Hace más de veinte años, antes de que Menem se bajase del ballottage contra Néstor Kirchner y la Argentina "hubiera resuelto darse un gobierno por un año", en las ya célebres palabras del analizando la situación de desintegración de las fuerzas políticas y, sobre el final, citando a Guillermo O'Donnell con su alerta por la muerte lenta de la democracia liberal y cómo se iban carcomiendo sus cimientos, no de forma explosiva sino lentamente, con los actores no dándose cuenta hasta que sea tarde. Esa columna es la conocida María Antonieta, que yo recomendé muchas veces a pesar de que el propio Verbitsky la diera por muerta porque todo es transitorio—incluso la creencia en la democracia como el mejor sistema de gobierno, desafortunadamente. Las palabras de O'Donnell resuenan muy fuerte en estos momentos:
 |
Fuente: fragmentos de "María Antonieta" de Horacio Verbitsky en Página 12, 12 de enero de 2003 |
No me considero un visionario ni mucho menos por haber mencionado esta nota tras el triunfo de (en ese entonces) Cambiemos en 2015, en la entrada "These people are mean, man (Crónica de una muerte anunciada)". El riesgo de que un fracaso de Macri llevara a una erosión de las convicciones democráticas de una sociedad o partes de ella que ha sido golpeada reiteradas veces por las crisis estaba latente, y su incapacidad para poder gestionar el apoyo político que recibió llevaron a que triunfara Alberto Fernández—regreso al FMI mediante—posiblemente el presidente más débil que tuvimos desde 1983. Desgraciadamente el huevo de la serpiente ya estaba allí, con la editorial de La Nación promoviendo el fin de los juicios a represores y el ánimo revanchista de gente que no entendía que el modelo kirchnerista se había terminado mucho antes del triunfo de Macri.
Algo sí curioso es que en aquella entrada mencionara por primera vez a Javier Milei, que aunque no era ignoto no tenía gran conocimiento fuera de unos pocos programas políticos como Hora Clave de Mariano Grondona y Pablo Rossi o el programa de radio que tenía Carlos Maslatón (otro que en ese momento gozaba de mucho menor popularidad), aunque formaba parte del equipo de asesores de Sholi. La mención venía a cuenta de que su propuesta de un bono para absorber los miles de millones de pesos sobrantes que provocaban el déficit fiscal. Las chances de que funcionaran probablemente eran muy bajas pero de todas maneras era la única opción diferente a salir del cepo devaluando, aumentar tarifas, y otras medidas inflacionarias que se implementaron y que vieron que años después sigamos con los mismos problemas pero además con una deuda considerable. Ahora ya es tarde y tenemos que soportar que vengan a proponernos soluciones mágicas como la dolarización o cerrar el Banco Central—que vengan desde la misma persona de Milei es un detalle.
Aunque ya en la previa de las PASO consideraba preocupante que su figura fuese lo suficientemente popular para llegar a ser una tercera fuerza, está claro que nunca habría esperado que llegara a los 30 puntos; lo más probable era que estuviera debajo de los 20, en todo caso. Partiendo eso no tiene mucho sentido analizar el resultado con el diario del lunes, aunque sí fue sorprendente la poca cosecha de votos de Larreta en la interna luego de todos los recursos que había invertido. El triunfo de Bullrich estaba claro pero que la suma de Juntos por el Cambio estuviera tan por debajo de los 32 de piso sólo se explica por lo autodestructiva que fue toda la campaña del jefe de gobierno de Buenos Aires desde que Alberto y Cristina lo nombraron como el principal opositor. Tan sorpresivos fueron los 11 puntos de Larreta como los 6 de Grabois en la interna con Massa. El actual ministro de Economía terminó sacando individualmente poco más que allá por el 2015 en la interna con José Manuel de la Sota, aunque difícilmente haya habido mucha gente que lo votó en ambas oportunidades.
