sábado, 3 de agosto de 2019

PASo a PASO se llega al mismo lugar

   A una semana de las PASO, y ya teniendo definido a grandes rasgos cuál es el panorama, considero que ya no hay excusas para seguir demorando el análisis previo de las elecciones. Sabemos que lo más probable es que el candidato más votado sea Alberto Fernández y que Macri salga segundo con Lavagna muy lejos, y de la misma forma sabemos que seguramente Axel Kicillof gane en la primaria la competencia en provincia de Buenos Aires contra María Eugenia Vidal. El resto del país no está tan claro pero convengamos que importa bastante menos, el frente que gane la gobernación en octubre probablemente se lleve también la presidencia—sea en primera vuelta al superar los 45 puntos o en la segunda por el impulso que eso da, como ocurrió en el 2015.

   Para empezar vamos a ver cómo fueron las últimas dos primarias nacionales. Sé que técnicamente es incorrecto comparar legislativas con presidenciales pero como se comportaron básicamente como un plebiscito de la gestión de Macri me tomo el atrevimiento de hacerlo. Como siempre, enormes gracias a Andy Tow (@andy_tow) por su Atlas Electoral que facilita la presentación.

Fuente: Atlas Electoral de Andy Tow disponible en
https://www.andytow.com/atlas/totalpais/calendario.html

   Como se puede apreciar a simple vista, hubo un enorme avance del Frente Cambiemos en desmedro del Frente para la Victoria, tanto es así que Scioli había sacado 38% de los votos (más de ocho millones) y dos años más tarde Unidad Ciudadana quedó en 30%, debajo de los siete millones de votos. En contrapartida, Cambiemos pasó del 30% sumando Macri, Sanz y Lilita Carrió al 37% (de seis millones y medio a más de ocho millones), o sea prácticamente la inversa. Está claro que esta elección no será como la del 2017 porque la economía no parece mostrar recuperación fuera del sector agropecuario, pero hay un factor decisivo que hace que tampoco pueda ocurrir como en el 2015: la ausencia de una tercera opción competitiva. Y es que Massa y De la Sota habían sumado cuatro millones y medio de votos en el 2015 (20%), mientras que en el 2017 cayeron por debajo de los dos millones (9%), y a no ser que haya una enorme sorpresa el resultado de Lavagna va a ser más parecido al segundo caso.
   ¿De qué forma estará 'pintado' el mapa a la mañana del 12 de agosto (si no hay problemas con el sistema utilizado para el escrutinio provisorio, esto es)? Es muy arriesgado jugársela porque la metodología de las encuestas está muy discutida y además depende mucho del nivel de participación—recordemos por ejemplo que en agosto de 2015 había habido inundaciones y eso hizo que en Santa Fe sólo fuera a votar el 66% de la población—que generalmente es más bajo en las primarias. Suponiendo un 72% de participación como en las últimas dos PASO (y aclarando que es un juego) esta es mi apuesta:


Fuente: Simulador de Andy Tow, disponible en
http://andytow.com/scripts/simulador.php
   Cabe aclarar que está hecho en base a las elecciones del 2015 porque se reemplazan los 130 diputados de ese período, los senadores no están correctamente distribuidos (porque corresponden a los elegidos en el 2013) pero sería básicamente la misma cuenta—con el detalle que en Santiago del Estero probablemente no entre ninguno de Juntos por el Cambio y sí la ex gobernadora del Frente Cívico, Claudia Ledesma Abdala. Otro detalle es que en Santa Cruz se vota a gobernador con Ley de lemas pero no pueden ir pegados a los candidatos presidenciales, entonces puede ocurrir que a nivel presidencial el más votado sea Alberto Fernández pero el radical Eduardo Costa derrote a la tía Alicia Kirchner. Del mismo modo, los resultados de Salta y Entre Ríos son arriesgados así que está por verse. Igualmente, el único resultado que importa es el de Buenos Aires, como ya dijimos.

