tan brutal como para dejarlo con muy poco margen de maniobra (pero una derrota al fin), siendo básicamente desplazado por su vice y al mismo tiempo al haber perdido el peronismo en casi todas sus formas consigue que no haya una fila de dirigentes esperando a sucederlo en 2023. Cuando en su discurso el Día de la Militancia (que prudentemente rememora el retorno de Perón a la Argentina que no terminó lleno de cadáveres) dijo que esperaba que en 2023 hubiera competencia en el Frente de Todos en cada una de las categorías sabía él que jugaba de banca: si la situación económica se profundiza y lo lleva a no poder presentarse a la reelección todo estaba perdido de antemano, pero si hubiera una mejoría es el único que puede capitalizarla.

    Analicemos los resultados por un segundo (o un párrafo). El peronismo representado en Todos ganó en nueve provincias y perdió en quince, llegando a salir tercero en Córdoba, Misiones, Neuquén, Río Negro y la cuna del kirchnerismo, Santa Cruz. En dos de las provincias trunfantes, Tucumán y San Juan, el PJ gobernante pasó de ganar por diez puntos en las primarias a llevar una ventaja de sólo dos puntos. Juan Manzur y Sergio Uñac, los respectivos gobernadores (el primero en licencia), recibieron por ende un fuerte golpe en su carrera a la presidencia. El santafesino Omar Perotti, que había apostado todo a la Billetera Santa Fe, no sólo perdió estando en la boleta como senador suplente contra la ex-periodista Carolina Losada, sino que salió tercera su candidata a concejal de la capital provincial Jorgelina Mudallel—a quien los santafesinos tuvimos en pantalla buena parte de los últimos nueve meses entre la promoción de la Billetera y la campaña. Claramente falta mucho hasta el 2023 pero sus aspiraciones nacionales quedaron muy debilitadas. Los únicos distritos en donde el peronismo oficialista pudo dar vuelta los resultados fueron Chaco (donde Jorge Capitanich exhortó a sus conciudadanos a alejarse del "demonio" de la oposición y evidentemente fue exitoso porque pasó de perder por ocho puntos y medio a ganar por poco más de uno) y Tierra del Fuego. Aun así, como en esas provincias se elegía un número par de diputados no varió lo obtenido por ambas fuerzas. 'Coqui' podrá creerse presidenciable pero su número es muy bajo—y en una interna quizás no ayude su oposición al aborto legal, aunque quién sabe. Con todo ese panorama en las provincias, que condujo a que el peronismo perdiera la mayoría en el Senado, es evidente que los resultados obtenidos por los "albertistas puros" el irrompible Leandro Santoro y Victoria Tolosa Paz, incluso en la derrota, fueron relativamente buenos respecto a la media nacional. Y sabemos la importancia que se le da al AMBA en la esfera mediática y política.

    Luego de haber pateado el acuerdo con el FMI dos años, incluyendo uno de pandemia en donde parecía que estaban las condiciones para uno más favorable a la Argentina en medio de la crisis global (en comparación con la actualidad, con la jefa del Fondo Kristalina Georgieva muy cuestionada por su actuación con relación a China en el Banco Mundial), da la impresión de que el presidente considera este resultado electoral como el impulso definitivo para cerrar el acuerdo, pretendidamente con apoyo opositor. De cómo se dé éste dependerán los próximos dos años y, en consecuencia, el futuro del gobierno. Aunque esté sin mayorías en ambas cámaras, quedando 118-116 en Diputados tras perder dos bancas y ganar una la oposición y 35-31 en el Senado tras perder cinco senadores y que Juntos por el Cambio sumara cinco (seis y seis si contamos a José Alperovich licenciado eterno por la denuncia de violación de su sobrina y separamos al monobloque de Alejandra Vucasovich, que reemplazó al fallecido Carlos Reutemann en su banca santafesina), no es esperable que tenga demasiados problemas al pasar leyes. Como mucho deberá negociar más en el Senado, realzando la importancia del interbloque Parlamentario Federal compuesto por la neuquina Lucila Crexell, el salteño Juan Carlos Romero y la riojana María Clara del Valle Vega—que habían sido votados en alianza con Juntos por el Cambio y se separaron—además de los monobloques de Misiones, Río Negro y la electa cordobesa Alejandra Vigo, esposa del gobernador Juan Schiaretti; en Diputados la diferencia es menos notable, a pesar de que el no quorum opositor inicial al proyecto de etiquetado frontal de alimentos sirve como muestra de fuerza. Aunque las bancadas opositoras estén más concentradas no se asoma un panorama similar al post-elecciones 2009, donde el kirchnerismo estuvo en real desventaja tras obtener menos del 30% del voto nacional en plena epidemia de la gripe AH1N1 y conflicto con el campo.