Esa combinación de resultados provocó el inusual escenario de que la fuerza que en las legislativas del 2021 había arrasado y que se estaba quedando con bastantes provincias que pertenecían al PJ o aliados (Chubut, San Juan, San Luis, más las PASO de Santa Fe y Chaco) y que incluso el mismo 11 de agosto triunfó en las primarias de Entre Ríos y las generales de Santa Cruz haya quedado desdibujado en el mapa electoral. Conviene aclarar que esto no se traduce en un aplastante triunfo de Milei en legisladores porque hubo varios casos en donde no presentó listas o se las bajaron, al mismo tiempo que salió tercero en Buenos Aires y CABA que reparten 35 y 12 diputados, respectivamente más dos senadores por la mayoría y uno por la minoría en la provincia.
 |
Elecciones PASO 2023 Fuente: Página 12 |
 |
Elecciones Generales 2021 Fuente: Infobae |
 |
Elecciones a Gobernador 2023 hasta el 24/09 Fuente: Elaboración propia |
A pesar de que, si se mira los resultados sumando las internas, el escenario es de prácticamente tres tercios (como decían meses antes de las PASO analistas políticos y CFK, y muchos creímos que era una operación para subirle el precio a Milei) de 30-28-27, lo cierto es que el mapa electoral hace pensar otra cosa, con el autodenominado "libertario" ganando en provincias firmemente antikirchneristas como Santa Fe, Córdoba o Mendoza y también en históricos bastiones peronistas como Tucumán, La Rioja o La Pampa. En algunos de estos distritos las diferencias son lo suficientemente cortas como para que cambien de color en las generales pero también puede pasar que muchos se suban a la "ola" del presunto vencedor y decidan acompañar a Milei. Todo está por verse.
En cuanto al Congreso, si se repitieran los resultados veríamos un aumento lógico del caudal de La Libertad Avanza en ambas cámaras a expensas de Juntos por el Cambio en el Senado (porque se renuevan las bancas conseguidas en el 2017, año de triunfo macrista) y de ambos pero mayoritariamente del ex Frente de Todos en la Cámara Baja.
Esta es la distribución de escaños:
- Senado (período 2017-2023):
° Juntos por el Cambio 11
· Buenos Aires 2
· Formosa 1
· Jujuy 2
· Misiones 1
· La Rioja 1
· San Juan 1
· San Luis 1
· Santa Cruz 2
º Frente de Todos 9
· Buenos Aires 1
· Formosa 2
· La Rioja 2*
· San Juan 2
· San Luis 1**
· Santa Cruz 1
° Frente Renovador de la Concordia 2
· Misiones 2
° Unidad Popular 2***
· Jujuy 1
· San Luis 1
- Diputados (período 2019-2023):
° Frente de Todos 68
· Buenos Aires 19
· Ciudad de Buenos Aires 4
· Catamarca 1
· Chaco 2
· Chubut 2
· Córdoba 2
· Corrientes 2
· Entre Ríos 2
· Formosa 2
· Jujuy 2
· La Pampa 1
· La Rioja 2
· Mendoza 2
· Misiones 2
· Neuquén 1
· Río Negro 2
· Salta 2
· San Juan 2
· San Luis 1
· Santa Cruz 2
· Santa Fe 4
· Santiago del Estero 4
· Tierra del Fuego 2
· Tucumán 3
° Juntos por el Cambio 55
· Buenos Aires 14
· Ciudad de Buenos Aires 8
· Catamarca 1
· Chaco 1
· Chubut 1
· Córdoba 6
· Corrientes 2
· Entre Ríos 2
· Formosa 1
· Jujuy 1
· La Pampa 1
· Mendoza 3
· Misiones 1
· Neuquén 1
· Salta 2
· San Juan 1
· San Luis 1
· Santa Fe 5
· Tierra del Fuego 1
· Tucumán 2
° Peronismo Federal 3
· Buenos Aires 2
· Córdoba 1
° Frente Renovador de la Concordia 1
· Misiones 1
° Juntos Somos Río Negro 1
· Río Negro 1
° Socialismo 1
· Santa Fe 1
° SER 1
· La Rioja 1****
* La senadora riojana María Clara del Valle Vega ingresó por Cambiemos pero se peleó y armó un monobloque; ahora apoya a Sergio Massa.
** Aunque Adolfo Rodríguez Saá ingresó con el Frente de Todos y participa de uno de los bloques, apoyó a Claudio Poggi, el candidato de Juntos por el Cambio, como gobernador de San Luis.
*** Este bloque está separado de los que conforman el Frente de Todos pero apoya formalmente a Sergio Massa para presidente.
