miércoles, 18 de noviembre de 2015

These people are mean, man (Crónica de una muerte anunciada)

   Cuenta la anécdota que, en la campaña a presidente de USA de 1992, el asesor de Bill Clinton, Jim Carville, le había marcado tres mensajes fundamentales: "Cambio contra más de lo mismo"; "La economía, estúpido" y "No te olvides de la salud" ("Change vs. more of the same"; "The economy, stupid" and "Don't forget health care"). Al principio sólo iba a ser para la interna, pero luego la segunda frase se convirtió en el slogan de la campaña. Esto se debía a que, luego de la guerra del Golfo, había seguido una recesión que hizo que la gente desaprobara la gestión económica del entonces presidente George H. W. Bush—quien era su competidor. La frase "It's the economy, stupid" y sus diferentes variaciones se convertirían en muy populares, sobre todo luego del triunfo de Clinton. Esta elección argentina (paradójicamente, Carville es ahora asesor de Scioli), carente en ideas, tiene finalmente una frase representativa, dicha por el Compañero Subtrenmetrocleta: "Esta gente es mala". No se puede negar que algo de razón tiene.

   El pasado domingo, la Argentina asistió al primer debate presidencial entre un candidato oficialista y un opositor, cosa que no había podido darse antes de las generales porque, de manera similar a la de su padre político Carlo I de Anillaco allá por 1989, Scioli decidió no presentarse y dejó su silla vacía. Si vamos a ser estrictos, él nunca pensó realmente ir a ese debate, pero sus asesores igual se habían reunido con los organizadores y se habían comprometido. También antes del 25 de Octubre, Scioli había dicho que estaba de acuerdo con debatir en un hipotético ballottage. Nunca sabremos si lo decía sinceramente o no, puesto que fue tan duro el golpe del resultado electoral que al día siguiente él estaba comprometiendo a Macri, entendiendo que los tantos habían cambiado y que en esta ocasión iba de punto. Las posteriores encuestas le dieron razón a esa presunción, y por suerte Macri no decidió bajarse como podría haber pensado con la teoría de que "el que va ganando no debate". Esto no debería ser un agradecimiento a ninguno porque tendría que ser un deber cívico, pero durante mucho tiempo a la gente no le molestó verdaderamente que su candidato no debatiera, algo que sería mínimo sujeto a críticas en Estados Unidos o España, por ejemplo. En el primer caso, luego de aquel mítico enfrentamiento entre JFK y Nixon de 1960 en el que quedó instalado que ganó Kennedy (y consecuentemente ganó la presidencia) por cómo había sobresalido en televisión, por joven, por atractivo y carismático y sobre todo por saber usar su imagen, hubo un período en que no hubo más debates hasta 1976, pero luego de ese momento se repitieron constantemente, convirtiéndose en norma sin necesidad de una ley. En el caso de España, se recuerda los debates entre Felipe González y José María Aznar en que Felipe había demostrado que era mucho mejor orador (habiendo sido reelecto en el '93), pero en el 1996, como rememora el periodista y consultor Roberto Barga, no logró revertir los problemas de su gestión post crisis económica y denuncias de corrupción. Su frase post derrota fue: "Nos faltó un debate o una semana de campaña o un telediario para darle la vuelta".
   De más está decir que ninguno de los dos candidatos era ni Kennedy ni Felipe, pero la clase política que tenemos está directamente relacionada con la clase de sociedad que tenemos, aunque se quiera negarlo. Scioli intentó posicionarse como distinto al gobierno saliente mientras le tiraba a Macri con todas las cosas de la campaña del miedo (que no asusta a nadie) que supuestamente no lo tenía a él detrás, no respondía preguntas directas sobre su posición en algunos temas y le recordaba a su contrincante todo lo que había hecho el gobierno y éste había estado en contra. O sea, apostó por mostrarse distinto siendo más igual aún. A eso debió llamar "Más Scioli que nunca". En un momento hasta recordó cómo había quebrado su "PyME familiar" por las políticas neoliberales que Macri representa según él y que Sholi apoyó como nadie en su momento (llegó a ser el único defensor del menemismo en un debate a diputados que incluía a Cavallo). Ése es el mayor inconveniente para una campaña negativa, no se puede acusar al otro de cosas que uno es y esperar que la gente se lo tome en serio. Por lo menos, en su mayor parte. Por el otro lado, el Compañero Subtrenmetrocleta se mostró canchero (y un poco sobrador) desde el principio, eludiendo algunas preguntas mientras le hablaba a "Daniel". En general ninguno tuvo propuestas reales, el Compañero Lancha dijo muchas cosas que sabe que no va a poder llevar a cabo (eliminar las retenciones, poner el 82% móvil a la mínima para los jubilados, subir el mínimo del impuesto a las ganancias, todo mientras se mantienen congeladas las tarifas, no se levanta el cepo y no se devalúa) y Macri no quiso hablar de cómo iba a impedir que se transfiriera la suba del dólar a los precios cuando en la Argentina pasó siempre salvo en el 2002, donde había niveles de actividad negativos. Está claro que en 2 minutos no había mucho tiempo para explayarse, pero igualmente hicieron un esfuerzo importante por decir aún menos. Scioli entró en un terreno cenagoso cuando empezó a hablar de la gestión de CABA, ya que la suya había sido mucho peor, y Macri se compadeció de él y sólo recordó que mucha gente de Provincia lleva a sus chicos a las escuelas de la Ciudad y se atiende en los hospitales de la misma. En cambio, tiró sus frases interesantes cuando dijo "Daniel, vos no sos el cambio, vos elegiste ser la continuidad", "Esta gente es mala" y "Daniel, ¿en qué te has transformado? ¿En qué te han transformado? Parecés un panelista de 6,7,8". Sholi, para remontar, tiró las suyas "...y el máximo rigor, penas absolutamente cumplibles, excarcelables" y "Porque sin armas no hay muertes, sin armas no hay paz" (video cortesía de Javier Smaldone @mis2centavos ). Macri ganó sus puntos cuando se comprometió a pedir que se ejerza una cláusula democrática del Mercosur para suspender a Venezuela por violaciones a los DDHH, de acuerdo al Pacto de San José de Costa Rica—no sabemos si se podría cumplicar. Y también pegó en un nervio cuando le preguntó a Scioli si derogaría el memorándum con Irán. Fue muy divertido, debo reconocerlo, ver cómo el candidato oficialista era incapaz de apartarse del gobierno en esas cosas mientras negaba a Cristina totalmente. A mí particularmente no me gustó la postura de Macri, y Cambiemos en general, de que el Compañero Lancha era la continuidad del cepo, etc y camino a Venezuela porque en un punto también era una campaña del miedo (incomparable con la del Estado nacional, antes de que me tiren con los dos demonios), hasta daba la sensación de debilidad, como si pensaran que si Scioli se mostraba como opositor le ganaba a Macri—lo que era posible porque la gente está loca, pero el gobernador era pésimo candidato estuviera donde estuviera—y me habría gustado una discusión un poco más seria en algún punto, pero al mismo tiempo Sholi se esforzó bastante por quedar más atado que nunca a este kirchnerismo que ya forma parte del pasado.
Dentro de todo, si hablamos de propuestas no hubo un ganador claro en el debate. En cuanto a imagen, es probable que haya ganado Macri de punta a punta porque se mantuvo siempre centrado y Scioli no estuvo nunca en su eje. Creo que entiendo por qué no había ido a debatir antes de la primera vuelta.

   Speaking of which, cabe decir algunas cosas sobre los comicios pasados. Para empezar, es destacable el aumento en la participación entre las PASO y las generales. Cuando durante la semana del 9 de Agosto llovió mucho y se inundó Buenos Aires (y su gobernador se fue a Italia y volvió), yo me quejaba con el colega twittero Hugo Matteri ( @hugumat ), parte en broma y parte en serio de que habría convenido que las lluvias fuesen más cercanas al 25 de Octubre. Post elecciones, creo que queda claro que, por el contrario, fue más útil que el tiempo estuviera mucho mejor para aumentar la asistencia. Utilizando el Atlas Electoral del politólogo Andy Tow ( @andy_tow ), se puede comparar perfectamente los escrutinios provisorios de las PASO y las generales. Un ejemplo claro es Santa Fe, en donde había votado sólo el 66.8% (64.9% en Rosario) y había ganado Scioli por poco. En la primera vuelta, hubo una participación de 10 puntos porcentuales más (12 pp en Rosario) y Macri pudo darlo vuelta ganando 35.3 á 31.8. Esto equivale a 174 mil votos más para el Compañero Subtrenmetrocleta y 86 mil más para el Compañero Lancha—más del doble—con 277 mil electores más. Es sólo un ejemplo, pero es el más claro de cómo la mayor participación influyó de forma evidente. Fueron 2 millones más en total, 577 mil para Scioli y 1.8 millones más para Macri del total de Cambiemos, siempre comparando los EPs. Esto ocurre porque bajaron en cantidad de votos Margarita y el Adolfo, en lo que hace al voto 'útil' (aunque yo sostengo que el voto útil era lo que fuera útil para uno, fuera votar a favor, en contra, desgarrado, con la cara larga, con la nariz tapada, estratégicamente, por convicciones). Curiosamente, Massa también aumentó su caudal en 700 mil votos. Esto es aun más destacable si consideramos que los votos a De la Sota en Córdoba fueron mayoritariamente a Macri (y, a diferencia de lo que yo pensaba, Scioli no pasó los 20 puntos ahí): el frente UNA pasó de 740 mil votos con participación del 70.6% en las PASO a 438 mil con participación del 78.6%. O sea, se fugaron 300 mil votos del lado de Massa con 8 p.p. más de asistencia—y Macri sumó 467 mil. Esto lo compensó con una gran elección en PBA, recolectando 360 mil votos más mientras el 1ro y el 2do aumentaron 183 mil y 655 mil, respectivamente, con 6.8 p.p. más de participación.
   Este último dato sirve para introducirnos en lo que es el resultado a gobernador de Buenos Aires. Debo admitir que aunque yo me la jugaba por un triunfo de Vidal, sabía que era muy difícil porque tenía que pasar una de dos: o haber un enorme corte de boleta a su favor, o una victoria de Macri por sobre Scioli (claramente especulaba con la primera, que terminó pasando). Yo había presupuesto que la presencia de Felipe Solá podía beneficiarla al robar voto peronista de aquellos intendentes que no lo querían al Compañero Morsa ni a Sabbatella, pero por los resultados es evidente que el corte fue directamente con Vidal, e incluso con Macri en menor medida, como se ve en el caso de Berazategui en donde toda la lista del FpV ganó, pero Mussi sacó 13 p.p. más que su candidato a presidente. Si eso es el aparato territorial del PJ Bonaerense en acción, creo que se entiende por qué van a perder. Esto, sumado a las victorias que yo había pensado posibles en la entrada anterior (Lanús, Quilmes, La Plata, Mar del Plata, Morón, Tres de Febrero) fueron un empujón suficiente para que 'Mariu' arrasara aunque llevara al peor candidato posible en el distrito más populoso: Miguel Saredi, ex massista y hombre de confianza de Guilllermo 'Patota' Moreno. En serio, cuando de la Rúa ganó en PBA y perdiò Graciela Fernández Meijide, tenían una excelente candidata en 'Pinky' Satragno que perdió por fraude en La Matanza. Cualquier persona que se encontraran por la calle, aunque fuera kirchnerista, era más potable que Saredi. Otro detalle es que en todos esos partidos, con excepción de Lanús en donde Néstor Grindetti contó desde hace años con el apoyo del jefe de la barra oficial del granate, Diego 'Fanfi' Goncebatte (y paradójicamente, es el que más cerca de perder estuvo, contra el camporista Julián Álvarez), no tenía a disposición aparato, y sin embargo pudo conseguir triunfos importantes. Si hasta, como muchos recordaron, ganaron en Berisso, que era peronista desde su fundación. Y en Lanús el PJ perdió por primera vez en mucho tiempo: el fallecido eterno intendente 'Manolo' Quindimil, en una entrevista con Jorge Fontevecchia, contaba "En 1983 fui el único peronista que ganó. Herminio Iglesias perdió, perdieron todos pero Manolo ganó. Por eso la puta madre que los parió a todos."
   Por otro lado, me equivoqué al pensar que iban a conseguir ganar los intendentes massistas de máxima relación con el Pro, Luis Acuña en Hurlingam—que perdió contra la mano derecha de Boudou, 'Juanchi' Zabaleta—, Jesús Cariglino en Malvinas Argentinas y Mario Meoni en Junín (donde ganó Cambiemos). El único reelecto entre ellos fue Joaquín de la Torre de San Miguel. Hasta diría que por suerte, porque eran de los barones que más tiempo llevaban con 20, 14, y 12 años, respectivamente. Esto, junto con las derrotas descritas en la última entrada, hace que en todo Buenos Aires queden muy pocos intendentes con más de 12 años, entre los que se cuentan Gustavo Posse en San Isidro, Mario Ishii en José C. Paz (quien vuelve después de haber sido senador provincial), Alberto Descalzo en Ituzaingó y Alejandro Granados (otro que vuelve después de su zafarranchopaso por el Ministerio de Seguridad bonaerense) en Ezeiza. Podemos agregar a Patricio Mussi en Berazategui si le sumamos los años de su padre como antecesor. Lo de Posse es particularmente curioso porque sucedió a su padre y entre los dos gobiernan San Isidro desde la vuelta a la democracia, pero se encuentra dentro de Cambiemos en donde Vidal está en contra de la reelección indefinida. Algo parecido pasaba con Massa y su puñado de intendentes no demasiado renovadores.