   En ese sentido corresponde comparar las últimas elecciones en la provincia que concentra el 37% de los votos, para ver dónde se va a jugar gran parte de la batalla. 
Fuente: Atlas Electoral de Andy Tow disponible en

   Desde ya hay que aclarar que la distribución está dividida a grandes rasgos en tres tercios: la Primera Sección, la Tercera Sección (o sea, las dos que están azules en el segundo mapa) y el Interior + la Sección Capital—id est la Segunda, la Cuarta, la Quinta, la Sexta, la Séptima y La Plata, todo de amarillo. En la Tercera está la mayor concentración de votos del kirchnerismo, sumando más del 40% del total de sus votos en ambas elecciones en un territorio que representa el 35% de la provincia. A la inversa, en el Interior + Capital Cambiemos obtuvo casi el 40% de sus votos en el 2015 y 36% en el 2017, cuando ese bloque es el 30% de la provincia. Pasando en limpio:
     
Fuente: Elaboración propia en base al Atlas Electoral de Andy Tow,
disponible en https://www.andytow.com/atlas/totalpais/calendario.html

   Este cuadro no aporta información nueva pero sirve para pasar en limpio por qué, aunque como sabemos todos los votos valen uno, la Primera Sección es decisiva al ser la que más se parece al resultado total. Tanto en las PASO de 2015 como en las de 2017 ganó ahí el peronismo pero por muy pocos votos (lo que luego se revertiría en las generales, pero eso queda para otro momento). Entonces, es ahí donde ambos deben ir a buscar con más insistencia votos, sobre todo el gobierno que debe intentar no perder por mucho. En ese territorio hay partidos más favorables al ex Cambiemos como San Isidro y Vicente López y otros esquivos como Merlo y José C. Paz, por lo que será fundamental ver el comportamiento de los votantes en distritos de ex massistas como Tigre y San Fernando. En un segundo plano, también deberá intentar recuperar los votos perdidos en La Plata y en Mar del Plata—los distritos de mayor peso extra Conurbano. En la Tercera lo más probable es que el peronismo recupere Quilmes y Lanús, que perdió en el 2015 producto de la ola anti-Morsa. Es paradójico pensar que hace menos de dos años el gobierno creía honestamente que podía llegar a ser competitivo en Lomas de Zamora, Avellaneda o La Matanza, hasta que se le cruzó la realidad.

   En síntesis, no se puede especular mucho más. Se sabe a grandes rasgos cómo puede salir y dónde están los distritos más competitivos en los que hay que poner el foco, sólo resta esperar.

   Mientras tanto, podemos empezar a especular con la conformación del Congreso para el año próximo, sobre todo por si vuelve a ser discutida la interrupción voluntaria del embarazo (IVE). Antes que nada quiero decir que soy pesimista con que se pueda aprobar, por lo menos en las mismas condiciones que el año pasado. El panorama en el Senado no parece cambiar demasiado, se sumarían dos votos verdes por Capital pero se perderían dos en Chaco por Capitanich. Mientras, en Diputados avanzan los evangélicos en las listas y eso hace que una votación pareja sea incluso más cerrada.

