Yo no tengo religión. Me considero a mí mismo ateo, pero si otros quieren llamarlo agnóstico, allá ellos, discutir sobre tecnicismos me parece bastante inútil. Fui criado sin religión porque mi madre no era religiosa y sus padres tampoco; sin embargo, desde siempre me he interesado por el concepto de fe. Desgraciadamente para mí, yo no poseo fe alguna que me proteja de los malestares, y esto provoca que me sienta muy inseguro cuando camino por calles poco transitadas, incluso las que rodean a mi casa—siendo que he sido víctima de robos tres veces en total a menos de dos cuadras del hogar. Me encantaría poder tener la certeza de que alguien me cuida desde arriba, pero como no la tengo, así tengo que vivir.
A diferencia de lo que puede ocurrir con otras personas, yo no soy drástico cuando pienso en la religión: ha tenido históricamente sus cosas muy buenas y sus cosas muy malas, por lo que no me animaría a aseverar que sin la religión seríamos una sociedad mucho más pacífica y avanzada; es probable, pero no seguro, de la misma forma que, si pensamos a la vida desde el punto de vista de la religión, no sería tan seguro que si no hubiese existido el pecado original se viviría en el Paraíso por toda la eternidad (de vuelta, es probable, pero no evitaría que no ocurriese otra situación luego, en mi opinión). De la misma forma, cuando se habla de la posibilidad de que exista vida en otro planeta—que, considerando la vastedad del Universo, si hay algo de lo que no se puede tener certeza es de que no exista otro planeta habitable—las sociedades allí presentes no necesariamente serían mucho mejores y más avanzadas que las nuestras, primero por lo expresado anteriormente, pero también porque nada impide que ellos no tuviesen tanto a la religión como al pecado original en su existencia.
Tiendo a irme por las ramas en mi pensamiento, pero esta introducción sirve para llegar al tema que quería tocar: el tema del Papa y su relación con la presidente.
Desde aquel 'Habemus Papam' del año pasado, yo nunca estuve muy entusiasmado con la llegada de Bergoglio al Vaticano, posiblemente como un mecanismo de defensa para no sentirme decepcionado. Todas las cosas que se le destacan a Bergoglio como Papa y que hacen que el "tucumano" Alfredo Leuco pidiese por el Premio Nobel de la Paz para Su Santidad casi todos los días, a mí también me parecen buenas, obviamente. Me dan un poco de sensación de Papa progre, pero aún así no temo decir que son buenas acciones en definitiva y que merecen la respuesta positiva que lograron. También me gusta el hecho de que sea franciscano porque, luego de leer El Nombre de la Rosa de Umberto Eco, me interesé mucho por Francisco de Asís y lo que profesaba, y es muy cierto que la austeridad de Bergoglio se contrapone bastante con cómo eran Juan Pablo II y Benedicto XVI. Como referente máximo del cristianismo, representa muy bien frente a las otras religiones los conceptos de la austeridad y la benevolencia de Cristo. Sin embargo, no puedo decir que me represente a mí. Esto es clave porque para el resto del mundo, Argentina no es mejor o peor porque el Papa sea argentino, y en contrapartida, desafortunadamente sí nos representa Cristina Fernández.
A lo que iba con esta última parte es que, para bien o para mal, Bergoglio representa a todos los cristianos, no sólo a los buenos, y por tanto no se puede dar el lujo de no recibir a las vergüenzas de Moreno (cuando fue acompañando a Maradona, que cada día me provoca más rechazo como persona) o Cristina y su armada Brancaleone, como definiera muy bien 'Tato' Young al entourage que fue al Vaticano y luego a Estados Unidos. Yo no voy a pensar que Bergoglio se 'cambió de bando' porque se lo ve sonriente al lado de la presidente, por el contrario siento que se ve obligado a hacerlo porque él no quiere que la situación social de la Argentina empeore. Puedo estar equivocado, no sé, pero no hay que dejar de lado, como nos recordó ayer a la noche Jorge Asís en Le Doy mi Palabra, Bergoglio fue el primero en levantarse en contra de Kirchner cuando éste tenía a todo el país en el bolsillo, con Moyano y Magnetto a sus costados.