**** Aunque el monobloque de Felipe Álvarez no está en el interbloque de Juntos por el Cambio apoya a esta fuerza.
Y así quedarían de repetirse los resultados de las PASO:
- Senado (período 2023-2029):
° Unión por la Patria 9
· Buenos Aires 2
· Formosa 2
· La Rioja 1
· San Juan 2
· Santa Cruz 2
° La Libertad Avanza 8
· Formosa 1
· Jujuy 2
· La Rioja 2
· San Juan 1
· San Luis 2
° Juntos por el Cambio 5
· Buenos Aires 1
· Jujuy 1
· Misiones 1
· San Luis 1
· Santa Cruz 1
° Frente Renovador de la Concordia 2
· Misiones 2
- Diputados (período 2023-2027):
° Unión por la Patria 44*
· Buenos Aires 13
· Ciudad de Buenos Aires 3
· Catamarca 2
· Chaco 1
· Chubut 1
· Corrientes 1
· Córdoba 3
· Entre Ríos 2
· Formosa 2
· Jujuy 1
· La Pampa 1
· La Rioja 1
· Mendoza 1
· Río Negro 1
· Salta 1
· San Juan 1
· Santa Cruz 1
· Santa Fe 2
· Santiago del Estero 3*
· Tierra del Fuego 1
· Tucumán 2
° Juntos por el Cambio 45
· Buenos Aires 12
· Ciudad de Buenos Aires 7
· Chaco 1
· Chubut 1
· Corrientes 2
· Córdoba 3
· Entre Ríos 1
· Jujuy 1
· La Pampa 1
· La Rioja 1
· Mendoza 1
· Misiones 2
· Neuquén 1
· Río Negro 1
· Salta 1
· San Juan 1
· San Luis 1
· Santa Cruz 1
· Santa Fe 4
· Tierra del Fuego 1
· Tucumán 1
° La Libertad Avanza 38*
· Buenos Aires 9
· Ciudad de Buenos Aires 2
· Chaco 1
· Chubut 1
· Corrientes 1
· Córdoba 3
· Entre Ríos 1
· Formosa 1
· Jujuy 1
· La Rioja 1
· Mendoza 3
· Neuquén 1
· Río Negro 1
· Salta 2
· San Juan 1
· San Luis 1
· Santa Fe 4
· Santiago del Estero 1*
· Tierra del Fuego 1
· Tucumán 2
º Frente Renovador de la Concordia 2
· Misiones 2
º FIT
· Buenos Aires 1
* Como bajaron la lista de diputados de Milei en Santiago del Estero lo más probable es que las cuatro bancas se las lleve el Frente Cívico (aliado a Unión por la Patria).
Suponiendo que se dan los mismos resultados en las generales (lo que probablemente no ocurra), en el Senado Unión por la Patria mantendría los 9 senadores que pone en juego pero sus aliados de Unidad Popular perderían dos así que quedarían con 31 y 3 respectivamente. Cabe aclarar que dentro de esos 31 se encuentra Maurice Closs del Frente Renovador de la Concordia que quizás no seguiría en el bloque si Massa perdiera. Mientras, Juntos por el Cambio bajaría de 33 a 27 senadores al no poder mantener los 11 escaños que renueva y La Libertad Avanza conseguiría sus primeros 8 senadores. De ganar Milei ni siquiera sumando a todo Juntos por el Cambio—dudoso considerando que detesta a los radicales—llegaría a los 37 para garantizarse la mayoría así que debería negociar con las provincias peronistas.
Por otro lado, en la Cámara Baja el ex Frente de Todos sólo mantendría 44 (45 suponiendo que el zamorismo se lleva las cuatro bancas santiagueñas) de las 68 bancas en juego así que quedaría con 94/95 en total en vez de 118. Juntos por el Cambio perdería 10 escaños y pasaría a 107 en total mientras que La Libertad Avanza sumaría 38/37 a sus 3 actuales para completar 41/40. Muy lejos de poder legislar solo pero siendo más factible conseguir votos para llegar a los 129—sobre todo considerando que muchos de los legisladores que metió JxC tienen posiciones bastante alejadas del presunto "obamismo" inicial de Macri. Fuera de eso, tanto los misioneros como el FIT sumarían una banca más.