Recordemos cuántos renuevan en Diputados:
- Buenos Aires 35 (12 del FpV-PJ, 9 del PRO, 6 del Frente UNA, 3 de la UCR, 2 de RED, 1 del Evita, 1 de Consenso Federal y 1 de IS-FIT, o sea 21 del Frente de TODOS12 de Juntos por el Cambio, 1 de Consenso Federal y 1 del FIT): 25 verdes y 8 celestes [más Monzó y De Vido que no votaron]
- Ciudad de Buenos Aires 12 (6 del PRO, 3 del FpV-PJ, 1 del Frente UNA, 1 de SOMOS y 1 de Consenso Federal, o sea 6 de Juntos por el Cambio, 5 del Frente de TODOS1 de Consenso Federal): 7 verdes y 5 celestes
- Catamarca 2 (1 del FpV-PJ y 1 de la CC, o sea 1 del Frente de TODOS y 1 de Juntos por el Cambio): 1 verde y 1 celeste
- Chaco 3 (2 del FpV-PJ y 1 de la UCR, o sea 2 del Frente de TODOS y 1 de Juntos por el Cambio): 2 verdes y 1 celeste
- Chubut 3 (2 del FpV-PJ y 1 del CEyT, o sea 3 del Frente de TODOS): 2 celestes y 1 verde
- Córdoba 9 (2 del PRO, 2 de la UCR, 2 de Córdoba Federal, 1 del FpV-PJ, 1 de FORJA y 1 de la CC, o sea 5 de Juntos por el Cambio, 2 del Frente de TODOS y 2 de Córdoba Federal): 6 celestes y 3 verdes
- Corrientes 4 (1 del FpV-PJ, 1 de la UCR, 1 del Evita y 1 de Justicialista, o sea 2 del Frente de TODOS, 1 de Juntos por el Cambio y 1 de Consenso Federal): 2 verdes y 2 celestes
- Entre Ríos 4 (2 del FpV-PJ, 1 del PRO y 1 de la UCR, o sea 2 del Frente de TODOS y 2 de Juntos por el Cambio): 2 verdes y 2 celestes
- Formosa 3 (2 del FpV-PJ y 1 de la UCR, o sea 2 del Frente de TODOS y 1 de Juntos por el Cambio): 2 celestes y 1 verde
- Jujuy 3 (1 de la UCR, 1 de Consenso Federal y 1 de Justicialista, o sea 2 de Consenso Federal  y 1 de Juntos por el Cambio): 2 verdes y 1 celeste
- La Pampa 2 (1 de la UCR y 1 Justicialista, o sea 1 de Juntos por el Cambio y 1 de Consenso Federal): 2 verdes
- La Rioja 3 (1 del PRO, 1 del Frente UNA y 1 de Justicialista, o sea 1 de Juntos por el Cambio, 1 del Frente de TODOS y 1 de Consenso Federal): 2 celestes y 1 verde
- Mendoza 5 (2 del PRO, 1 del FpV-PJ, 1 de la UCR y 1 de Justicialista, o sea 3 de Juntos por el Cambio, 1 del Frente de TODOS y 1 de Consenso Federal): 3 verdes y 2 celestes
- Misiones 4 (3 del Frente de la Concordia y 1 del FpV-PJ, o sea 3 del Frente de la Concordia y 1 del Frente de TODOS): 3 verdes y 1 celeste
- Neuquén 2 (1 del PRO y 1 del FpV-PJ, o sea 1 de Juntos por el Cambio y 1 del Frente de TODOS): 2 verdes
- Río Negro 3 (1 del PRO, 1 del FpV-PJ y 1 del Evita, o sea 2 del Frente de TODOS y 1 de Juntos por el Cambio): 3 verdes
- Salta 4 (2 de Justicialista, 1 de la UCR y 1 de Salta Somos Todos, o sea 2 de Juntos por el Cambio y 2 de Consenso Federal): 4 celestes
- San Juan 3 (1 del FpV-PJ, 1 de Somos San Juan y 1 del Partido Bloquista, o sea 2 de Consenso Federal y 1 del Frente de TODOS): 3 celestes
- San Luis 2 (2 de Unidad Justicialista, o sea 2 del Frente de TODOS): 2 celestes
- Santa Cruz 2 (1 del FpV-PJ y 1 de la UCR, o sea 1 de Juntos por el Cambio y 1 del Frente de TODOS): 1 verde y 1 celeste
- Santa Fe 10 (3 del PRO, 2 del FpV-PJ, 1 de la UCR, 1 del Frente UNA, 1 del Evita, 1 de Consenso Federal y 1 de Primero Argentina, o sea 5 del Frente de TODOS, 4 de Juntos por el Cambio y 1 de Consenso Federal): 6 celestes 4 verdes
- Santiago del Estero 4 (3 del Frente Cívico por Santiago y 1 del Frente UNA, o sea 4 del Frente de TODOS): 3 celestes y 1 verde
- Tierra del Fuego 3 (2 del FpV-PJ y 1 del PRO, o sea 2 del Frente de TODOS y 1 de Juntos por el Cambio): 3 verdes
- Tucumán 5 (2 del FpV-PJ, 1 del PRO, 1 de Evolución y 1 de Justicialista por Tucumán, o sea 2 de Juntos por el Cambio, 2 del Frente de TODOS y 1 de Consenso Federal): 3 celestes y 2 verdes
TOTAL 130 (38 del FpV-PJ, 28 del PRO, 15 de la UCR, 10 del Frente UNA, 7 de Justicialista, 4 de Consenso Federal, 4 del Evita, 3 del Frente Cívico por Santiago, 3 del Frente de la Concordia, 2 de la CC, 2 de Córdoba Federal, 2 de Unidad Justicialista, 2 de RED, 1 de SOMOS, 1 de FORJA, 1 de IS-FIT, 1 de Evolución, 1 de CEyT, 1 de Justicialista por Tucumán, 1 de Salta Somos Todos, 1 de Somos San Juan, 1 del Partido Bloquista y 1 de Primero Argentina, o sea 63 del Frente de TODOS, 47 de Juntos por el Cambio, 14 de Consenso Federal, 3 del Frente de la Concordia, 2 de Córdoba Federal y 1 del FIT): 71 verdes y 57 celestes [más Monzó y De Vido que no votaron]