Por otro lado, el descaro de Cristina y su séquito fue muy grave, y no voy a dejar de decirlo. Lo de los salames de Wado palidece en mi opinión, en comparación con la camiseta de la Cámpora (que había denostado a Bergoglio cuando fue elegido) que le regaló Larroque, o las copias del Nunca Más que regaló Cristina. ¿Por qué menciono esto? Porque ella dijo que era para honrar a la memoria de Sábato (que me dio mi nombre, por otro lado) pero puedo decir sin temor a equivocarme que las copias que entregó son las que el kirchnerismo mismo se encargó de modificar, y no sólo en el nuevo prólogo, ya que recuerdo que Magdalena Ruiz Guiñazú mencionó en un momento que habían agregado cosas a la parte que le había tocado contribuir a ella. Me resulta francamente un insulto tanto a Bergoglio como a la memoria de Sábato, especialmente considerando que ni los Kirchner ni ningún peronista de la época ayudó a la CONADEP (supongo yo que porque había intereses encontrados, sabiendo que tanto la triple A como Montoneros eran organizaciones peronistas, pero no es más que una suposición).
En sintonía con lo que hablaba de la situación de la Argentina llego al tema de la gobernabilidad. Aunque el gobierno se esmere en ver fantasmas por todos lados, yo estoy bastante seguro que la única razón que esté una posibilidad latente de un estallido social es por culpa de ellos. La agresividad con la que se expresan, ya sea el muñeco que tenemos por Jefe de Gabinete o la Diputada Diana Conti con su "¡Reflexionemos! ¡Miren menos a Lanata! ¡Lean la Constitución!", sumada a la creciente inseguridad en todo el país pero sobre todo en el conurbano bonaerense y a los enormes problemas económicos, son las cosas que llevan a la reacción de la gente. Aunque yo no pienso que la violencia sea la respuesta y creo que el gobierno debe intentar terminar su mandato de la mejor manera posible, no puedo menos que entender a las personas que están tan enojadas. En mi opinión, se debe preservar la democracia imaginaria hasta que dentro de 450 días se pueda empezar a cambiar las cosas para que finalmente vivamos en una democracia real, no como la de los últimos veinticinco años (de hecho, yo no conozco la democracia real! Para mí no es más que un ideal en estos momentos), pero hay que decir que si el gobierno no desea que haya un estallido social, su forma de proceder está lejos de demostrar esa intención, siendo que en ningún momento se ha hecho autocrítica y se ha querido culpar a todos menos a los verdaderos responsables.
Una vez más, está lejos de ser lo que quiero, pero no hay que olvidar que el Nunca Más no era sólo en relación al gobierno militar, sino a que no se generasen de vuelta esas condiciones sociales previas a los golpes de Estado, y si hay algo que los kirchneristas están mostrando que son capaces de hacer, es de generar un enorme disconformismo en la sociedad. Esperemos que las cosas mejoren, que Cristina deje de buscar la épica y empiecen a dejarse ayudar para que haya una salida en orden, pero en estos momentos lo veo muy difícil.
El tiempo lo dirá.
Finalmente, considerando que hablé un poco de religión y que tanto ayer Pepe Eliaschev como hoy el pase LongoLanata me lo recordaron, en estos momentos está comenzando el Rosh Hashanah y el Año Nuevo judío (número 5775, capicúa!), por lo que no puedo menos que concluir con un
Shanah Tovah! para todos.
miércoles, 24 de septiembre de 2014
martes, 23 de septiembre de 2014
El "behind the scenes" del blog
El Reverendo Charles Lutwidge Dodgson, utilizando el seudónimo Lewis Carroll, escribió en 1865 una novela muy conocida y muchas veces adaptada, Las Aventuras de Alicia en el País de las Maravillas o simplemente, Alicia en el País de las Maravillas. Este personaje—basado en Alice Liddell, una de las hijas de una familia con la que se relacionara Dodgson—atraviesa una madriguera hacia otra realidad en persecución del recordado conejo blanco, y descubre un mundo en el que la lógica no recorre el mismo camino que la realidad. No voy a ahondar en todas las aventuras porque entiendo que son vox populi, simplemente hacer unas menciones a las bebidas y alimentos que producen un inmediato cambio de tamaño, el gato de Cheshire con su sonrisa enigmática, las cartas que juegan al croquet con flamencos y erizos, la fiesta de de té con el Sombrerero Loco, la Liebre de Marzo y el Lirón exhausto, la Cuadrilla de Langostinos con el Grifo y la Falsa Tortuga.
Dicha novela contiene una segunda parte menos popular publicada en 1871, A través del espejo y lo que Alicia encontró allí, en donde Alicia atraviesa el espejo (!!) de su casa hacia una versión alterna de la misma, dentro de un mundo paralelo relativamente contrapuesto con el que ella conoce. Allí avanza sobre una especie de tablero de ajedrez, en donde la Reina Roja (se podría discutir durante días por qué era Roja y no Negra, pero se tendrá que aceptar como es) le confiesa a Alicia que, si llega hacia el otro extremo del tablero, podrá ser coronada como Reina cual peón de ajedrez. Otros personajes memorables son la Reina Blanca, Tweedledum y Tweedledee, el inolvidable Humpty Dumpty—siempre representado como un huevo humano aunque nunca nadie dijo que lo fuese!—más los Reyes Blanco y Rojo.