   Lo que está claro es que se terminó dando lo que para mí era la lógica, aunque en las semanas previas a las elecciones había habido más de uno desesperado inútilmente (igual banqué fuertemente la posición de Juan Campanella a pesar de no coincidir). En una entrada del año pasado ya había planteado que el candidato del FpV, fuera Scioli u otro no podía ganar en primera vuelta y perdía con cualquiera en segunda, que era lo que me llevaba a pensar que no era necesario hacer acuerdos opositores como los que se encolumnaron detrás de Maduro en el 2013. Tampoco creía que hubiese posibilidad real de un Maduro porque la derrota del FpV en provincia de Buenos Aires demostró que había un hartazgo tan grande como para encontrar en un ex kirchnerista, el Compañero Big Brother, un medio de decirle "hasta acá llegaste" a las fantasías de Cristina eterna. Eso no significaba que no estuviera en contra de que ganara Sholi, pero no tanto por la posible continuidad del kirchnerismo como por el hecho de que la otra opción era... Sholi. Como lo puse el día siguiente a las generales, "Una de las mejores cosas de que no gane Scioli es que no vamos hacia un PRI-peronismo. Después habrá que preocuparse del PRO-peronismo.", es decir que evitábamos tener un peronismo eterno estilo Provincia de Buenos Aires. Igualmente eso es historia porque sí hubo un acuerdo entre el Pro, una parte de CC-ARI y la UCR—luego de una Convención de Gualeguaychú que yo califiqué como el acto de mayor transparencia democrática en años, aunque hubiese habido 'rosca' en el backstage. Puedo pretender que si no hubiese sido por eso muy probablemente habría ocurrido algo parecido, quizás con un acuerdo Macri-Massa símil 2013 pero al revés, pero sería contrafáctico. Lo cierto es que, a pesar de que muchos le reconocieron la victoria a la estrategia de Lilita y le dieron la razón a Durán Barba, hay que reconocer que nos hicieron quedar con los testículos en el esófago, por ponerlo de alguna manera, con la posibilidad cierta de que ganara la Morsa en provincia de Buenos Aires. O sea que se puede ser bilardista y decir que estaban en lo correcto, pero admitamos que era probable que con otro tipo de acuerdos, quizás más racionales, se sufriese menos. Scioli nunca estuvo realmente cerca de pasar los 40 puntos si se pensaba que el 38.4% de las PASO era virtual por la poca participación. A pesar de esto, admito que le erré a mi predicción del resultado 39 á 32, y fallé en dos gobernadores en mi Prode, ya que me la había jugado por Costa en Santa Cruz y de Ángeli en Entre Ríos (Costa técnicamente no perdió todavía porque queda por resolverse la apelación a la Corte Suprema por la inconstitucionalidad de la Ley de Lemas) #9/11NeverForget

Así queda la nueva distribución partidaria (con las denominaciones actuales)

Y ordenadas por peso electoral:
  • Buenos Aires (37.04%) - María Eugenia Vidal (PRO) O
  • Córdoba (8.69%) - Juan Schiaretti (PJ Federal)
  • Santa Fe (8.37%) - Miguel Lifschitz (Socialismo)
  • CABA (7.99%) - Horacio Rodríguez Larreta (PRO)
  • Mendoza (4.25%) - Alfredo Cornejo (UCR) O
  • Tucumán (3.65%) - Juan Manzur (Kirchnerismo)
  • Entre Ríos (3.21%) - Gustavo Bordet (Kirchnerismo)
  • Salta (2.98%) - Juan Manuel Urtubey (Kirchnerismo) R
  • Chaco (2.69%) - Domingo Peppo (Kirchnerismo)
  • Misiones (2.65%) - Hugo Passalacqua (Kirchnerismo)
  • Corrientes (2.52%) - Ricardo Colombi (UCR) ·
  • Santiago del Estero (2.18%) - Claudia Ledesma Abdala (Kirchnerismo) ·
  • San Juan (1.67%) - Sergio Uñac (Kirchnerismo)
  • Río Negro (1.6%) - Alberto Weretilneck (PJ Federal) R
  • Jujuy (1.58%) - Gerardo Morales (UCR) O
  • Neuquén (1.46%) - Omar Gutiérrez (MPN)
  • Formosa (1.31%) - Gildo Insfrán (Kirchnerismo) R
  • Chubut (1.3%) - Mario Das Neves (PJ Federal) O
  • San Luis (1.11%) - Alberto Rodríguez Saá (PJ Federal)
  • Catamarca (0.92%) - Lucía Corpacci Saadi (Kirchnerismo) R
  • La Pampa (0.85%) - Carlos Verna (PJ Federal) O
  • La Rioja (0.84%) - Sergio Casas (Kirchnerismo)
  • Santa Cruz (0.74%) - Alicia Kirchner (Kirchnerismo)*
  • Tierra del Fuego (0.4%) - Rosana Bertone (Kirchnerismo) O
   Donde la O simboliza un triunfo opositor, la R una reelección (o rerererereelección en el caso de Insfrán) y el · que no se votó en este año. Cabe aclarar que técnicamente Weretilneck no fue electo gobernador en el 2011 sino vice, pero asumió luego del asesinato de Carlos Soria en el Año Nuevo Trágico. Manzur, Passalacqua, Uñac y Casas son otros vicegobernadores que fueron electos gobernadores ahora. Schiaretti, Das Neves, Alberto R. Saá y Verna vuelven a ser gobernadores de sus respectivas provincias (los dos primeros habiendo salido primeros a diputados en el 2013, como Manzur que era candidato testimonial por ser Ministro de Salud en funciones).

* Pendiente decisión CSJN s/ constitucionalidad de la Ley de Lemas

   Entre la variedad de argumentos que esgrimían los kirchneristas para no votar a Macri (abarcando desde disfrazarse de fantasma a hablar de cosas más realistas como los costos de la salida del cepo, a pesar de que Scioli tarde o temprano tendría que hacer lo mismo), dijeron que iba a volver atrás con el matrimonio igualitario porque Michetti había votado en contra. La verdad que como argumento es bastante mediocre porque se desentiende de las diferencias mismas que hubo en el FpV en su momento, pero quien mejor se refirió al tema fue Bruno Bimbi, así que no hay mucho para aclarar. Ya todos sabemos lo que ocurre cuando los gobernantes son religiosos, pero por suerte más tarde o más temprano cambiaron sus posiciones—excepto por Juan Manuel Opusdei, pero eso era previsible.

   Con vistas al ballottage que se avecina, nada cambió como para pensar que existan chances reales de que gane Scioli. Si ya le fue para atrás el aparato del PJ cuando los tipos se jugaban sus puestos, me cuesta creer que logren movilizar a toda la gente que puedan con esa estructura digna del siglo XIII. De hecho, un periodista filokirchnerista, intentando generar optimismo de que podían continuar en el poder, retwitteó comentarios sobre los ejemplos de candidatos que llegaron ganaron en segunda vuelta luego de haber salido segundos en primera, como Correa en Ecuador en el 2006 o el presidente Santos en Colombia en el 2014. Al verlo yo comenté que eso servía para los opositores, puesto que él había salido segundo; imagínense si habrá sido un golpe duro perder la provincia que estaban convencidos que iban de punto. Si hasta sus spots de cara a la segunda vuelta copiaron a Menem, Massa y Filmus: en síntesis, todos perdedores—aunque se pueda argumentar que el ex presidente "no perdió" porque se bajó. Obviamente puede pasar cualquier cosa, pero lo más probable es que gane Macri llevándose la mayoría de los votos bonaerenses que fueron a Massa por ser opositores a la pésima gestión del gobernador—aunque algunos piensen que, si en vez de Aníbal el candidato era Domínguez o Randazzo, Sholi ganaba en primera vuelta, el hecho de que no hubiese perforado el 40% en PBA en las PASO es indicativo de que su techo no estaba lejos—y, si se da y gana en provincia de Buenos Aires, sumado a los bailes históricos que se predisponen a ser CABA y Córdoba, aunque Scioli remontara en Mendoza y Santa Fe la suerte estaría echada. Por los números que vi (sabiendo que las encuestas están en el ojo de la tormenta), no sólo estaría ganando Macri en esos cinco distritos, sino también en: Jujuy, Salta, Tucumán, Misiones, Corrientes, Entre Ríos, San Luis, Río Negro, Chubut y Santa Cruz, give or take a few.
Justamente por eso es que me parecía innecesario el cuestionamiento a los que quisieran votar en blanco, además del hecho de que, a diferencia de la primera vuelta en donde importaban los porcentajes, acá se gana por un voto entonces casi no hace diferencia. También se decía que convenía votar positivo y estoy de acuerdo, pero el voto en blanco puede ser un testimonio de estar en contra de algo, sea quién va a pagar el ajuste para la izquierda o prácticas que habría que desterrar como el capitalismo de amigos, la financiación espuria de la política o la intromisión del Poder Ejecutivo en el Poder Judicial. No sé si será un porcentaje alto (probablemente no), pero no me parecía que sirviera de mucho poner foco ahí. Eso sí, en lo personal lo de llamar a votar en blanco por parte de del Caño no me gustó, porque como si todos los que no votaron ni a Scioli ni a Macri votaran en blanco, habría un 45% de los electores que no estaría optando por ninguno, lo cual generaría crisis política—lo más parecido ocurrió en las legislativas 2001, donde entre votos en blanco, anulados y ausentismo sumaron 42%; no es el mejor de los recuerdos. Es algo un poco antipolítico, si me preguntan.
   En cuanto a capitalismo de amigos, ninguno de los dos se salva: Sholi tenía una relación comercial y personal, aparentemente, con Juan Carlos Mancinelli (de Cristina con Lázaro Báez, Cristóbal López y la empresa del compañero de prisión de Carlos Zannini, Electroingeniería ya se han escrito libros) y Macri no se quedaba atrás con su hermano de la vida Nicky Caputo—aunque él niegue que se haya contratado a Caputo SA, esta empresa es dueña del 50% del paquete accionario de SES SA. En el primer caso, la denuncia por enriquecimiento ilícito con el gobernador se cerró de manera fraudulenta sin mediar investigación, más rápidamente aún que las de Néstor y Cristina por Oyarbide, mientras que no hubo denuncias formales por cartelización en CABA. Ni hablemos de Fernando Niembro, que aunque la causa todavía no avanzó tiene mucho que responder de por qué recibía millones en una empresa sin empleados y que prestaba servicios de lo más variados a diferentes organismos del gobierno de la Ciudad (muy posiblemente siendo contratada como intermediaria para tercerizar y quedarse con un vuelto), además de haber sido creada sólo para eso. También son evidentes los vínculos con el presidente de Boca Daniel Angelici, operador judicial (que no quiso impedir que le sacaran la causa contra la barra de Boca al Juez De Campos, que hacía un trabajo eficiente) con buena relación con el procurador porteño y con muchos miembros del Consejo de la Magistratura de la Ciudad, además de ser propietario de bingos. Scioli no se queda atrás en cuanto a operar en la Justicia, siendo que con los empresarios Diego Mazer, dueño del Hotel NH Tango y Fito Cuiña, ex directivo de River, que ayudaron a que cayera la denuncia de Nisman contra Cristina, Timerman et al. Por el lado de la financiación espuria de la política, está claro que hay gran parte en negro en ambas campañas y eso tendría que controlarse de otra forma—sobre todo porque quien pone plata en tu campaña quizás luego espere algo a cambio—y me gustaría saber en qué quedó la causa contra el proxeneta ex SIDE Raúl Martins, que financió la campaña de Macri del 2011.
   Por este último caso me sorprende que no se hable más, ya que siempre le tiran a Macri con la causa de las escuchas. Está claro que está procesado lo que es grave, pero francamente, todos los periodistas que estuvieron en contacto con el caso, entre ellos Clarisa Ercolano, autora del libro Escuchas Ilegales dicen que no estaba probado que el teléfono de Sergio Burstein estuviera efectivamente pinchado (razón por la que comenzó la causa) y que no habían encontrado ninguna conexión real entre Macri y Ciro James como para especular que habían montado una red de espionaje—sí Macri es responsable de haber contratado a Jorge Alberto 'Fino' Palacios como jefe de policía. Lo irónico es que, por no haber cerrado la causa antes, ahora que Macri va a ser presidente la Justicia va a pasar un bochorno si lo elevan a juicio oral sin prueba alguna, pero también si lo sobreseen, ya que es imposible no pensar que los dos eventos están relacionados. Obviamente sería mucho peor que lo mandaran a juicio oral, pero va a merecer cuestionamientos resuelva lo que resuelva.