   Según mi apuesta el Frente de Todos sacaría 62 bancas o sea que estaría manteniendo todas las que pone en juego lo mismo que el FIT con la única que disputa, mientras que Cambiemos sumaría unas 8 bancas y Consenso Federal perdería 5 en desmedro de Espert y el cordobesismo de Schiaretti y el Frente de la Concordia misionero perderían sus bancas al ir con boleta corta. Parece un escenario bastante lógico así que no creo que le erre por mucho. Como se ve, el mayor problema está en que se necesita renovar 71 bancas que votaron a favor del aborto legal contra 57 antiderechos y eso parece complicado, sobre todo cuando hay gestos como el del oficialismo de bajar de la lista a Lipovetzky para meter al peronista filonazi Alberto Asseff. Habrá que ver.
   Addendum: Lousteau probablemente gane una banca en el Senado así que sería reemplazado por Álvaro de Lamadrid, que también se manifestó a favor del aborto legal así que eso no cambia. Ídem con la ex gobernadora santiagueña, que votó en contra.

   Por su parte, estas son las bancas que se ponen en juego en el Senado:
- Ciudad de Buenos Aires: Pinedo y Varela por el PRO, Solanas por Proyecto Sur-UNEN (serían reemplazados por Lousteau Tagliaferri por Juntos por el Cambio y Recalde por el Frente de TODOS)
- Chaco: Pilatti Vergara por el FpV-PJ, Aguilar por Justicialista y Rozas por la UCR (serían reemplazados por Capitanich por el Frente de TODOS y Zimmermann por Juntos por el Cambio y Pilatti Vergara renovaría, si Capitanich luego ganase la gobernación entraría Rodas)
- Entre Ríos: Guastavino y Kunath por Justicialista, De Ángeli por el PRO (serían reemplazados por Kueider y Cora por el Frente de TODOS, De Ángeli renovaría y si llegara a salir primero Juntos por el Cambio entraría Olalla)
- Neuquén: Pereyra y Crexell por el MPN, Fuentes por el FpV-PJ (serían reemplazados por Parrilli por el Frente de TODOS, Quiroga por Juntos por el Cambio y por la segunda banca de la mayoría o Sapag o Crexell)
- Río Negro: Pichetto por el Frente Republicano, Odarda por el Frente Progresista y García Larraburu por el FpV-PJ (serían reemplazados por Doñate por el Frente de TODOS y Weretilneck por Juntos Somos Río Negro mientras que renovaría García Larraburu)
- Salta: Urtubey por Justicialista, Fiore Viñuales por PARES y Romero por Justicialista 8O (serían reemplazados por Leavy y Moisés mientras que Romero reelegiría)
- Santiago del Estero: Itúrrez y Porcel de Ricobelli por el Frente Cívico por Santiago y Montenegro por el Frente Popular (serían reemplazados por Ledesma Abdala y Neder por el Frente Cívico por Santiago o Itúrrez como acompañante de Montenegro en el Frente de TODOS)
- Tierra del Fuego: Catalán Magni y Ojeda por Justicialista y Boyadjian por el MPF (serían reemplazados por Rodríguez y Duré por el Frente de TODOS y el ganador de la interna de Juntos por el Cambio, Stefani o Blanco)
TOTAL: 12 celestes, 11 verdes y 1 abstención (que serían reemplazados por 10-12 celestes y 9-11 verdes faltando algunas definiciones; tanto Juntos por el Cambio como el Frente de TODOS sumarían 3-4 bancas que antes estaban en otros bloques, pasando de 5 á 8 y de 11 á 15 respectivamente)

   A esto hay que sumarle que Perotti va a ser reemplazado por Mirabella y que, de ganar la fórmula Fernández-Kirchner, la banca de Cristina sería ocupada por Di Tullio que obviamente está a favor. Como se ve, difícilmente se pueda recortar la diferencia si no hay una jugada política para que algunos celestes no vayan a votar como pasó con el matrimonio igualitario (y que muchos creíamos que Pichetto podía hacer en su rol de Frank Underwood). Al menos sabemos que la puntana Catalfamo va a poder participar de un futuro debate.