Ambas historias, aunque diferentes en sus formas, proponen varios desafíos a la lógica y parodian a la realidad, suficientes para entretener a adultos tanto como a niños aunque no hubiese sido la idea principal de Dodgson. Como dije antes, yo no me voy a adentrar en esos temas; no lo encuentro necesario porque ya se han hecho incontables análisis. Sin embargo, lo que sí tomo de estas novelas y adapto en este lugar es cómo situaciones que pueden pensarse como oxymoron (esto es, contradictorias en su expresión) se presentan en la vida diaria de forma similar a como en esos mundos alternos. Y es que, en este país maravilloso en su contenido, en el que tengo la suerte de haber nacido—la historia juzgará si fue buena o mala suerte— existen y conviven judíos antisemitas, doctores que piden milagros a los cielos, bomberos víctimas de incendios intentando salvar papeles, progresistas chupacirios, liberales conservadores, entre otros; la realidad misma invertida en esa ideología kirchnerista que ha gobernado la Argentina en la última década y que se suma al viejo relato peronista en lo que hace a reescribir la Historia.
Yo no pienso utilizar este blog más que como un lugar en el cual volcar todas las opiniones que me consumen, luego de que me cansase de que 140 caracteres me sean insuficientes—sumado al hecho de que me es muy complicado tener discusiones con otras personas sin que haya generalizaciones, descalificaciones, entre otras cosas que me molestan bastante al momento de debatir. No reclamo propiedad intelectual sobre la información de la que escriba, sólo de mis propios puntos de vista, y mientras pueda intentaré mencionar las fuentes. De más está decir que no espero que nadie (si es que, por las cosas de la vida, alguien leyese esto) coincida conmigo, siendo que son opiniones, pero sabiendo que yo hablo siempre desde el respeto, esperaré lo mismo de los demás. Varias veces haré catarsis, y probablemente habrá periodos de poca actividad luego de periodos de mucha: ocurre que muchas de las cosas sobre las que quiero escribir me vinieron a la mente hace varios días y semanas, pero intentaré acomodarlas a la actualidad de la mejor manera posible a medida que las recuerde.
"- Apenas sé, señora, lo que soy en este momento... Sí sé quién era al levantarme esta mañana, pero creo que he cambiado varias veces desde entonces." Alicia a la Oruga, Las Aventuras de Alicia en el País de las Maravillas
"Era cenora y los flexosos tovos
en los relonces giroscopiaban, perfibraban.
Mísvolos vagaban los borogovosy los verdirranos extrarrantes gruchisflaban." Fragmento del Jabberwocky, A trávés del espejo y lo que Alicia encontró allí
"Es una corbata, niña; y bien bonita que es, como tu bien has dicho. Es un regalo del Rey y de la Reina. ¿Qué te parece eso?
- ¿De veras? -dijo Alicia encantada de ver que había escogido después de todo un buen tema.
- Me la dieron -continuó diciendo Humpty Dumpty con mucha prosopopeya, cruzando un pierna sobre la otra y luego ambas manos por encima de una rodilla- me la dieron... como regalo de no cumpleaños.
- ¿Perdón? --le preguntó Alicia con un aire muy intrigado.
- No estoy ofendido -le aseguró Humpty Dumpty.
- Quiero decir que, ¿qué es un regalo de no cumpleaños?
- Pues un regalo que se hace en un día que no es de cumpleaños, naturalmente.
Alicia se quedó considerando la idea un poco, pero al fin dijo: -Prefiero los regalos de cumpleaños.
- ¡No sabes lo que estás diciendo! -gritó Humpty Dumpty-. -A ver: ¿cuántos días tiene el año?
- Trescientos sesenta y cinco -respondió Alicia.
- ¿Y cuántos días de cumpleaños tienes tú?
- Uno.
- Bueno, pues si le restas uno a esos trescientos sesenta y cinco días, ¿cuántos te quedan?
- Trescientos sesenta y cuatro, naturalmente." Conversación entre Alicia y Humpty Dumpty, A través del espejo y lo que Alicia encontró allí
Dicha novela contiene una segunda parte menos popular publicada en 1871, A través del espejo y lo que Alicia encontró allí, en donde Alicia atraviesa el espejo (!!) de su casa hacia una versión alterna de la misma, dentro de un mundo paralelo relativamente contrapuesto con el que ella conoce. Allí avanza sobre una especie de tablero de ajedrez, en donde la Reina Roja (se podría discutir durante días por qué era Roja y no Negra, pero se tendrá que aceptar como es) le confiesa a Alicia que, si llega hacia el otro extremo del tablero, podrá ser coronada como Reina cual peón de ajedrez. Otros personajes memorables son la Reina Blanca, Tweedledum y Tweedledee, el inolvidable Humpty Dumpty—siempre representado como un huevo humano aunque nunca nadie dijo que lo fuese!—más los Reyes Blanco y Rojo.