   En esta semana fue al programa de Maximiliano Montenegro, Plan M, el gobernador en funciones y diputado electo por Misiones, Maurice Closs, a promover la candidatura de Sholi. Queriendo ser gracioso, dijo que como Macri pretendía levantar el cepo el primer día además de quitarle las retenciones a las economías regionales, el campo debía votar por él (obviamente asociando a los productores con los empresarios, como hizo el kirchnerismo en todo este tiempo). Lo cierto es que él sabe bien—si hasta era el candidato a un Ministerio de Turismo si ganaba el Compañero Lancha—que en su provincia, por ejemplo, los turistas de otros países que quisieran visitar las cataratas de Iguazú se veían obligados a vender sus dólares en cuevas en la Triple Frontera porque, entre otras cosas por culpa del cepo pero principalmente por la inflación generada por el déficit, el precio del dólar está muy atrasado lo que hace que el país esté muy caro. De hecho, esa ficticia apreciación cambiaria es la que festejaba Cristina cuando hablaba de la cantidad de personas que compraban pasajes al exterior gracias al dólar turista (un subsidio a la clase media/media alta), a la usanza de la 'tablita' de Martínez de Hoz o la convertibilidad de Cavallo.
   Esto último me sirve para hablar un poco de economía. Yo siempre repito que de este tema sé muy poco: si hasta pienso que los precios en el mercado responden a las leyes de la oferta y la demanda. Pero entiendo lo suficiente para saber que los que dicen que Macri va a destruir todo, si no exageran, comprenden que muy probablemente Scioli tendría que hacer lo mismo si no quisiera que le estallara en las manos. Y es que cuando repiten que Cambiemos es la nueva Alianza, olvidan algunas cosas. Siempre sostuve que había muchas similitudes entre el kirchnerismo y el menemato (particularmente en su final), con algunas diferencias importantes como los precios internacionales. Si hasta habían sufrido los efectos de crisis externas como el así llamado Efecto Tequila de 1994 y la Caída de Lehman Brothers en el 2008, más el Efecto Vodka de 1998 comparado con la Crisis internacional del Petróleo del año pasado (ambos provocados por el colapso del rublo) que provocó la caída en los precios de todas las commodities—aunque el de la soja sigue siendo mucho más alto que previo al 2001. La idea de retrasar el dólar artificialmente para que la gente esté más feliz viajando al exterior es una de ella. También lo es el hecho de que el candidato del oficialismo fuera el gobernador de la provincia de Buenos Aires durante los últimos ocho años y previamente vicepresidente, a quien se había denostado y perjudicado desde el gobierno central intentando que no fuera el candidato—sumémosle a eso el intento de Cristina de ir por la reforma constitucional si conseguía las mayorías en el 2013 y el intento de un plebiscito para ir por un tercer mandato por parte de Menem—y que, paradójicamente, su oponente fuera el jefe de gobierno en funciones de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires habiendo hecho un acuerdo más amplio. Ahora bien, las diferencias se terminan ahí. De la Rúa hizo campaña contra la corrupción y la frivolidad de Menem pero apostó a mantener el 1 á 1 mientras Duhalde proponía salir de eso, cuando en el caso de Macri él pretende dejar atrás cuanto antes el cepo (con qué consecuencias, se verá después) y Scioli prefiere continuar con él. De hecho, de Macri ni siquiera se esperaba que hablara contra la corrupción porque nadie pretendía tanto del ex presidente de Boca, pero quiso ponerse en el lugar que habría ocupado Lilita o Margarita y tuvo el 'percance' Niembro que develó los problemas de la distribución de la pauta oficial en casi todos los distritos. Por otro lado, Macri es el líder de su espacio político a diferencia del ex presidente, mientras que muchos dudan, y con razón, que Sholi fuera el líder con Cristina atrás. Esto es importante si se tiene en cuenta lo trascendental que fue que don Raúl Alfonsín y sus radicales le retirara el apoyo a de la Rúa para que el pejotismo pudiera llevar a cabo su 'salida anticipada'. También es evidente que el hecho de que el Pro controle Buenos Aires (y la maldita Policía Bonaerense) con Vidal le da mucha más gobernabilidad en el territorio del que podía tener el radical ex Línea Nacional luego de la derrota de Graciela Fernández Meijide contra Carlos Ruckauf. Todo sin mencionar que muy posiblemente haya tantos o más aliancistas en el Frente para la Victoria (Sabbatella, Conti, Abal Medina, Cerruti, Ibarra) que en Cambiemos (Morales, Lilita, Bullrich, Lombardi, Rodríguez Larreta).
   Volviendo a la discusión económica, la verdad no entiendo a los que tienen miedo de que con Macri venga "el ajuste". Cuando se tira plata para arriba como hizo el kirchnerismo todos estos años, en algún momento se tiene que pagar la fiesta. En una economía familiar, si durante mucho tiempo se gasta más dinero del que ingresa, en un punto hay que hacer una recomposición y dejar los "gastos superfluos". Y si aún en ese caso se sigue gastando más se debe intentar buscar otra fuente de ingresos o pedir préstamos—lo que generalmente es prolongar la agonía a no ser que en el horizonte haya un cambio. En el caso de estos doce años, sin embargo, la fiesta de los subsidios a las empresas de diferentes rubros para crear artificialmente competencia en los mercados, mientras se le ponía plata en el bolsillo a la gente para que consumiera y no se preocupara por cómo robaba el gobierno, si total la inflación se solucionaba con aumentos salariales y con congelamiento de tarifas, fue lo que derivó en el cepo de Mercedes Marcó del Pont y, consecuentemente, a estas derrotas del oficialismo. Y es que el ajuste comenzó antes incluso de que Macri apareciera con chances reales de ganar. Salvando las estadísticas truchas del INDEC, lo cierto es que no se creó empleo privado en los últimos cuatro años (y hasta se destruyó en el 2014 luego de la pésima devaluación del chiquito Kicillof). Eso lo tengo bastante cerca porque, aunque soy muy joven, mi hermano, ingeniero químico, tuvo al menos tres trabajos diferentes antes de recalar en Bariloche en el INVAP, justamente por las dificultades del sector privado post cepo. Tenemos el caso testigo de Cresta Roja, que recibió subsidios millonarios del Estado para competir con Granja Tres Arroyos y tener negocios con Venezuela, y cuyos trabajadores están en conflicto desde hace dos años con los empresarios, que terminó de estallar recientemente. Un poco más atrás en el tiempo, un ejemplo que me gusta remarcar es el de La Salamandra, la fábrica de productos lácteos fundada en los 80s por Javier González Fraga y que subsistió durante el menemismo para acabar quebrando en el 2014, ya bajo el mando de Cristóbal López. El atraso cambiario kircherista claramente fue lo que la terminó de matar, aunque como contó el dueño anterior, no fue la única razón. En el sector público, el gobernador mendocino 'Paco' Pérez no podía pagar salarios desde hace meses y tuvo que endeudarse con otras provincias, en Entre Ríos Urribarri admitió que muy probablemente su sucesor tenga que emitir bonos (que probablemente no tengan el glamour de los BoGarCha y BoConCha de Capitanich y su ministro Dell' Orto), en la insolvente Buenos Aires Vidal ya admitió que la provincia tiene un déficit importante pero además está la ocupación ilegal de los terrenos en Merlo, casi como una amenaza mafiosa por parte del Vasco Othacehé contra su sucesor, Gustavo Menéndez, en algunas salas de neonatología en Santa Fe había faltantes de leche, y ni hablar de Río Gallegos, donde el intendente kirchnerista Cantín renunció luego de un conflicto con los trabajadores municipales que hizo que no recogieran la basura durante más de 100 días.  Y que la ANSeS no le paga los juicios a los jubilados desde hace mucho, mientras los alimentos y medicamentos son los que más aumentan. En síntesis, el ajuste está en marcha desde hace rato. Tampoco es algo nuevo lo que pasa; podemos buscar en nuestra historia muchos períodos de prosperidad seguidos por períodos de austeridad, por haber malgastado los stocks, o podemos remontarnos a los tiempos bíblicos y al sueño profético de Faraón, con sus siete vacas gordas que se ponían a pacer y las siete vacas flacas que se las comían, y las siete espigas hermosas y las siete espigas secas que se las devoraban. El problema es que nos quedamos ahí y nunca pudimos administrar de tal forma la abundancia de no pasar mal los tiempos de escasez (recuerdo el "Hay que pasar el Invierno" de Álvaro Alsogaray, algo que no aprendimos).