    (Speaking of which, necesitaba hacer otro comentario sobre Veep. En la primera temporada Selina debe desempatar un voto en el Senado de una ley apoyada por el presidente contra una enmienda que iba en línea con una campaña suya. Debiendo optar entre su lealtad al primer mandatario que la destrataba y su convicción personal, la vicepresidenta elige la primera opción—a diferencia de Cobos en la mítica votación por las retenciones móviles. Me sentí muy molesto por esa decisión porque pensaba que justamente un hombre habría votado de acuerdo a sus convicciones y habría sido aplaudido, mientras que ella seguramente habría sido cuestionada y se habría dicho que las mujeres no son de confiar y sería mucho más difícil romper ese techo de cristal. Básicamente lo que me enojó de la ficción es que fuera demasiado realista)

    ¿Se puede hacer una proyección de cómo serán las elecciones presidenciales dependiendo del acuerdo con el FMI? Sí y ya se ha hecho, pero darles verosimilitud cuando la Argentina cambia cada semana sería un error. Sobre todo luego de que muchos analistas pensaran tras el triunfo legislativo del 2017 que la reelección de Macri estaba encaminada y que en el 2018 se rompería la tendencia de no poder crecer dos años seguidos desde el 2011. No tenemos idea de quiénes serán candidatos, si Cristina y Macri seguirán en el escenario político o les dejarán espacio a nuevas generaciones, nada básicamente. Por desgracia vamos a tener que seguir viviendo al día, con la esperanza de que alguna vez la situación económica mejore. Por lo menos hasta ver los precios de los alimentos.


    Volviendo a Veep, [SPOILER]luego del voto negativo de la ley de Families First se inicia una investigación del Congreso sobre el pago a lobistas para voltear el proyecto que desencadena en que todos se enteren de que la campaña de Meyer utilizó información confidencial para mandarles mensajes a familiares de chicos muertos. Aun así, la cuarta temporada termina con un cliffhanger sobre quién fue el ganador de las elecciones con un empate en el colegio electoral 269-269 y sin saber cómo estará conformado el futuro Congreso que deberá desempatar. Me pareció fenomenal que con un escándalo de tal magnitud que ahora todos los analistas definirían como un "cisne negro" en base al concepto del anti-antifrágil Nassim Nicholas Taleb el candidato opositor sólo consiguiera empatar. A veces se necesita más que ser la otra opción para conseguir un triunfo, evidentemente se sigue precisando presentar una oferta atractiva a los votantes.

(Sí, ya sé que Veep ya terminó pero yo recién anoche acabé la cuarta temporada así que vamos a pretender que aún no se sabe el resultado)


Edito con fecha 19 de diciembre: siguiendo con lo que decía en un párrafo anterior, el oficialismo se encontró en su primera derrota legislativa importante cuando no consiguió aprobar el proyecto de presupuesto para el año 2022 en Diputados. Luego de haberlo cajoneado durante tres meses y tras un trámite exprés de comisión se encontró con que, después de la asunción de los nuevos legisladores, no contaba con el apoyo necesario. En vez de tratar de devolverlo a comisión para ver si podía conseguir los ocho votos del Interbloque Federal (el peronismo cordobés, el socialismo santafesino,  Randazzo y los lavagnistas  Graciela Camaño y Alejandro 'Topo' Rodríguez) que, sumados a los cinco del Interbloque Provincial Unidas (Juntos Somos Río Negro, el Movimiento Popular Neuquino y el ex-renovador Frente de la Concordia Misionero) que votaron a favor habrían llegado a los 129 necesarios para una mayoría absoluta, prefirieron salir a perder la votación y luego culpar a Juntos por el Cambio. Está claro que es fácil el argumento "Ellos nos endeudaron y ahora nos dejan sin presupuesto" pero lo cierto es que uno no puede depender de que los que fueron votados como oposición decidan ayudar al oficialismo si este no se esfuerza por conseguir los votos. Cuando gobernaba Macri muchas veces los ahora opositores cuestionaban al kirchnerismo que no le votaba ninguna ley y ahora ocurre a la inversa—con la diferencia de que el macrismo casi siempre consiguió los votos necesarios. El kirchnerismo siempre habló de realpolitik cuando gobernaba con mayoría propia y ahora se lamentaba de que la izquierda votara igual que los libertarios.

Resultado de la votación del Presupuesto

    Cabe preguntarse, entonces, si de verdad hicieron todo lo posible por aprobar el presupuesto o prefirieron que el presidente gobierne actualizando las partidas del de este año y acusando a los opositores de golpismo. Si fuera efectivamente así sería una estrategia errónea porque le quedan dos años y hay muchas leyes que va a necesitar aprobar, entre ellas el nebuloso acuerdo con el FMI. La situación en Diputados parece bastante clara: están los 118 legisladores del Frente de Todos (117 más Massa), los 116 de Juntos por el Cambio, los 8 federales, los 5 provinciales, los 4 de la izquierda y los 4 de la derecha, más el bloque SER conformado por el riojano Álvarez y el santacruceño Vidal. Es evidente que, si pensamos que ni JxC, ni la izquierda ni la derecha pueden contarse como votos a favor en la mayoría de los proyectos, los 8 del Interbloque Federal van a ser fundamentales y son a quienes deberían intentar convencer. Si, por el contrario, deciden seguir enfrentándolos y haciendo que se unan al resto de los opositores, va a costarles mucho más aprobar leyes y Alberto deberá gobernar por decreto. Este sería un worst-case scenario que confío que no se va a dar, porque si no las chances de sacar adelante la situación económica van a ser mucho más bajas.