Ambas historias, aunque diferentes en sus formas, proponen varios desafíos a la lógica y parodian a la realidad, suficientes para entretener a adultos tanto como a niños aunque no hubiese sido la idea principal de Dodgson. Como dije antes, yo no me voy a adentrar en esos temas; no lo encuentro necesario porque ya se han hecho incontables análisis. Sin embargo, lo que sí tomo de estas novelas y adapto en este lugar es cómo situaciones que pueden pensarse como oxymoron (esto es, contradictorias en su expresión) se presentan en la vida diaria de forma similar a como en esos mundos alternos. Y es que, en este país maravilloso en su contenido, en el que tengo la suerte de haber nacido—la historia juzgará si fue buena o mala suerte— existen y conviven judíos antisemitas, doctores que piden milagros a los cielos, bomberos víctimas de incendios intentando salvar papeles, progresistas chupacirios, liberales conservadores, entre otros; la realidad misma invertida en esa ideología kirchnerista que ha gobernado la Argentina en la última década y que se suma al viejo relato peronista en lo que hace a reescribir la Historia.
Yo no pienso utilizar este blog más que como un lugar en el cual volcar todas las opiniones que me consumen, luego de que me cansase de que 140 caracteres me sean insuficientes—sumado al hecho de que me es muy complicado tener discusiones con otras personas sin que haya generalizaciones, descalificaciones, entre otras cosas que me molestan bastante al momento de debatir. No reclamo propiedad intelectual sobre la información de la que escriba, sólo de mis propios puntos de vista, y mientras pueda intentaré mencionar las fuentes. De más está decir que no espero que nadie (si es que, por las cosas de la vida, alguien leyese esto) coincida conmigo, siendo que son opiniones, pero sabiendo que yo hablo siempre desde el respeto, esperaré lo mismo de los demás. Varias veces haré catarsis, y probablemente habrá periodos de poca actividad luego de periodos de mucha: ocurre que muchas de las cosas sobre las que quiero escribir me vinieron a la mente hace varios días y semanas, pero intentaré acomodarlas a la actualidad de la mejor manera posible a medida que las recuerde.
"- Apenas sé, señora, lo que soy en este momento... Sí sé quién era al levantarme esta mañana, pero creo que he cambiado varias veces desde entonces." Alicia a la Oruga, Las Aventuras de Alicia en el País de las Maravillas
"- Aquí todos estamos locos. Yo estoy loco. Tú estás loca.
- ¿Cómo sabes que yo estoy loca? -preguntó Alicia.
- Tienes que estarlo afirmó el Gato-, o no habrías venido aquí." Conversación entre Alicia y el Gato de Cheshire, Las Aventuras de Alicia en el País de las Maravillas
en los relonces giroscopiaban, perfibraban.
Mísvolos vagaban los borogovosy los verdirranos extrarrantes gruchisflaban." Fragmento del Jabberwocky, A trávés del espejo y lo que Alicia encontró allí
"Es una corbata, niña; y bien bonita que es, como tu bien has dicho. Es un regalo del Rey y de la Reina. ¿Qué te parece eso?
- ¿De veras? -dijo Alicia encantada de ver que había escogido después de todo un buen tema.
- Me la dieron -continuó diciendo Humpty Dumpty con mucha prosopopeya, cruzando un pierna sobre la otra y luego ambas manos por encima de una rodilla- me la dieron... como regalo de no cumpleaños.
- ¿Perdón? --le preguntó Alicia con un aire muy intrigado.
- No estoy ofendido -le aseguró Humpty Dumpty.
- Quiero decir que, ¿qué es un regalo de no cumpleaños?
- Pues un regalo que se hace en un día que no es de cumpleaños, naturalmente.
Alicia se quedó considerando la idea un poco, pero al fin dijo: -Prefiero los regalos de cumpleaños.
- ¡No sabes lo que estás diciendo! -gritó Humpty Dumpty-. -A ver: ¿cuántos días tiene el año?
- Trescientos sesenta y cinco -respondió Alicia.
- ¿Y cuántos días de cumpleaños tienes tú?
- Uno.
- Bueno, pues si le restas uno a esos trescientos sesenta y cinco días, ¿cuántos te quedan?
- Trescientos sesenta y cuatro, naturalmente." Conversación entre Alicia y Humpty Dumpty, A través del espejo y lo que Alicia encontró allí
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