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POST-ELECCIONES
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   Debo reconocer que el resultado me sorprendió, no por la obvia victoria de Macri sino porque todo este tiempo había calculado que los votantes de Massa de provincia de Buenos Aires eran claramente opositores a Scioli, por lo que no lo votarían en una segunda vuelta. El resultado bonaerense demuestra que o estaba equivocado o el peso de la tercera sección fue demasiado importante, pero me inclino por la primera porque claramente no salieron en masse contra el gobernador. Esto redondea algo que había planteado allá por Marzo, y es que Macri podía ser el primer presidente de Yrigoyen para acá en ganar la presidencia no siendo el más votado en la provincia más populosa. Claro, yo especulaba con que en un ballottage sí ganaría allí después de haber perdido en la primera vuelta, por eso mi sorpresa. También le erré en otras provincias (si hasta ganó Macri en La Pampa y La Rioja, que no las había contado, mientras que perdió en unas cuantas que pensaba que ganaría), pero claramente fue el resultado bonaerense el que hizo que la elección fuese tan pareja y la diferencia fuese poco mayor a los 650 mil votos. De aquí debo entender que la estrategia del miedo pesó, quizás por la imagen que arrastra Macri desde hace décadas por su apellido—a pesar de lo ridículo de pensar que Scioli es más cercano a la gente; el tipo tiene estatuas de cera de famosos en su country de La Ñata, mein Gott. También confieso que tenía pensado decir "faltan boletas de Pilo Bordón, sólo hay de Menem" al salir de votar, pero no me animé. Shame on me.
   La derrota en PBA rompe con otra de esas leyendas "Para ganar el país hay que ganar en Buenos Aires", "Para ganar Buenos Aires hay que ganar en La Matanza" o "Para ganar en Santa Fe hay que ganar en Rosario". De hecho, sólo esta última se cumplió en este año, y por un pelo a pesar de los 40 mil votos de diferencia entre Lifschitz y Del Sel en esa ciudad. Por otro lado, se volvió a cumplir la maldición de que "ningún ex gobernador de la provincia de Buenos Aires llegó a la presidencia por el voto (desde Bartolomé Mitre para acá)" y la menos famosa "ningún vicepresidente llegó a la primera magistratura por el voto (con excepción de Perón, quien acompañó durante un año al dictador Edelmiro Farrell)", como había ocurrido con Duhalde en el '99—luego sería nombrado presidente por el Congreso reunido en asamblea, como sabemos. En realidad, el caso de la provincia es bien particular porque, hasta el 1989, los únicos ex gobernadores que habían llegado a presidentes por el voto habían sido Mitre (1862), Sarmiento (en San Juan en el '62 y de la Nación en el 1868) y Juárez Celman (en Córdoba en el '80 y de la Nación en el 1886). Luego se sumarían los conocidos casos de Carlo I y Néstor, de La Rioja y Santa Cruz, respectivamente, más De la Rúa y Macri ahora en cuanto a jefes de gobierno de Ciudad de Buenos Aires. Por el lado de los vices, es notable qué sólo Perón haya llegado a presidente por el voto; ya que, en el mismo período de la posguerra de 70 años, en USA lo hicieron Harry Truman (quien asumió luego del fallecimiento de Franklin Delano Roosevelt a poco de empezar su cuarto mandato, en 1945 y tomó la decisión de dejar caer a Little Boy y Fat Man en Hiroshima y Nagasaki, y luego fue electo para un segundo período), Lyndon Johnson (que llegó a la oficina tras el asesinato de JFK en el '63 y consiguió un nuevo mandato), Richard Nixon (quien había sido vice de Dwight "I like Ike" Eisenhower en el '53 y logró ser presidente recién en el '69) y George H. Bush (quien fuera vice de Ronald Reagan y lo sucedió, teniendo que afrontar los problemas económicos derivados de las medidas de su antecesor)—y esto sin contar a los que no llegaron por poco o nada, Gerald Ford que asumió la presidencia luego de la renuncia de Nixon a raíz del escándalo del Watergate y perdió contra Jimmy Carter, y Al Gore, que como vice de Bill Clinton ganó por los votos pero no por los electores luego de lo ocurrido en Florida. O que, si decidiera presentarse Joe Biden en las elecciones del 2016, muy probablemente ganaría la interna demócrata y se enfrentaría contra Donald Trump, pudiendo ser el número cinco.
   Hablando de estadísticas e Historia, quería comentar una burrada dicha por Massa. Preguntado sobre si Cristina tenía alguna posibilidad de regresar en el 2019, respondió que sólo Perón volvió. Esto demuestra el poco interés que tiene la mayoría de los políticos por algo tan simple como la historia del país, ya que en su peronismo niega que Roca e Yrigoyen volvieron a la primera magistratura luego de haberla abandonado—el primero en 1898 y el segundo en 1928. Claro, se puede argüir que en ambos casos siguió en el poder el partido al que ellos pertenecían, con mayor o menor influencia, pero eso no quita que hayan vuelto. Igualmente, Cristina está lejos de ser Perón desde el momento en que Cambiemos no es la Revolución Libertadora al llegar al poder por los votos (aunque sería un error imperdonable intentar borrar al kirchnerismo como se hizo con el peronismo, creando un nuevo mito del eterno retorno), y sería por ende mucho más parecida a Menem 2003, no pudiendo volver nunca. De hecho, de pensar volver a la arena parlamentaria en el 2017, debería candidatearse como senadora por Santa Cruz, ya que si en Buenos está Massa más un representante de Cambiemos que podría ser Lilita (ella dijo que no sería senadora porque prefiere representar al pueblo que a la provincia, pero también dijo que Macri era su límite, así que todo es posible; igualmente me inclinaría más por un radical), correría el riesgo cierto de no salir ni segunda—por el otro lado, tendría que cambiarse de domicilio inmediatamente, porque mientras siga votando en el sur no debería poder presentarse. Ese escenario demuestra lo fuerte que es la pérdida del poder en el peronismo cuando se es causante de una derrota en el territorio que gobernaron 28 años: como cuando Lúder no dejó que Cafiero fuese el candidato en provincia y optó por Herminio Iglesias, ambos terminaron en el ostracismo luego del triunfo de Armendáriz arrastrado por don Raúl.
   Otro dato inútil: Macri es el segundo presidente ingeniero civil de profesión, después de Agustín Pedro Justo, de la así llamada Década Infame. Coincidentemente, Justo fue el último presidente no peronista que concluyó su mandato (siendo que Ortiz falleció, Castillo fue destituido por el GOU en el '43, Frondizi e Illia fueron derrocados por los militares, Alfonsín renunció por la situación social producto de la primera hiperinflación y De la Rúa renunció por la conflictividad en las calles y los saqueos alentados por los gobernadores peronistas). Ahí termina la comparación, por supuesto.

   El jueves previo a las elecciones, en el cierre de campaña de Macri en Jujuy (en donde se puso a gritar "¡Cambiemos! ¡Cambiemos! ¡Cambiemos! ¡Cambiemos!", demostrando que no vamos a pasar de una presidenta que grita a uno que no lo hace), Durán Barba dijo que la opinión de Bergoglio, en referencia a un "Ya saben lo que pienso" suyo que Scioli quiso tomar como un apoyo implícito, no importa porque no mueve más de diez votos. Lo que es relativamente cierto, considerando que a pesar de tener una población católica enorme, luego de hacer campaña con él perdieron Insaurralde, Julián Domínguez y Sholi—los tres también la hicieron con Tinelli, qué cosas. Además dijo que estaban a favor de la libertad, y que "si una señora quiere abortar, que aborte", lo que también es perfectamente razonable porque entiende que el Estado no puede imponerse sobre las mujeres en relación con su cuerpo, aunque yo diría que el tema no pasa tanto por que cada uno haga lo que quiera (con lo que concuerdo) sino por una emergencia sanitaria por la cantidad de jóvenes que mueren en abortos clandestinos, que no puede quedar a una discusión sobre cuándo empieza la vida como los dirigentes muy religiosos quieren hacernos creer. Al día siguiente, Macri lo desautorizó en ambos temas, no podía faltar. Una vez que el asesor ecuatoriano dijo algo que tenía sentido, y Macri sale diciendo "estoy a favor de la vida" mostrando su completa ignorancia o negligencia—lo que no debería sorprendernos, siendo que como jefe de Gobierno vetó la ley de aborto no punible por presiones de los médicos.
   En el mismo tópico, en estas semanas salió a la luz un libro escrito por el titular de CONIN, Abel Albino, en el que hablaba contra la homosexualidad, el aborto, a favor de la abstinencia como método de control de la natalidad, entre otras cosas de ese estilo. Obviamente, no sorprende viniendo de alguien que pertenece al Opus Dei, y sus opiniones no merecen mayor consideración si no va a ocupar ningún cargo formal—fuera de ayudar a combatir la desnutrición, como habría hecho si ganaba Sholi también. Sí me parece raro que crea que se puede bajar la desnutrición infantil promoviendo la abstinencia, ya que no creo que haya funcionado muy bien en África, pero por lo demás, lo que piense interesa menos que lo que piensen nuestros representantes, como son los antedichos Urtubey o Liliana Negre de Alonso.

   El día posterior al triunfo de Macri, La Nación publicó un editorial "No más venganza". Mi primera reacción cuando lo leí fue pensar que quien lo había escrito era autista. Comienza citando a Norma Morandini que criticaba la utilización política de los derechos humanos y luego le habla directamente al presidente electo—de una forma que recuerda aquel editorial de Escribano post abandono de Menem y triunfo de Kirchner en el 2003 que hablaba de cómo la Argentina había "resuelto darse gobierno por un año"—diciendo que se tiene que dejar atrás la mentira del kirchnerismo sobre los 70s y comparando a la guerrilla con Daesh/ISIS. Veamos, el planteo que hace sobre que no está bien que se violen las garantías constitucionales de los represores condenados es completamente atendible, sobre todo si recordamos cómo murió el genocida Videla—situación que honestamente no me provocó nada, pero desde una perspectiva de respeto al Estado de Derecho y al Pacto de San José de Costa Rica tendría que haber recibido otro trato. Eso lo entiendo y estoy de acuerdo siempre y cuando no haya doctrina internacional que diga que los criminales de lesa humanidad no son iguales ante la ley que los demás ciudadanos, si se han violado las garantías durante los procesos judiciales haciendo que ellos demuestren su inocencia y, una vez presos, se los ha privado del derecho a tener prisión domiciliaria pasada cierta edad por el hecho de ser represores, entonces no se están cumpliendo las convenciones anteriores y eso está mal. Ahora bien, eso no quita que la nota no haya sido por demás reaccionaria y con un timing espantoso, a pesar de que evidentemente era un tema que trataban muy seguido esos editoriales que nadie leía. En este lugar estoy en un punto de conflicto, porque no creo verdaderamente que se pueda asimilar a los guerrilleros, considerando sus atentados en democracia y todo, con el accionar del Estado Islámico a pesar de que pueda haber argumentos a ese respecto (digo, si quieren decir que cualquiera de accionar terrorista es igual a ISIS, ya que están compárenlo a Mandela también, qué sé yo) y mucho menos considerar el accionar de la Triple A primero y el Proceso después del golpe de Estado igual al de Francia intentando dar con los autores de los atentados en París, pero tampoco creo seriamente que se tenga que someter a los genocidas a un Nürnberg—aunque también haya argumentos para eso. O sea, debo ser merecedor de insultos de ambos lados por estar en desacuerdo. Otra cosa que ocurrió ese mismo día fue que muchos trabajadores de La Nación salieron a mostrarse en contra del editorial, lo que prueba algo que siempre he mantenido: que no se puede poner a empresarios de medios y a periodistas en un mismo lugar. Lo que no me gustó fue que lo "repudiaran", simplemente porque ya ha habido demasiados repudios a opiniones en estos años y preferiría que tuvieran otra forma de expresar su descontento—sobre todo considerando que el editorial no hablaba de discontinuar los juicios y dejarlos libres a todos sino de que se les respetaran las garantías mínimas. Al respecto de la grieta que se reabrió a causa de lo que hizo el kirchnerismo con los derechos humanos, pienso que lo que habría debido hacerse para cerrar finalmente esa etapa, que es algo que creo que la mayoría quiere, habría sido volver a juzgar a todos aquellos beneficiados por los indultos y las leyes de Punto Final y Obediencia Debida con todas las de la ley, pero también a los líderes Montoneros como Firmenich o Vaca Narvaja que también fueron responsables de muchas muertes en democracia y dejaron abandonados a sus militantes para exiliarse mientras ocurría el genocidio. Al menos Santucho murió luchando por sus ideales. También no se debería haber modificado el Nunca Más tanto en el nuevo prólogo o en agregar a las víctimas del terrorismo de Estado a quienes no murieron así, como Fernando Abal Medina, y no se debería haber negado a Alfonsín mientras se bajaban cuadros para crear su propio relato (tampoco se debería haber hecho eso, llegado al caso). Además, se habría debido reconocer e indemnizar a las víctimas de la guerrilla en democracia. Cuando el Estado se hace cargo de lo ocurrido en esa década espantosa que no se puede reivindicar sin reivindicar la muerte, no puede hacerlo de una forma tan sesgada porque es obvio que no ayuda a dejar el pasado en el pasado. Que, tomándome el atrevimiento de hablar por alguien que no conozco, creo que es lo que quiere Norma Morandini—además de saber qué pasó con sus hermanos Néstor y Cristina, por supuesto.
   Aquí voy a hablar a partir de una anécdota que me contaron la noche previa a la segunda vuelta. En Rosario, un grupo anarquista había escrito en las paredes de una facultad "Ni 30,000 ni inocentes", lo que luego había sido utilizado por la agrupación que lideraba el centro de estudiantes para decir que eso era lo que ocurriría si ganaba Macri, por lo que había que votar a Scioli. La verdad que la discusión sobre el número de los desaparecidos siempre me pareció desagradable, porque a nadie le gusta que lo acusen de negacionista ni quedar pegado con los que puedan serlo, pero no se puede obviar que si uno exige Memoria, Verdad y Justicia no puede hacerlo desde la mentira. Nunca entendí bien cómo se llegó a los 30,000, porque leyendo el libro Argentinos, Tomo 2: Siglo XX: desde YRIGOYEN hasta la caída de DE LA RUA. de Jorge Lanata, Buenos Aires, Ediciones B, 2003, en el capítulo "El país en blanco", página 616, dice "Recuérdese que la cifra de desaparecidos manejada por la CONADEP excedió las 12.000 personas, y que los organismos de derechos humanos piden la aparición con vida de 30.000". La diferencia es muy grande, considerando que en ambos casos se trataba de la información que ellos tenían. En el documental El Diálogo con Graciela Fernández Meijide conversando con el ex Montonero Héctor Leis, ella en un momento hace mención a ese tema. Cuenta que Eduardo Luis Duhalde (aquél que se encargó de modificar el prólogo del Nunca Más para hacer quedar mal a Sábato) le explicó en una oportunidad que el número había sido decidido en 1977 por la Comisión de DDHH porque se necesitaba que fuera considerado un genocidio para pedir ayuda internacional, ya que no existía como tal la categoría de desaparición forzada de personas. Escuchado así parece muy criticable porque era un engaño, pero considerada la situación creo que era entendible. Por supuesto, que se utilice el número como la verdad revelada y se ataque al que lo discute, sobre todo desde el Estado, es espantoso—y lo digo siendo alguien que no siente la necesidad de decir "No son 30,000" cada vez que se menciona el número como otros, pero no se puede alentar la mentira. Muchos pueden decir "30,000 es un símbolo porque no se puede saber exactamente cuántos son, ya que la dictadura se encargó personalmente de eso" y parece razonable, pero cabe preguntarse ¿Realmente no hay forma de saber cuántos son? ¿No tenían familiares, amigos, compañeros de trabajo, alguien que los extrañe? ¿Fallecieron todos, quizás? Que no hubiesen salido a pedir por sus conocidos desaparecidos durante el gobierno de Alfonsín es lógico porque había mucho miedo del poder de los militares y existía el riesgo de que volvieran, pero ¿30 años después, no hay nadie que los reclame? Supongo que es posible, pero las chances deberían ser bajísimas. Alguno podrá compararlo con la Shoá (aunque hay que tener nervios para compararlo con la mayor tragedia de la Historia) y es un argumento feo, pero en Auschwitz hay un museo que si uno visitara nunca podría ponerse a dudar del número. Lo digo como alguien que sólo lo vio en la televisión. Dicho todo esto, coincido con Graciela en que es mejor hablar del número documentado, porque así se le da identidad a cada una de las víctimas—aunque reconozco los 30,000 como símbolo, fue tan sangrienta la dictadura y toda la década de los 70s en general que ponerse a discutir las estadísticas parece relativizar eso, pero no deja de ser importante exigir la verdad desde la verdad.