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POST ELECCIONES:

   
Bueno, puedo decir con seguridad que ni en el más placentero sueño Alberto y Kicillof imaginaban ganar por la diferencia que lo hicieron. Como se ve, pintaron la Argentina de azul ganando incluso en distritos en donde Scioli había perdido en las PASO 2015, esto es Mendoza y San Luis. Además Kicillof triunfó en gran parte de la provincia (y en muy pocos lugares como Berazategui o Escobar sacó menos votos que los intendentes, algo que se especulaba podía ocurrir), incluso en la capital gobernada por Garro. Es más: uno de los pocos distritos peleados que pudo mantener el oficialismo fue Mar del Plata, perdiendo en Quilmes, Lanús y Tres de Febrero, por ejemplo. Recuerdo que en el 2017 había comparado los resultados con Alfonsín '85 y dicho que no se parecía tanto porque el bipartidismo había hecho que pasara de ganar en 20 distritos a imponerse únicamente en Córdoba y Río Negro—que decían que era el significado de la sigla UCR—pero lo cierto es que en plena híper en el '89 Angeloz superó a Menem en Córdoba, Chubut, Salta y Ciudad de Buenos Aires, o sea un resultado incluso mejor. Es más: faltan las generales de octubre, pero si se da la lógica esta va a ser la peor elección presidencial de un oficialismo desde la vuelta de la democracia.
Fuente: Wikipedia, la Enciclopedia Libre disponible en https://es.wikipedia.org/wiki/Elecciones_presidenciales_de_Argentina_de_1989


   Con un resultado tan contundente cualquier análisis se queda corto ya que todos sabíamos que la economía influiría pero no conocíamos hasta que punto, de todas maneras volví a hacer la comparación con la elección de hace cuatro años. Como queda claro en los cuadros de abajo, el oficialismo mejoró su participación en el norte (mucho menos de lo que se esperaba ya que perdió en las provincias gobernadas por los ¿socios? radicales, Jujuy y Corrientes) y en contrapartida el Frente de Todos creció en la zona centro—específicamente en Córdoba y Santa Fe, en donde Cambiemos conseguiría sus mejores logros en la general.
   En Buenos Aires, ambos mejoraron su participación en la Primera Sección contra la Tercera y el Interior (que siguieron siendo la base de los frentes), pero está claro que con el poskirchnerismo superando el 50% no hay mucho más para decir. Kicillof no sólo no fue la Morsa sino que superó incluso a la Morsa más Julián Domínguez por diez puntos, el resultado fue tal que hasta resulta difícil argumentar que si Vidal separaba la elección a gobernador ganaba.


Fuente: Elaboración propia en base a los resultados oficiales y al Atlas Electoral de Andy Tow,
disponible en 
https://www.andytow.com/atlas/totalpais/calendario.html
   Como todo parece estar definido en las elecciones ejecutivas (la única incógnita es si Macri no terminará haciéndole perder la ciudad a Rodríguez Larreta, pero por lo menos en las PASO superó el 50% sin contar el voto en blanco así que es difícil imaginar una derrota), es momento de mirar cómo quedarían distribuidas las bancas. Recordemos que Cambiemos ponía en juego 47 bancas y el Frente de Todos 63 en diputados. Debo decir que fuera del resultado en Buenos Aires en donde pronosticaba un 15-14 y salió 20-13, el resto fue bastante similar a mi predicción. Consuelo de tontos, que le dicen. Aquí está provincia por provincia:
Fuente: Elaboración en base a resultados oficiales usando el simulador de