=========================================================================
El día después de las elecciones, nos despertamos con que el dólar oficial había pegado un salto del 22% que provocó que todos los otros dólares también subieran y que por unos días no hubiera precios ya que los comercios no sabían a cuánto tendrían que reponer los productos. Previo a las PASO yo pensaba que Massa no podía ser al mismo tiempo ministro y candidato pero ante ese escenario me corregí: no puede ser ni ministro ni candidato. El costo de esa devaluación que atribuyó al pedido del FMI provocó que en agosto la inflación fuera de dos dígitos y que en septiembre se espere lo mismo, lo que hizo que el dólar oficial volviera a quedar atrasado y demostrara que había sido una medida inútil—como cuando devaluó Kicillof a comienzos del 2014. Mientras el ministro tenía que lidiar con ese costo el candidato decidió que lo mejor era dejar de preocuparse por la baja del déficit fiscal y compensar a la población con baja de impuestos. Massa tenía desde hace una década el caballito de batalla de eliminar el impuesto a las ganancias porque "el salario no es ganancia" y los kirchneristas que en ese momento lo criticaban por hacer demagogia con los recursos públicos ahora lo aplaudieron. Lo cierto es que como dije allá por 2015, una cosa es cambiar la ley para que se actualicen las escalas automáticamente pero otra muy diferente es pretender que los trabajadores que más ganan no paguen ni un centavo con ese argumento estúpido del que se agarró el ex presidente de la Corter Suprema santafesina y ex cuñado de Carlos Reutemann Rafael Gutiérrez. Sigue siendo el impuesto más progresivo, después de todo. Por otro lado, la devolución del IVA es siempre positiva aunque no tenga impacto real en los precios, el tema es siempre qué gasto se baja para acompañar la menor recaudación. Si no, pasa como con las Reaganomics que el ex presidente estadounidense provocó una baja tan fuerte de impuestos que luego tuvo que subirlos varias veces a la clase media para compensar el agujero fiscal generado.
Mientras tanto, la Patricia Bullrich ganadora de la interna que había estado contenta por la elección de Milei (igual que Macri, que como expresidente demostró ser mucho peor que como presidente) de repente se dio cuenta de lo que significaba para ella el resultado. Había hecho campaña diciendo "si no es todo, es nada" pero con el triunfo del libertario se encontraba en la posición incómoda de decir "bueno dije todo pero tampoco la pavada" para pedir el voto. Estuvo mucho tiempo bamboléandose entre criticar las medidas de Milei por extremistas o argumentar que él no era la verdadera oposición al kirchnerismo, hasta que decidió que Melconian se encargara de ridiculizar las propuestas de La Libertad Avanza y ella podía concentrarse en, palabras más palabras menos, declamar que ella era la única garantía del total exterminio (político, claro; ¿claro?) de los kirchneristas y que de ganar Milei ellos volverían al poco tiempo. Estrategia que tiene sentido si lo que piensa es robarle votos a él para llegar al ballottage con Massa pero que imagino que podría no ser la mejor para pedir el voto contra Milei en caso de que la segunda vuelta fuera contra el peluca. La dificultad de tener que sostener posturas extremas cuando el electorado te ha colocado en el medio.
Con este estado de situación parecería que el austríaco (no por ese austríaco, aclaro) tiene un camino fácil para ganar pero demuestra que el plan de dolarización no es algo serio, teniendo como alternativas un plan Bonex para absorber todos los ahorros o esperar a que se espiralice la inflación—el viejo y conocido "ajusta el mercado". No sólo su solución mágica podría ser muy costosa sino que requeriría para aprobar sus proyectos de negociar con los gobernadores ajenos porque apenas tiene suficiente gente para llenar un municipio. Nuestros políticos ya demostraron estar dispuestos a salir en ayuda del vencedor cuando Maximiliano Pullaro dijo que entre Milei y Massa optaría por Milei (aparentemente sin costarle más de un voto, a pesar de que el libertario vive insultando a radicales y a sus aliados socialistas) y el saliente gobernador Omar Perotti declaró lo propio entre Milei y Bullrich. Algo parecido ocurrió con el gobernador cordobés y candidato presidencial Juan Schiaretti cuando el mismo día de las PASO lo felicitó calurosamente, casi candidateándose para alinear a los gobernadores incluso antes de tener resultados oficiales. Difícil alertar sobre la necesidad de acuerdos políticos ante el avance de tendencias autoritarias si los propios dirigentes no le conceden a sus oponentes tradicionales la virtud democrática.