   La decisión de la Corte Suprema de Justicia de la Nación de fallar a favor de las provincias de Santa Fe, Córdoba y San Luis s/ coparticipación generó mucha polémica, particularmente por haber esperado hasta luego del triunfo de Macri. Hasta fue tomado por algunos como una forma de condicionar al presidente electo. Pienso que obviamente podrían haber fallado antes, pero que se haya hecho durante el gobierno de Cristina no deja de ser una buena muestra de lo que ocurre cuando un gobierno que se dice federal intenta avasallar las decisiones provinciales.

   En el 2006 se había aprobado la detracción del 15% de la coparticipación de las provincias para financiar a la Anses, y entre los diputados que votaron a favor estaba Binner. Para que ésta fuese legal, tenía que ser refrendada por las legislaturas provinciales, lo cual no ocurrió en algunos casos. Sin embargo, se realizó igualmente. Cuando Binner llegó a la gobernación, pidió que se devolviera el porcentaje detraído, siendo que la provincia nunca había transferido la caja de jubilaciones. El gobierno nacional no accedió. En el 2009, luego de la estatización de las AFJP, la Anses no requería más de la financiación de las provincias, pero como se siguió haciendo la detracción, Binner decidió ir a la Justicia, y fue apoyado por otros dirigentes políticos de la provincia. Luego se sumaron a la denuncia San Luis y más tarde Córdoba. Finalmente, la CSJN falló a favor de las provincias y ordenó la devolución de los últimos 9 años del 15% además de aclarar que las otras provincias tendrían derecho a pedir lo mismo. La resolución se dio antes de la asunción de Macri porque Lorenzetti no quería que quedara 2-1 la votación después de que se retirara el Dr. Carlos Fayt, siendo que la Dra. Elena Highton de Nolasco estaba en desacuerdo. Luego de esto, Cristina sacó un decreto devolviéndole el 15% a todas las provincias, que no era lo que decía la Corte, y eso generó aun más críticas. Yo digo igualmente que Macri no tendría que tener problemas en conseguir acordar un plan de pagos con Lifschitz, Schiaretti y Alberto Rodríguez Saá, además de resolverlo con los restantes gobernadores. Lo que queda claro es que el régimen de coparticipación debe ser cambiado y no puede ser manejado a piacere por el poder central, lo que va completamente contra el federalismo. Lo más conveniente en mi opinión sería crear un organismo con acuerdo del Congreso y manejado por una bilateral, aunque también se debe discutir si tiene sentido que reparta los recursos el Estado nacional en vez de que las provincias manejen su propia recaudación.
   Otro fallo que considero destacable por parte de la Corte Suprema es el que ocurrió a principios de Noviembre, que le dio la razón al senador socialista Rubén Giustiniani sobre las cláusulas secretas del contrato YPF-Chevron, sosteniendo que prevalecía el derecho al acceso a la información pública por encima de la privacidad de acuerdos comerciales, siendo que YPF tiene una participación mayoritaria estatal. Fue muy gracioso escuchar los argumentos del kirchnerismo para defender el secreto, con el Compañero Lancha diciendo que YPF era una empresa privada por ser una Sociedad Anónima (que va en contra de todos los argumentos que habían dado sobre la recuperación de la soberanía hidrocarburífera por la estatización, que hizo que tuviéramos que pagarle con bonos a Repsol) y la Morsa Fernández sostuvo que "Ahora podemos pedir que se dé a conocer la fórmula de la Coca Cola", argumentando que el fallo era un atentado contra la seguridad jurídica—a diferencia de expropiar acciones de una empresa luego de haber puesto a gente de confianza a administrarla, obviamente. Por mi parte, yo festejo la decisión, y espero que podamos enterarnos de qué era lo que habían negociado. Por lo pronto, algo de eso puede estar acá.
   Hablando de multinacionales, otra noticia escandalosa había sido allá por Septiembre, cuando nos enteramos del derrame de sustancia cianurada en la explotación de la Barrick de la mina Veladero. Al principio habían dicho que era de 200 metros cúbicos, luego se descubrió que había sido de por lo menos 5 veces más. Aunque ya esto de por sí debería causar que se cerrase la mina, es incluso peor si consideramos que la noticia salió a la luz porque un operario alertó a los vecinos de Jáchal que no tomaran agua, o sea que podría haber habido otros derrames previos de los que no se informó. Este hecho me recuerda a una novela de John Grisham, The Appeal, en el que una empresa contamina el agua causando que mucha gente desarrolle tumores, y como detrás de la misma hay intereses muy poderosos, pueden hacer que un fallo en primera instancia en contra termine en la Corte de Mississippi, en donde esos intereses logran poner un ministro a medida (siendo que allí son elegidos). Es muy temprano para ver si esa contaminación, que puede no haber sido sólo de cianuro sino también de metales pesados, hace que las poblaciones de Jáchal e Iglesia sufran consecuencias y espero que no ocurra, pero lo seguro es que la Barrick tiene muchas más facilidades en San Juan que la empresa de la novela. El actual gobernador y futuro diputado, José Luis Gioja, es el mejor empleado de la minera, y el PJ controla la Corte así que difícilmente pueda tener problemas si no actúa la justicia federal. Lo cierto es que la Barrick tiene enormes facilidades impositivas, utiliza enormes cantidades de agua sin pagar por ella, puede violar la Ley de Glaciares sin problemas, contaminar sin represalias, todo porque "es el primer empleador privado". Eso puede ser cierto, pero también lo es que las poblaciones de los alrededores de la mina tienen los más altos niveles de pobreza, por lo que no se ve que su presencia genere un "derrame"—de tipo positivo, al menos.

   El jueves 26, en una sesión especial de Diputados, el gobierno consiguió dar media sanción a 90 proyectos de ley, entre ellos algunos controversiales como el de Yacimientos Carboníferos Fiscales de Río Turbio (YCRT). Sería sólo un caso más si no fuera porque, al estar tan cerca del cambio de gobierno, la mayoría de los opositores no bajaron a dar quórum considerando que se estaba pasando por encima una vez más al Congreso. Como agregado, por la ausencia de los diputados santiagueños (quizás por algún principio de acuerdo de Cambiemos con el ex gobernador radical K Gerardo Zamora), no llegaba al quórum propio, y precisó que diputados del FIT, Claudio Lozano y Víctor De Gennaro de Unidad Popular y Victoria Donda de Libres del Sur apoyaran porque estaban a favor de votar la expropiación del hotel Bauen. Igualmente, durante unas buenas horas no consiguieron los números porque los diputados riojanos se levantaron y se fueron luego de un llamado del gobernador Beder Herrera. Necesitaron que un avión llevase a Buenos Aires al tucumano Bromberg, primo del ex gobernador José Alperovich, para conseguir votar. Mucha gente se enojó con los diputados de izquierda que apoyaron, considerando que en realidad siempre fueron kirchneristas. Ellos se defendieron diciendo que era una sesión más de las tantas en donde se habían votado muchos proyectos, y el resto de la oposición había dado quórum a las anteriores. Para mí eso se parece mucho a un "nosotros somos malos, pero los otros también" porque es simplemente incorrecto atropellar las instituciones de esa forma, y la oposición no puede avalar eso. Durante los últimos años, el gobierno hizo lo que quiso con los números que tenía, haciendo cualquier debate inútil. Esto debe necesariamente cambiar con el nuevo gobierno, y no sólo porque no tiene mayoría, sino porque se debe respetar un poco más la importancia del Congreso. Para mí, los diputados que ayudaron a dar quórum son legítimamente opositores, pero les cuestiono cuán republicanos son. Igualmente considero que está mal la crítica que se les hace, y para eso cito a Atticus, el padre de Scout en Matar a un Ruiseñor, de Harper Lee: "Shoot all the bluejays you want, if you can hit 'em, but remember it's a sin to kill at mockingbird." ("Dispárenle a todos los azulejos que quieran, si pueden darles, pero recuerden que es un pecado matar a un ruiseñor"). Aunque Atticus hablaba de un ruiseñor literal, la metáfora obviamente sirve, como explica Miss Maudie, para referirse a aquellas personas que sólo quieren hacer el bien. Como yo lo veo, Vicky Donda et al. no tienen malas intenciones aunque estén equivocados, por eso yo no los puedo asimilar al kirchnerismo. Sí se los puede criticar, obviamente, todo es pasible de recibir críticas. Pero no considero que se los pueda someter a los mismos estándares ("Seguro les dieron plata a cambio del voto", etc). Por otro lado, el santacruceño Eduardo Costa había dado quórum a la aprobación del Presupuesto 2016, que era completamente invotable además de estar decidiendo por el nuevo gobierno, pero nadie piensa por eso que no sea opositor, sino que se lo entiende porque favorecía a su provincia. Ambos casos son cuestionables, pero no significa que tengamos que ver algo raro detrás siempre.


La diputada Di Tullio, imitando a Miley Cirus mientras pide por la paz

   Paradójicamente, el diputado socialista porteño Roy Cortina twitteó al día siguiente que se había votado un proyecto suyo sobre el cambio climático "Ayer se aprobo mi ley de Plan de Cambio Climatico para el pais. No la vote por no dar quorum a una sesion escandalosa.Paradojas de la grieta" (sic), que iba por el lado de lo que yo decía y, obviamente, también recibió muchos insultos por eso. La verdad yo entiendo que algunos proyectos venían cajoneados desde hacía mucho, pero se podría haber acordado votar la expropiación con el nuevo gobierno, no se precisaba hacerlo en esa sesión. No deja de ser gracioso que puteen a los que dan quórum y a los que no dan quórum.