   Aclaración: Para el cálculo tuve que separar al Frente Cívico por Santiago del Frente de Todos pero lo contaba adentro del frente, así que en total son diez las bancas que sumaría el poskirchnerismo—por lo menos antes de que se formalicen nuevas alianzas como con los renovadores misioneros de Rovira. En el caso de los senadores, de vuelta están mal por usar la base de datos de 2015 pero es bastante similar: 16 del FdT, 7 de Juntos por el Cambio y Weretilneck de Juntos Somos Río Negro, que fue aliado del gobierno pero no necesariamente siga siéndolo a partir del 10 de diciembre. En cuanto a cómo quedarían conformadas las cámaras de repetirse los resultados (no creo que varíe mucho aunque la diferencia sea más amplia, como mucho el FIT podrá meter a Myriam Bregman y quizás sume un legislador más la coalición ganadora), los chicos de La Nación Data publicaron la proyección de bancas. No sé exactamente cómo llegan al 117 porque sumando los seguros me daba 102 y yo incluía al FCS, pero en cualquier caso "carroneando" ediles del bloque Justicialista podría llegar a 120, teniendo así una primera minoría y quedando a sólo nueve del quórum propio. En cuanto al Senado sumaría 36 sin contar los dos santiagueños, o sea que tendría la mayoría. Mientras tanto, Cambiemos sumaría un par de legisladores y terminaría con 111 diputados y 28 senadores.
   Y por el lado de la discusión del debate por la legalización del aborto, Andrés Snitcofsky (@rusosnith) y Lucía Wei He hicieron un análisis mucho mejor que el mío aquí. A mí me faltaba la postura de Silvia Sapag porque cuando buscaba encontraba a Alma, pero mi mayor error fue ignorar—posiblemente por prejuicio porque todos los salteños habían votado en contra—que la compañera de fórmula de Leavy, Nora del Valle Giménez está a favor. Fuera de eso ingresan dos verdes en Capital en reemplazo de dos celestes, pero por otro lado se pierde un voto verde en Chaco y por Crexell que se abstuvo entraría Quiroga que es celeste. Hay dos indefinidos, Kueider por Entre Ríos que reemplaza a un verde y Neder en Santiago del Estero que reemplaza a un celeste, así que la distribución sería 12-10-2. Sumando a Catalfamo entre los verdes y a Mirabella entre los indefinidos, queda 33-36-3. Es improbable que los tres hombres voten a favor, pero en un escenario de mayor paridad es más factible que ocurra lo mismo que con el matrimonio igualitario. En Diputados claramente hay demasiadas incógnitas para hacer un análisis profundo, esperemos que se pueda mantener la diferencia favorable.

   Después de sacarle todo el jugo que pude a unas primarias que no definen nada pero que definieron todo, ahora toca hablar de economía. Luego de que el viernes subieran todas las acciones porque había una encuesta que daba paridad, era de suponerse que un resultado desfavorable provocaría una caída fuerte, pero obviamente nadie imaginó lo que ocurrió ese lunes 12. Entre un dólar que subía incontrolable porque el Banco Central no quería regalar reservas para frenarlo y la espantosa conferencia de prensa de Macri, había indicios de que se podía presentar un escenario similar al de Alfonsín 1989—en el que el resultado electoral más las declaraciones de Cavallo y Di Tella aceleraron el fin del Plan Primavera. Las declaraciones de Alberto Fernández sosteniendo que había un virtual default y que el dólar estaba atrasado claramente no ayudaban a calmar la situación, mientras que casi no se había podido renovar las Leliqs en manos de los bancos porque los ahorristas en pesos estaban saliendo de sus plazos fijos y sus fondos comunes de inversión (FCI), lo que obligaba al BCRA a emitir papel pintado en reemplazo, como explicó muy bien Maximiliano Montenegro en Maxi al mediodía. Esto último fue parecido a la implosión de las Lebacs en el 2018, con la diferencia de que aquí las letras de liquidez están en manos de los bancos y no de individuos o FCI. Por suerte, el miércoles Macri dio señales en sentido contrario con un mensaje grabado y sobre todo anunciando que se había puesto en contacto con Alberto Fernández. Por su parte, éste consideró que el dólar a 60 estaba bien y que la actitud de Sandleris de no derrochar reservas había sido la correcta. De cualquier manera, todo lo que estaba atado con alambres antes de las primarias ahora está atado con las cuerdas de la guitarra de Alberto, y un punteo incorrecto (si se me permite la analogía espantosa) puede romper el delicado equilibrio y volver a abrir la canilla.
   La mención a Alfonsín merece un párrafo propio. Está claro que la comparación entre él y Macri es muy forzada y no tiene ningún sentido (Don Raúl tenía a los militares en la calle y a los sindicatos y los empresarios enfrente desde el minuto uno, mientras que a Macri le hicieron el mínimo número de paros suficiente para satisfacer a las bases, ídem los movimientos sociales) pero como tanto Alberto ahora como Lavagna a comienzos de año tenían en mente un escenario similar al del 2003, en donde llegarían con la devaluación hecha y tendrían mayor libertad para negociar, me veo en la necesidad de mencionar que esta situación no se parece a esa y en cambio sí está la amenaza latente de una crisis como la 1989-90. La principal diferencia es la ausencia de inflación al momento de asumir Kirchner, lo que posibilitaba que la moneda se mantuviera muy competitiva durante todo su mandato. A eso se le suma que en ese momento había cesación de pagos así que el ingreso extraordinario por las exportaciones podía ser utilizado para recomponer salarios y jubilaciones, mientras que ahora tenemos un rápido traslado a precios y una bola grande de deuda de corto plazo que deberá afrontar el próximo presidente. Con el riesgo latente de una hiperinflación, si Menem tuviese conciencia de tiempo y lugar probablemente le podría aconsejar no hacer nada de lo que hizo él en sus primeros años—incluyendo propiciar el adelantamiento del traspaso de mando. La situación no es tan grave como en aquel '89, pero sin lugar a dudas se han ido acumulando los problemas no resueltos desde el segundo mandato de Cristina y es muy difícil que se pueda crecer sustentablemente (como se creyó en algún momento cuando la bicicleta financiera de las Lebacs estaba perfectamente aceitada).