Lo curioso de estas elecciones es que puede haber ocurrido que un rosarino votara a Pullaro para gobernador, a la ex vedette Amalia Granata para diputada, al marxista Monteverde para intendente y a Milei para presidente, así como debe haber habido casos de gente que votó a Cristina en 2011, a Macri en el ballottage 2015, a Alberto en 2019 y ahora a Milei en las PASO (el famoso voto ganador, también voto Maslatón). El enojo con la clase política puede generar un ánimo de "Mah sí, que gane X y vuele todo por los aires" pero eso sólo tiene sentido si uno sabe que no lo van a tocar las esquirlas. La idea de "no hay nada que perder" tiene el inconveniente de que siempre se puede perder más, incluso cosas que uno daba por sentado. A cuarenta años del triunfo de Alfonsín tenemos como más votado a un hombre que propone cerrar el Banco Central y convertir a la educación, la salud y la obra públicas en negocios cuando son los servicios esenciales del estado, que si le preguntan si cree en la democracia cita el teorema de imposibilidad de Arrow y cuando opina sobre la última dictadura dice que fue una guerra en la que ambos bandos cometieron excesos. Peor aun, lleva en su fórmula a una joven abogada defensora de criminales de lesa humanidad (lo que en sí no está mal porque todos tienen derecho a la defensa) que no sólo es negacionista de los crímenes del Proceso, cree que se quedaron cortos. Algo así como "No fueron treinta mil... desgraciadamente". Uno querría creer que nuestros militares ahora son democráticos pero cuando esa es la fórmula más apoyada en zonas con fuerte presencia del Ejército la sombra de duda se hace presente.
¿En cuanto a la economía? Ya sabemos de los riesgos de la dolarización. El equipo de Bullrich propone un bimonetarismo que no parecería ser muy diferente aunque sin la necesidad de quedarse forzosamente con los ahorros de los argentinos y Massa nos está llevando al precipicio de la hiperinflación o el Rodrigazo y promete dar un paso adelante, lo que no es muy esperanzador. Su plan en este año de gestión se centró en que le ingresaran los dólares por las cosechas y se les fueran para subsidiar importaciones o mantener el oficial artificialmente barato, lo que voló por los aires con la sequía. Quién sabe, quizás el año que viene llueve y nos salvamos. Yo no soy quien para dar consejos de economía pero tras leer Diario de una Temporada en el Quinto Piso de Juan Carlos Torre llegué a la conclusión de que el Plan Austral (que fue muy alabado internacionalmente en sus comienzos, e incluso llevó a Israel a realizar su propio plan antiinflacionario) no falló por la así llamada "puja distributiva" como aprendí en Sociedad y Estado sino porque el único radical del gobierno alfonsinista que apoyaba al ministro Sourrouille era el propio presidente, con los dirigentes de otras carteras negociando siempre por encima de la inflación. Como demostró este gobierno cuando el sector que responde a Cristina Kirchner le renunció en masa a Alberto derrota legislativa para forzarle la mano y luego se quedaron todos, ningún plan económico resiste ser bombardeado desde adentro. Sé que la sola mención haría que todos se agarren la cabeza y nunca ocurriría pero siempre me pregunto si un plan como el Austral no podría funcionar con otro gobierno; sobre todo cuando medidas esenciales como eliminar subsidios a los servicios públicos y salir del cepo cuando la inflación corre al 150% anual son un muy peligroso juego de jenga. Pero bueno, suficientes fantasías.
Así las cosas, y suponiendo que Milei está presente en el ballottage, desearía que en este 40º aniversario de la recuperación democrática pudiera reaccionar ante el riesgo que su triunfo implica como ocurrió en Francia cuando tanto Jean-Marie Le Pen como su hija Marine estuvieron cerca de ganar. Desafortunadamente no parece ser el caso porque tanto el ministro de Economía como la ex ministra de Seguridad son candidatos que generan tanto rechazo en sectores de la población que como máximo podrían llegar a votar en blanco. Un poco de esperanza queda cuando se ve la última elección de Macron que triunfó siendo repudiado en las calles pero no estoy tan seguro. Lo cierto es que incluso si llegara a perder Milei es muy difícil que los años que sigan sean mejores.
Ojalá me equivoque. De verdad.