   El lunes luego del triunfo de Cambiemos, nos desayunamos con la noticia de que Sanz anunciaba que no iba a formar parte del gobierno y que se iba a tomar un descanso de la militancia política activa, para estar en familia. No tengo por qué dudar de su palabra (fuera del hecho de ser político), pero me sirve para hablar de otra cosa que había dicho Sanz, preguntado sobre que harían si el Congreso con mayoría peronista no les pasaba leyes: "No nos va a temblar la mano para aplicar DNU si hace falta". Es cierto que son un elemento avalado por la Constitución, pero justamente se deben usar en casos de necesidad y/o urgencia, y no como hicieron muchos ex presidentes. Esa frase va un poco contra la idea de recuperación de las instituciones que supuestamente viene a reivindicar Cambiemos, porque que otros lo hayan hecho no significa que esté bien. En Enero del 2016 se van a cumplir 14 (¡catorce!) años de Emergencia Económica, sancionada cuando gobernaba Duhalde y el país estaba en sus peores momentos de la historia democrática, y luego prorrogada cada año para darle más poder al presidente y al Jefe de Gabinete para reasignar partidas presupuestarias a piacere. Esto indica que vivimos década y media donde la excepción ha sido la regla, y no hemos podido salir. Que es sobre lo que alertaba el enorme Guillermo O'Donnell cuando hablaba de la "democracia delegativa", en oposición a la tradicional democracia representativa. Una explicación simplificada sobre eso está aquí, mientras que las palabras del propio O'Donnell pueden encontrarse aquí. Esas notas son de cuando lo que había anunciado se vio confirmado en los hechos con el kirchnerismo (el menemato había sido otro ejemplo, a partir de las hiperinflaciones), pero nos podemos retrotraer incluso a Enero del 2003, o sea antes de que Kirchner fuese siquiera conocido, para una nota que yo pondría como ejemplo de lo que debe ser una columna periodística por parte de Horacio "el Perro" Verbitsky—cualquier nota suya posterior es ejemplo de lo que no debe ser—María Antonieta, que además de mencionar a Néstor como "lobbysta de las multinacionales petroleras", hacía un análisis excelente de la situación y citaba a Guillermo hablando de "la muerte lenta de la democracia" en referencia a los problemas que generan las grandes crisis. No sé qué le pudo haber ocurrido a Verbitsky, pero lo cierto es que la tesis quedó corroborada. Por ende, tenemos la necesidad de que Cambiemos tuerza el camino hacia una democracia más verdadera, por lo menos en los parámetros de los países con instituciones consolidadas. Desgraciadamente, no se le puede poner demasiadas esperanzas a un gobierno, pero se precisa cambiar de rumbo para salir de la anomia, citando a Carlos Nino, hacia un Estado de Derecho, y para eso se requiere más participación ciudadana, no menos. Mi temor es que un fracaso, por no hacer que el gobierno no cometa los mismos errores de sus antecesores y simplemente "dejar hacer", nos vuelva a poner en una situación en donde se busca un salvador, en vez de un administrador de turno. Macri mismo puede terminar siendo eso si se sigue fomentando el Estado paternalista y la necesidad de "refundación" que se ve en muchos votantes. O sea que el control debe ser al mismo tiempo para ayudar a que el gobierno vaya por la senda correcta y alejarnos de la apatía que genera el surgimiento de líderes autoritarios, y para protegernos de un Macri hiperpresidencialista.
   Todo esto dicho, la verdad no creo que el oficialismo tenga muchas dificultades para pasar leyes en el Congreso. Aunque pueda parecer antiintuitivo mirando los números, en el Senado debería poder negociar los proyectos fácilmente con los gobernadores, ya que los senadores representan los intereses de sus provincias, y ya sabemos cómo es de unitario nuestro sistema en el que las mismas dependen del gobierno central para que les cierren los números. En Diputados, el bloque del FpV puede ser más problemático y menos pragmático, pero dudo que tengan muchos problemas en alcanzar quórum con el Frente Renovador, más algunos diputados que respondan a gobernadores como es el caso de los santiagueños o de los mismos salteños. En síntesis, contra lo que dijo Sanz, el gobierno debería poder mantener los DNU al mínimo.

   Como había hablado antes del tema económico, me permito hacer unos comentarios—en base a opiniones de expertos, porque como ya dije no tengo la mínima idea de economía. Las cosas en que coincidían los principales candidatos y sus asesores, esto es, salir del cepo, arreglar con los holdouts, quitar retenciones al campo y modificar el impuesto a las ganancias, y reducir/eliminar los subsidios a las empresas de energía y transporte, tienen en discusión cómo hacerlas de la mejor forma. Macri propuso ya desde hace un año levantar el cepo el día siguiente de asumir, así que dudo que fuera sólo una consigna (a lo sumo, se demorará un par de días). Massa y Lavagna proponían hacerlo a los 100 días, lo que era una locura porque si ponían plazo todos iban a esperar a ese momento. Bein, el asesor de Sholi, dijo que había que levantarlo gradualmente, privilegiando a los importadores en vez de "dejar que la clase media se lleve el Banco Central a la casa", como dijo en el primer programa de Plan M Económico (lo que generó que no volviera a hablar del tema). Ganó hacerlo inmediatamente. La cuestión es cómo impedir que el obvio salto del dólar se traslade en aceleración de los precios. En el 2014, hubo cerca de 40% de inflación por culpa de la devaluación del 25% de la moneda, que luego terminó quedando corta. Al liberar el mercado de cambios, esa segunda parte no debería ocurrir, y debería poder flotar libremente el dólar. Sin embargo, si hay un salto importante (el número mágico es el del "contado con liqui", $14.50, lo que equivaldría a una devaluación de más de 30%), difícilmente se pueda frenar el aumento por el enorme sobrante de dinero. Para eso, el economista libertario Javier Milei proponía un bono—bono Milei—que absorbiera el denominado money overhang. Como dudo que lo terminen aplicando, es probable que utilicen la tasa de interés como ancla, haciendo que sea mejor negocio ahorrar en pesos que en dólares en función de la inflación futura. Claro que esto no puede ser mantenido por mucho tiempo porque generaría problemas a la economía real, si no estaría siempre alta. Por eso es interesante lo que Alfonso Prat-Gay—que iba a ser ministro de Economía de Lilita en el 2011, junto con Patricia Bullrich a Seguridad; que saliera a la luz un video de esa época hizo que hablaran de "profecía", a pesar de que sólo eran sus candidatos. En todo caso, sería una profecía si "nada malo" nos ocurriera—pueda hacer para reducir las expectativas inflacionarias, sobre todo si cumple con lo que contó en Odisea Argentina para ganar credibilidad.
   En el tema holdouts, no creo que haya demasiados inconvenientes ya que hay consenso en que se debe salir del default para poder acceder a crédito más barato, como había intentado Kicillof en el 2014. Está claro que por el camino de la impresión de dinero se termina, tarde o temprano, en una espiral inflacionaria, y no he conocido políticos que elijan recortar el gasto político, valga la redundancia, como forma de reducir el déficit, así que la otra opción es financiarse con deuda mientras se bajan todos los otros gastos. Lo que había dicho sobre la excepción convertida en regla califica también aquí, ya que estamos en cesación de pagos desde el 2001, cuando Rodríguez Saá lo anunció entre aplausos. De la así presentada "reestructuración histórica" de Lavagna, que dejó afuera al 30% de los acreedores, terminamos en juicio en New York porque muchos de estos vendieron sus bonos a los fondos buitre, ya que habían perdido todo su valor por la sanción de la Ley Cerrojo, que impedía que se pudiera entrar al canje de deuda luego de una fecha determinada; y luego en los sucesivos fallos en contra que nos llevaron a este lugar, obviamente. Para que un acuerdo con los holdouts pueda llevarse a cabo (si es posible con una quita, pero en una posición de debilidad es difícil) el Congreso deberá derogar esa ley, como también la "de pago soberano". Nuevamente, hay consenso así que dudo que sea un escollo. Lo que sí habrá que limitar es el endeudamiento, sobre todo en las provincias, que ninguna gasta menos de lo que recauda—lógico, por otro lado, si el mensaje desde Nación va en otro sentido.
   Sobre las retenciones al campo, excepto cuando Sholi delirantemente dijo que iba a reducir las de la soja a 0 de una, la opinión general es que quitárselas al trigo, al maíz, a la carne, etc. y bajar de a poco las de la soja es lo más razonable. Me permito decir igual que no por eso va a mejorar la situación de las economías regionales, ya que los problemas que tienen estos vienen más de la falta de competitividad y los enormes problemas de logística luego de la destrucción del sistema de ferrocarriles (que nunca fue recuperado realmente, por la alianza del kirchnerismo con Moyano), junto con obviamente la alta presión impositiva. Eso no significa que no sea útil para la economía la quita de retenciones, al contrario. Sobre todo por el hecho de reducirlas más para otras oleaginosas, eso hará posible fomentar la rotación de cultivos contra la sojización, que por su lado ayudará a que el suelo resista más a las lluvias. Por el lado de la modificación de ganancias, no hay mucho para agregar: un esquema de escalas que tenía sentido hace 15 años cuando la inflación no era un tema, hizo que con el tiempo los aumentos de sueldo provocaran pasar a una nueva categoría sin que creciera el salario real, efectivamente consumiendo el poder adquisitivo del mismo. Fue una de las principales razones para la ruptura con la CGT Azopardo (la otra, la deuda de las obras sociales). Como el reclamo de las retenciones, lo considero justo aunque entiendo que, con 29% de pobres de acuerdo al Observatorio Social de la UCA—creer en el número es una cuestión de fe si no se sabe cómo lo determinan, pero como el INDEC dejó de publicar los datos luego de trucharlos por un problema de empalme es lo más serio que hay—, un 30% de la economía en negro y la mitad de los trabajadores cobrando por debajo de la canasta familiar, está claro que hay cuestiones más urgentes. Aún así, actualizar las escalas es un tema que debería poder hacerse rápido así que no debería haber muchos problemas.

   Esta entrada arrancó con la anécdota de las elecciones estadounidenses de 1992, así que es lógico que le dedique unas palabras a las que se vendrán el año que viene y que ya empezaron los debates en las internas partidarias. Obviamente lo que más llama la atención es la candidatura «pintoresca» de Donald Trump, que anunció que competiría bajando por una escalera mecánica de un centro comercial y lo primero que dijo fue que construiría un muro con México (se supone que uno de verdad, porque distintos tipos de cercas existen por ley desde los 90s). Considerando lo poco atractivos que son los otros republicanos—Ted Cruz, Mike Huckabee, Marco Rubio, Chris Christie—es probable que pueda ganar porque al menos desde el discurso apela a los sentimientos de los votantes de los sectores más golpeados por la tercera revolución industrial. Esto debería facilitar el triunfo del vencedor de la interna demócrata entre Hillary Clinton y Bernie Sanders (esto es, si finalmente no se presentara el vicepresidente Joey Biden, que probablemente arrasaría), pero no significa que se deba desestimar el potencial de Trump. El hecho de que pueda ganar la interna contra el establishment del GOP muestra que hay mucho descontento con la clase política que ha gobernado las últimas décadas y hay gente que quiere volver a un modelo industrialista que claramente está en el pasado. Aunque a priori se puede trazar una comparación con los votantes de Bernie Sanders, estos vienen más por el lado del movimiento Occupy Wall Street y la oposición al sistema de lobby y donantes empresarios y a que los banqueros culpables de la Gran Recesión no hayan recibido un mayor castigo. Nadie puede creer seriamente que Trump, con sus múltiples negocios y su historial de apoyo a candidatos de diferentes partidos políticos (entre ellos a Hillary) vaya a oponerse a eso. De todas maneras, el crecimiento de ambas figuras sí muestra que la economía estadounidense, que viene creciendo y generando puestos de trabajo desde el 2012 luego de años de caída, no ha «derramado» a todos por igual. Contra eso se enfrenta Hillary, que es claramente la candidata oficialista por ser quien menos cambios propone (el lema de Bernie es "We need a revolution") y fue Secretaria de Estado durante el primer mandato de Obama. Si ella ganara la interna, podría ser la primera presidenta mujer en EEUU, a pesar de que está siendo investigada por enviar e-mails oficiales desde su servidor privado cuando estaba en funciones, justamente porque del otro lado estaría Trump. Lo que no es muy alentador, ya que va a tener que hacer frente a las nuevas demandas mientras sigue con los problemas en Siria y Afganistán.
   