   Quería hacer un comentario sobre la posición de Alberto Fernández vis a vis Venezuela. Entiendo que tiene problemas para ser contundente cuando muchos de los que lo apoyan siguen repitiendo que la crisis no es por culpa del desastre del chavismo sino por un bloqueo estadounidense que empezó mucho después, pero hay algo que no puede ignorar: con la llegada de Bolsonaro Brasil parece encaminado a concretar lo que hace décadas quería hacer, que es resignar el liderazgo regional para pensar otro tipo de alianzas sin la carga del Mercosur; esto hace que el puesto esté vacante, y el candidato natural es Argentina. Ya sabemos qué hizo Macri en esa posición: se calzó la medalla de un acuerdo con la Unión Europea que fue abortado antes de las doce semanas—período en el que es legal a lo largo de Europa. El punto al que quiero llegar es que Alberto no puede desentenderse de la crisis a nivel regional y solamente atinar a hablar de la contundencia del informe de Bachelet (como si fuera necesario) y que está de acuerdo con México y Uruguay y se opone a una intervención militar. Esto último ya ha sido rechazado por el mismo Club de Lima y nadie piensa seriamente en esa posibilidad, y la posición de México y Uruguay es irrelevante desde la intervención de Noruega para las conversaciones entre el oficialismo y la oposición. El problema es que como se sabe el poder no está sólo el zar Nicolás, sino también en los camaradas Vladimir y Diosdado—y estos no están esperando precisamente a Godot. Entonces sería importante que Argentina asumiera el liderazgo e intentara intervenir para encontrar una solución, aunque ésta sea otorgarles residencia en los hoteles de Cristina en El Calafate. Eso es más importante que discutir si es una dictadura o un "gobierno de rasgos autoritarios".

   Finalmente, unas palabras a raíz del contundente triunfo de Axel Kicillof en la provincia de Buenos Aires. Probablemente tenga muchos apoyos en la Legislatura, pero para que la administración sea viable claramente depende de los recursos de la Nación. Él probablemente lo sepa, ya que era viceministro y secretario de Planeamiento cuando dejaron de mandarle dinero a Sholi y casi tiene que terminar emitiendo patacones para pagar sueldos. Urge entonces que de una vez por todas se discuta una ley de coparticipación justa. Quizás más adelante también sean necesarias otras planteando cumplicar la ley en relación a la distribución de bancas y posiblemente que se divida la provincia para  que no se vuelva un agujero negro (y mover la capital a Viedma - Carmen de Patagones, ¡por qué no!), pero desgraciadamente en medio de las crisis no hay lugar para pensar en el largo plazo.

Hasta octubre.