   En diciembre va a haber algunas elecciones interesantes para seguir. La principal es la de Venezuela, en donde se vota para renovar la Asamblea Legislativa y lo más probable es que gane la oposición, que se ha unido para derrotar a Maduro luego de años de crisis. La diferencia debería ser tan grande que no se pueda realizar un fraude con Smartmatic como en 2013, pero mi temor es que el sucesor de Chávez no reconozca el resultado. Si consiguieran las dos terceras partes del Parlamento los opositores podrían virtualmente gobernar de acuerdo a la Constitución chavista, vetando cualquier medida de Maduro y pudiendo liberar a todos los presos políticos—o incluso sacar del poder al presidente. Por eso me genera dudas de que realmente puedan hacerlo, dudo que se quiera ir del poder sin pelear y él tiene a la Justicia a su servicio. En definitiva, sinceramente dudo de que la situación pueda mejorar en el corto plazo, e incluso diría que lo más probable es que la represión y el desabastecimiento se profundicen. Ojalá que me equivoque.
   
   En el fútbol, por otro lado, se viene una elección muy importante para definir el presidente de la AFA. En la competencia Tinelli-Segura es evidente que hay uno malo y uno peor (símil al ballottage presidencial), pero por muy espantoso que sea imaginar al conductor con el manejo del poder del fútbol, Segura es aun más horrible incluso si dejamos pasar las imágenes revendiendo entradas en Brasil 2014. Cuando murió Grondona lo definí como Cristina luego de la muerte de Néstor o Isabelita luego de la muerte de Perón, y claramente fue más parecido a la segunda. Si hubiera una tercera opción como Armando Pérez la elegiría sin dudas, pero aquí lo fundamental es empezar a desterrar al grondonismo, por más que sea sólo un poco. Por otro lado, también hay elecciones en Argentinos Juniors, y va a marcar el fin del segurismo después de más de una década ya que su hijo no se presentará. Eso es una noticia en sí misma.
  También hay elecciones en Boca pero aquí parece que difícilmente pierda Angelici por la dispersión opositora entre Beraldi y Ameal. Lo interesante, si queremos, es ver que en la lista oficialista hay nombres como Darío Richarte para la vicepresidencia tercera, Gustavo Ferrari como vocal titular e Hipólito Nosiglia como suplente. Esto es, el ex nº 2 de la SIDE con De la Rúa y letrado del Grupo 23 de Szpolski, cuyo estudio defendió al vicepresidente Amado Boudou, el ex denarvaísta que se rumoreaba como jefe de la AFI de Sholi y uno de los hijos del infame Coti Nosiglia, operador del radicalismo desde los tiempos de Alfonsín. Si a esto le sumamos la buena relación de Angelici con fiscales como Carlos Stornelli o Raúl Pleé por su fanatismo por Boca, no es delirante inferir que las relaciones entre servicios de inteligencia y el poder judicial van a seguir tan aceitadas como siempre. Cambiemos, pero no tanto, podríamos decir.

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   Esta sección bien se podría llamar "de feminicidios y politicólogos", puesto que quiero hablar un poco acerca de algunos errores que se cometen muy seguido con estas palabras.

Ballottage/ballotage/balotaje: La palabra que define el concepto de segunda vuelta electoral es en francés, por lo cual se debería pronunciar parecido a -tash y escribir en bastardilla o itálica—algo que generalmente yo olvido de hacer. La castellanización es balotaje, y se pronuncia exactamente así. Muchos lo escriben de una forma y lo llaman de otra. Para la RAE, ballotage no existe en el diccionario, pero en realidad es un error porque es una alternativa a la forma normal en francés y también la anglicización. Yo generalmente uso la original porque entiendo que si lo escribiera con una t lo tendría que pronunciar en inglés, pero técnicamente no está mal. Igualmente, la forma de segunda vuelta que tenemos nosotros no responde a ninguno de esos, así que yo propondría llamarlo 'boluttage' para que se entienda.

Bizarro: Ésta es una palabra que en su forma castellana siempre sirvió para describir actitudes o accionares heroicas o valientes, y que actualmente es la única que aparece en el diccionario de la RAE. Esto no significa que no exista la acepción "raro", ya que se ha tornado de uso y costumbre—similar al caso de 'misterio', que en su origen religioso refería a algo que no se puede comprender o explicar, pero de uso cotidiano también se entiende como algo de que se debe conocer la verdad, o sea, prácticamente lo opuesto. Igualmente, para diferenciarlo de su acepción original yo utilizo bizarre así se entiende bien. También se debe diferenciar del villano de Superman, Bizarro, que también vive en su propio Mundo Bizarro (en donde todo es al revés).

Inefable: Una palabra muy interesante. Para la RAE, se extiende a "Que no se puede explicar con palabras", por lo que sería un sinónimo de indescriptible, etc. y se podría usar en sentido despectivo o negativo. Generalmente de uso cotidiano lo escucho como "El inefable Aníbal Fernández" o similar, o sea más cercano a 'nefasto'. Sin embargo, su traducción al inglés ineffable es literalmente, de acuerdo a Merriam-Webster, "too great, powerful, beautiful, etc., to be described or expressed", o sea demasiado bueno, poderoso, atractivo, etc. para ser descrito o expresado. Como se ve, es mucho más limitado que el concepto amplio en español, y por tanto se puede entender que es lo más correcto. Haría un pedido a todos a dejar de llamar inefable al Compañero Morsa (a no ser que verdaderamente crean que es demasiado bueno para ser descrito).

Por cierto, Alighieri, Ameghino, Borghi... ¿por qué pronuncian Palmaghini, la jueza de la instrucción de la muerte de Nisman, como si fuese el índice de Gini? Nunca entenderé por qué, pero la mayoría lo pronuncia así. Detalles.

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Luego del quinto lugar sobre seis de Margarita Stolbizer en las generales, es difícil hablar de centro-izquierda, puesto que, como los partidos políticos nunca se recuperaron del 2001, no hay identidades definidas y todos los frentes tienen un poco de cada cosa. Aun así, el resultado electoral invita a replantearse muchas cosas a aquellos que representaron el así llamado "progresismo", tan denostado por culpa de la apropiación del kirchnerismo—desde la retórica, claro; por eso de que "la izquierda da fueros". Está claro que, por una cuestión ideológica, se pondrán en la vereda contraria de Macri desde el comienzo, aunque luego los legisladores puedan apoyar sus proyectos (tampoco habrá tantos luego del 10 de Diciembre). Lo que habría que hacer es, entonces, generar una propuesta superadora, y para eso se debe bajar el nivel de la ideología—particularmente de Donda—sin retraer las banderas. No tendría sentido rechazar bajar el gasto público para reducir el déficit porque son pro-Estado, si lo importante es que sea sustentable en el tiempo. Obviamente es lógico que el que es opositor tenga más libertad para agarrarse a sus ideas, por la "ética de las convicciones" weberiana en contraposición a la "ética de la responsabilidad" de quien gobierna. Sin embargo, si se tiene expectativas de construir a futuro, se debe tener un plan claro, y entonces hay que repensar el rol que le damos al Estado. Ya en la campaña 2011, el FAP reclamaba la necesidad de hacer una reforma impositiva, por la cantidad de impuestos regresivos. Debe venir sí o sí con una reforma del tamaño del Estado, para que pueda ser sustentado con la recaudación sin tener una presión fiscal tal que desaliente la legalidad, y sin tener que recurrir a métodos de endeudamiento externo o interno imprimiendo dinero, que ya tenemos bastante en claro cómo pueden terminar. Cabe recordar que Alfonsín, hacia el final de su mandato y tras perder las elecciones del '87, quiso reformular su política económica cuando ya se notaba que el Plan Austral era insostenible y los pagos de la deuda limitaban el espacio de maniobra, poniendo a Terragno para privatizar algunas empresas estatales; no pudo hacerlo por la mayoría peronista en el Congreso, que luego no vaciló en aprobarle todo a Menem, como sabemos.
   Lo que quiero decir con esto es que uno puede tener sus ideas (podemos decir ideología, aunque a mí no me gusta porque es una forma de ver la realidad invertida), pero hay algunas cosas que no dependen de eso. Por eso está bien cuando Lousteau dice que no es fundamental que la aerolínea de bandera sea estatal si esto genera demasiados costos y no trae todos los beneficios que podrían esperarse. Lo mismo podría aplicarse a YPF y al Fútbol para Todos, por ejemplo. No se trata de vaciar las empresas como se hizo en el menemismo, sino de pensar que quizás hay cosas que el Estado no tendría que sostener, o por lo menos que no causen tantas pérdidas y por ende se podrían vender acciones en vez de privatizar toda la participación estatal. Es algo que hay que rediscutir hacia adentro, no necesariamente tiene que ser así. Pero lo que está claro es que el Estado debe proveer servicios, no controlar los medios de producción porque ése es el camino más rápido para el totalitarismo. En el mismo sentido, no puede ser que se crea que la única forma de defender a los trabajadores sea con trabas a las importaciones, sobre todo cuando en este país la mayoría de los rubros tiene empresas en posiciones oligopólicas y por ende pueden fijar precios altos, incluso antes de calcular costos. De esta forma, se limita la capacidad de acceso a bienes de esos mismos trabajadores, ya que los que tienen mayor poder adquisitivo pueden conseguirlos viajando. Entonces, las ventajas que tienen en cuanto a salarios en dólares en comparación con otros países, se ven desnaturalizadas por el poder de compra de los sueldos, esto sin hablar de la inflación. Además, y esto es algo que yo sostengo, no se puede ser internacionalista (como se describe a la izquierda, en oposición al nacionalismo de la derecha tradicional) y aceptar la libre circulación de personas en el país pero no de bienes. En un mundo globalizado, ambas son condiciones necesarias, por lo menos como una meta aspiracional, si no es factible.
   En resumen, una buena política económica progresista y realista debe combinar un Estado de servicios (en oposición a uno meramente asistencial) con énfasis en educación, salud y seguridad social, con una mayor apertura del comercio, una reforma impositiva que haga que no se confisque el salario a las personas, una disminución del gasto político para poder lograr la estabilidad fiscal, y una reducción de subsidios a empresas de energía y transporte, particularmente del área metropolitana.

   Diez meses pasaron del fallecimiento del fiscal Nisman que me llevó a escribir (y no poder terminar) la entrada "QEPD 10 de Diciembre de 1983 - 18 de Enero de 2015", con muy pocos avances en la causa en que ni se tomó el trabajo de descartar todas las opciones en cuanto al levantamiento de pruebas, pero yo sigo pensando exactamente lo mismo. Me refiero a que cuando se hizo la prueba de barrido microscópico en Salta sobre si el arma utilizada dejaba restos de bario, antimonio, etc en la mano del muñeco, nunca se les ocurrió salpicarle sangre o sustancia similar para que, al dar positivo como evidentemente iba a ocurrir, nadie pudiera alegar "pero la sangre puede haber tapado". A pesar de que no compartía muchas cosas con los que decían por X o Y que había sido asesinado, porque no necesariamente era prueba terminante (y recuerdo el escándalo cuando se detectó 'sangre' en la bacha con el Luminol, que daba positivo con productos de limpieza, vegetales y hasta algunos metales, por lo que no ameritaba tomar como evidencia real), sólo pensé que quizás no había sido un homicidio cuando vi el WhatsApp que había mandado antes de regresar a la Argentina y presentar su denuncia pero porque no tenía en claro la fecha y pensaba que era del fin de semana. Aún así, me sorprendió cuando muchos dijeron que alguien que se preocupaba tanto por su imagen y era narcisista como Alberto Nisman no podía suicidarse cuando el propio Narciso de la historia se había tirado al agua, embelesado por su reflejo. Sobre todo porque no contribuía nada. Por el otro lado, desde un punto quizás psicológico aunque no puedo atribuirme muchos conocimientos—a excepción de haber leído a Lévi-Strauss, Pavlov, Freud, etc cuando estudié Psico por UBA XXI—sí me parecía que habría sido muy raro que un narcisista se suicidara con una bala en la cabeza, justamente porque se preocupaba por su imagen, y habría sido más lógico (incluso para aquellos que quisieran hacerlo pasar por un suicidio) que se ahorcara o tuviera una sobredosis de pastillas para dormir, por ejemplo. Curiosamente, en una entrevista con Reynaldo Sietecase y Romina Manguel en Vorterix, la ex pareja del Dr., jueza Sandra Arroyo Salgado (por quien no tengo verdaderas simpatías) dijo también que no creía que pudiera suicidarse así. Obviamente, todo junto inclina la balanza mucho más para el lado del homicidio, por lo cual el hecho de que no se haya avanzado realmente me vuelve escéptico para el futuro del caso.
   Como muchos, tenía diferencias con el trabajo de Nisman, la relación demasiado cercana con los servicios de inteligencias (que está claro que era necesaria para un caso de terrorismo, pero no dejaba de ser contaminante) y la decisión de no investigar la conexión local. Es que es muy cierto lo que dijo Lanata, si hubo encubrimiento por parte del gobierno argentino es porque se sabía a quién se encubría, y eso podía ser una prueba más importante como para llevar adelante un juicio in absentia. Él y Stiuso siempre habían sostenido que Irán estaba detrás y fueron por ese camino y es probable que estuvieran en lo cierto, pero la causa que había armado antes con los fiscales Mullen y Barbaccia tenían escasa evidencia (no estaba probado que hubiese un coche bomba, y lo que apuntaba al 'conductor suicida' Ibrahim Berro también tenía dudosa veracidad). El hecho de que haya conseguido que mantuvieran las notificaciones rojas sobre todos los signados como autores intelectuales es, reconozco, señal importante en su favor. Además, la reacción de los acusados, y del gobierno iraní, fue muy similar a la de Boudou, Lázaro, etc. con las denuncias del periodismo, atacar al mensajero. Por tanto, eso evidenciaba o culpabilidad o al menos una seria esquizofrenia.
   Con respecto a la denuncia contra Cristina, Timerman, Larroque, et al. me considero uno de los privilegiados en haberla leído entera. Como tal, puedo decir que aunque no había pruebas efectivas de lo que decía (tampoco las necesitaba para una denuncia), respondía a muchos interrogantes que habían rodeado a la sanción del Memorándum de Entendimiento con Irán, que claramente hacía sospechar que había algo raro detrás porque cedía soberanía de la Justicia argentina para que la investigación de los sospechosos de haber sido autores intelectuales la hiciera una "Comisión de la Verdad" que ni siquiera podía meterlos presos. Me molestó que en la transcripción de los audios no hubiera ninguno en donde aparecía Larroque como para demostrar que no eran sólo charlas entre lúmpenes que tenían contactos con el ex agregado cultural en la Embajada de Irán en Argentina, Mohsen Rabbani—quien, post atentado a la AMIA, había sido entrevistado por Bernardo Neustadt en Tiempo Nuevo. Igualmente, que hubiera negocios detrás, con De Vido de por medio, cierra completamente. Y aunque muchos dijeran que una de las hipótesis de Nisman se caía porque las notificaciones rojas nunca habían sido dadas de baja post firma (y aprobación por parte del Congreso) del Memorándum, es posible que ello no haya ocurrido por desconocimiento de las autoridades iraníes, ya que un ex Interpol dijo que habrían quedado suspendidas si el parlamento persa aprobaba también el acuerdo. Por su lado, el canciller Ali Akbar Salehi estaba convencido de eso. Tampoco me quedan dudas que no fue casual el giro con respecto a los discursos del ex presidente antisemita Mahmoud Ahmadinejad, sino que fue parte de ese acercamiento (que ya venía desde antes, puesto que la revista Veja contó que la valija de Guido Alejandro Antonini Wilson tenía dinero proveniente del régimen iraní, por intermedio de sus estrechos vínculos con el chavismo).

Dicho todo esto, pongo aquí lo que había escrito aquel 19 de Enero sobre lo que rodeaba a la muerte ¿dudosa? del fiscal Natalio Alberto Nisman, QEPD:

    Luego de un largo tiempo sin realizar entradas, me sentí en el deber de volver a escribir luego de enterarme del fallecimiento del fiscal Y Alberto Nisman, de 51 años. Para empezar quiero comentar sobre el título de mi comentario, que no responde a un hecho único sino al final de un largo período de destrucción de las instituciones democráticas. He mantenido desde hace tiempo que este gobierno será constitucional por haber sido elegido por el pueblo, pero no responde para nada a una Democracia Republicana, pecando de las mismas cosas que el menemato de los 90s y de los gobiernos de Perón—en síntesis, el peronismo a nivel nacional en su máxima expresión. Esto que ha ocurrido en el transcurrir del fin de semana es la demostración más cabal del poder que tienen las mafias del poder.
    Este día comenzó de forma inusual, específicamente porque me desperté a las 6:55, o sea a la primera alarma. Al tomar mi celular, me encontré con un mensaje de mi hermano que decía "Encontraron muerto al fiscal Nisman! Nos vamos a Uruguay??" Obviamente, luego de leer ese mensaje era difícil volver a dormir, por muy cansado que pudiese estar. Durante toda la mañana, escuché y leí muchos comentarios, algunos que no puedo clasificar de otra forma que 'pelotudos'. Pero no es mi propósito criticar, sólo decir que me parece increíble cuánta gente cree que está en condiciones de opinar sobre un caso en particular. Por mi parte, como no tengo la suficiente información, prefiero no decir cosas concretas, pero es sorprendente lo que saben las personas para comentar sobre si alguien es posible que se haya suicidado o no. Corriéndome de eso por un instante, considero que haya sido suicidio, suicidio asistido u homicidio, la realidad es la misma: esto ocurre por la degradación enorme que ha tenido la democracia en estos once años. Un hombre que tiene tanta información de cuidado no puede morir de ninguna forma el día anterior a darla a conocer, aunque sólo sea una parte. Ha habido y probablemente seguirá habiendo criminales con más protección que Nisman, por más que haya sido su decisión. Desde ningún lugar, ni de la sociedad ni del poder, se tomó verdadera conciencia de la situación en la que se encontraba Nisman al haber revelado las conexiones entre los piqueteros neonazis D'Elía y Esteche con los iraníes acusados de haber volado la AMIA en 1994. En una discusión sobre si eran verdaderas las escuchas y si Nisman había hecho bien su trabajo o no, se ayudó a dejar librado a su suerte al fiscal. Recuerdo el miércoles a la noche cuando Edgardo Alfano, conductor de A dos voces, le deseó suerte por lo que podía llegar a pasar, pero no nos dimos cuenta de cuán desprotegido estaba verdaderamente.
    Yo comentaba el jueves que podía estar en desacuerdo con muchas cosas sobre el trabajo de Nisman, pero que el tema de las escuchas era gravísimo y no creía que pudiese ser el invento de un hombre, como quisieron hacer pensar muchos funcionarios del gobierno. Y es que concordaban no sólo con la investigación de Pepe Eliaschev, QEPD, sino con situaciones reales como que Irán nunca extraditó a Mohsen Rabbani (acusado de ser uno de los autores intelectuales) o que Mohsen Rezaee, ministro de Mahmoud Ahmadinejad, estaba entre los acusados y era candidato a presidente. Claro, luego inventaron las teorías de que Nisman servía a Stiusso, que trabajaba para la CIA, para el Mossad, y hasta para Magnetto. Como si fuese todo parte de un plan maestro del "sionismo mundial" (palabras de Esteche). Todas esas estupideces ya las habían comentado cuando Pepe denunció el pacto secreto. Y es que el pacto era repugnante incluso si los iraníes no habían sido los culpables del atentado, porque se estaba permitiendo que los acusados fuesen a su vez jurados en la "Comisión de la verdad" en vez de ser juzgados y luego liberados si no eran responsables. Además de que se estaba haciendo un acuerdo con el gobierno de Ahmadinejad, un tipo que negaba el Holocausto. Lo cierto es que todo (espero que todo) el material recolectado está en la Justicia ahora, por lo que espero que la causa de encubrimiento no quede en nada. Aunque, sabiendo que Menem todavía no ha sido llamado a juicio oral, es difícil de creer.
   Volviendo al tema de la muerte, yo no puedo asegurar que no se haya suicidado. Es cierto que no parecía un hombre capaz de hacer eso, y no suena para nada lógico que lo haga justamente el día anterior a la presentación en el Congreso. De igual forma no sé en cuántas ocasiones resulta una solución lógica el suicidio, cuántas veces familiares y conocidos pueden decir "Y sí, tiene sentido que se haya quitado la vida". También hay que decir que los suicidas generalmente no reaccionan ante algunos temas como otras personas, es decir, un hombre cualquiera no necesariamente haría lo mismo que alguien que decidió poner fin a todo ante los mismos problemas. Digo esto porque la hipótesis del suicidio sigue teniendo fuerza, siendo que nos encontramos con un crimen en una habitación cerrada. Y esto es la realidad, no Los crímenes de Rue Morgue de Edgar Allan Poe. Es claro que podría haber sido inducido, es decir, alguien lo podría haber obligado a poner su pistola contra su sien—por lo que el barrido electrónico no sería prueba concluyente. Pero es más difícil explicar el cómo en caso de haber sido otra persona que el por qué si fue un suicidio. Al menos ésa es mi opinión.
    Dicho todo esto, y sin ninguna evidencia cierta, no me parece que lo haya hecho él. Todos los que mantuvieron contacto con él el sábado lo encontraban con mucho trabajo, pero más vital que nunca. No se comprende que de un momento a otro se haya rendido. Andy Jud, hombre a quien respeto enormemente aunque no concuerde con algunas cosas, dice que pueden haberlo asesinado con electricidad y luego acomodar la escena para que pareciese un suicidio. Pero, ¿cómo entró y cómo salió? La madre necesitó de un cerrajero. Supongo que es posible que Nisman haya dejado entrar a su asesino, en cuyo caso tendría que aparecer en cámaras. Pero la fiscal del caso Viviana Fein dijo que no hay evidencias de haber habido otra persona. No se puede pretender mucho más, sólo se puede esperar que se encuentre algo. Como para que no se tenga que decir, como tantas veces, que a Alberto Nisman no lo mató nadie.
   Yo espero más que nada que esto no termine en impunidad. Que los fiscales que tomen las causas puedan seguir adelante a partir de toda la información y que no se decida ir por otro lado. Por lo pronto, el juez Ariel Lijo habilitó la feria judicial y ya tiene la investigación en sus manos. Lanata se preguntó que debían estar pensando él y la "Chuchi" Servini de Cubría (cariñosamente; tengo un gran respeto por la doctora) al no haberlo hecho antes del fin de semana, pero yo no creo que se los pueda culpar de nada. Nadie esperaba que algo así ocurriese, o por lo menos no tan pronto, ni el propio Nisman. 

   Y ojalá que, con el cambio de gobierno, haya otra predisposición.

   Por último, siendo que hoy se cumple un año de aquel día en que me levanté, prendí la radio y entendí que había fallecido Pepe Eliaschev, me sentí en la obligación de escribir unas palabras sobre él. A pesar de que no lo conocí mucho puesto que no escuchaba radio antes del 2014, fue una parte importante de ese año, aun cuando tuvo un largo período de no poder ir a trabajar por el cáncer de páncreas que lo golpeó duramente. Todavía recuerdo esos programas de Esto que Pasa con sus comentarios editoriales, de política local e internacional, su música celestial, su tangazo... También recuerdo los videos de su programa Cable a tierra, y la vez que como columnista de Le doy mi palabra discutió con la stalinista Diana Conti luego de una muy buena comparación entre la compra de US$ 2,000,000 antes de una devaluación por parte del ex presidente Néstor Kirchner y la Ferrari de Menem (dos partes). Y no puede faltar el recuerdo por la denuncia de que Argentina negociaba con Irán olvidar el atentado, que le valió la calificación de 'pseudoperiodista' por parte del canciller Héctor Timerman. Mi más sentido homenaje a Pepe, un enorme periodista en todo el sentido de la palabra, ganándose ese título con el ejercicio.